Mostrando entradas con la etiqueta acción familia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta acción familia. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de marzo de 2013

Reflexión: Los Primeros Pasos

Fuente: Acción Familia
Imagen: I primi passi (pintor: Gaetano Chierici, 1383-1920)




La escena ocurre en el interior de un hogar pobre en Italia. El revestimiento de los muros está agrietado, una escoba se apoya en una silla que ha perdido parte de su paja, un papel con aceite reemplaza un vidrio y el suelo recubierto de ladrillos extiende sus uniones irregulares.

La madre, sentada sobre un cofre bajo la ventana, tiende las manos para alentar a su niño a dar sus primeros pasos. El hermano mayor lo estimula con un movimiento y le da un dedo para que se apoye.

El bebé vacilante, con la boca abierta y la fisonomía radiante, tiene los ojos fijos en su objetivo: alcanzar a aquella que lo llama, para darle una alegría, lanzarse a sus brazos, recibir y dar su ternura.

La fisonomía del gesto de la Madre manifiesta la realidad de ese vínculo único y maravilloso que sólo existe en la familia auténtica.

Nada puede sustituir a estos rayos de amor materno que permiten que el niño se desarrolle.

domingo, 1 de mayo de 2011

¿Por qué la Verdad Genera Odio?

Un simpático lector me pide que explique por qué la Iglesia –a pesar de ser la pregonera de la Verdad– ha sido tan combatida a lo largo de su historia. Él quiere saber también por que son tan combatidos en nuestros días los católicos verdaderos, que no pactan con los errores del siglo, y se mantienen fieles a las enseñanzas inmutables de Nuestro Señor Jesucristo.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El Hombre Mediocre


“Al mediocre le agradan los escritores que no dicen ni sí ni no, sobre ningún tema, que nada afirman y que tratan con respeto todas las opiniones contradictorias.”

“Toda afirmación les parece insolente, pues excluye la proposición contraria. Pero si alguien es un poco amigo y un poco enemigo de todas las cosas, el mediocre lo considerará sabio y reservado, admirará su delicadeza de pensamiento y elogiará el talento de las transiciones y de los matices.”

“Para escapar a la censura de intolerante, hecha por el mediocre a todos los que piensan sólidamente, sería necesario refugiarse en la duda absoluta; y aún en tal caso, sería preciso no llamar a la duda por su nombre. Es necesario formularla en términos de opinión modesta, que reserva los derechos de la opinión opuesta, toma aires de decir alguna cosa y no dice nada. Es preciso añadir a cada frase una perífrasis azucarada: “parece que”, “osaría decir que”, “si es lícito expresarse así”.

“Al activista de la mediocridad le queda al actuar una preocupación: es el miedo a comprometerse. Así, expresa algunos pensamientos robados a Perogrullo (1), con la reserva, la timidez y la prudencia de un hombre receloso de que sus palabras, por demás osadas, estremezcan al mundo.”

“Al juzgar un libro, la primera palabra de un hombre mediocre se refiere siempre a un pormenor, habitualmente un pormenor de estilo. “Está bien escrito”, dice él, cuando el estilo es corriente, incoloro, tímido. “Está mal escrito”, afirma él, cuando la vida circula en una obra, cuando el autor va creando para sí un lenguaje a medida que habla, cuando expresa sus pensamientos con ese desembarazo osado que es la franqueza de un escritor.

“El mediocre detesta los libros que obligan a reflexionar. Le agradan los libros parecidos a todos los otros, los que se ajustan a sus hábitos, que no hacen romper su molde, que caben en su ambiente, que los conoce de memoria antes de haberlos leído, porque tales libros se parecen a todos los otros que él leyó desde que aprendió a leer.”

“El hombre mediocre dice que hay algo de bueno y de malo en todas las cosas, que es preciso no ser absoluto en su juicio, etc.”

“Si alguien afirma categóricamente la verdad, el mediocre lo acusará de exceso de confianza en sí mismo. El, que tiene tanto orgullo, no sabe qué es el orgullo. Es modesto y orgulloso, dócil frente a Marx y rebelde contra la Iglesia. Su lema es el grito de Joab: “Soy audaz solamente contra Dios”.

“Toda afirmación les parece insolente, pues excluye la proposición contraria.”

“El mediocre, en su temor de las cosas superiores, afirma amar ante todo el sentido común; sin embargo no sabe qué es el sentido común. Pues por esas palabras entiende la negación de todo cuanto es grande.”

“El hombre inteligente eleva su frente para admirar y para adorar; el mediocre eleva la frente para bromear; le parece ridículo todo lo que está encima de él, y el infinito le parece el vacío”.

(1) Monsieur de la Palisse en el original francés

Ernest Hello (1828-1885), hagiógrafo francés
Versión en español: Acción Familia

lunes, 1 de marzo de 2010

La Belleza en lo Cotidiano Conduce a Dios

El “New Yorker” lo definió como “el más influyente filósofo del mundo”. Roger Scrutton, profesor del Instituto de Ciencias Psicológicas de Virginia, no teme indicar a los participantes del evento cultural “Dios hoy” un camino seguro, simple y accesible para llegar a Dios.

Es sorprendente que él no se refiere a la belleza artística, al gran arte, aún al arte religioso existente en todos los tiempos y lugares. Se refiere a “la belleza en su forma más cotidiana: la belleza de las calles bien trazadas y de las fisonomías alegres, de las formas naturales y de los paisajes cordiales”.




El hermoso castillo de Luis II de Baviera (Neuschwanstein)



Nada azucarado ni de un estilo tipo “tarjeta de Navidad”. Sino que, en el clima cultural reseco y transformado en un desierto, de la “desacralización”, Scrutton busca una experiencia de “belleza que encontramos, en una u otra versión, todos los días: desde el reaparecer de la luz del sol después de una tempestad, hasta el cuidado que todos tenemos con nuestras casas. Somos criaturas carentes y las tentativas de poner orden en todo lo que nos circunda -decorando, arreglando, creando- son tentativas de dar una bienvenida a nosotros mismos y a aquellos a quienes amamos. La necesidad que tenemos de lo bello no es simplemente un agregado redundante a la lista de los apetitos humanos.

¿Por qué tantos artistas contemporáneos se niegan a seguir ese camino?”. La respuesta de Scrutton es “porque tal vez sepan que éste conduce hasta Dios”.

Muestra de arquitectura moderna


El filósofo hace un análisis implacable de los cambios sufridos por el mundo del arte durante “medio siglo de negativismo”. Los artistas pasaron a “glorificar la fealdad a través de imágenes de brutalidad y destrucción, elogiando estilos de vida viciosos y repugnantes, músicas de un mal gusto vejatorio o de una violencia alocada e impía. El culto de la frialdad y de la desacralización se afirma en esta época de prosperidad sin precedentes. No se puede servir a Dios y a Mamon: en presencia de las cosas sagradas -concluye- nuestras vidas son juzgadas y para escapar de ese juicio, destruimos la cosa que parece acusarnos”.

Texto original: Maria Antonietta Calabrò (Corriere de la Sera, 12 de diciembre de 2009)

Traducción al Castellano: Acción Familia (Chile)