El diario La Vanguardia, en su edición del día 13 de febrero, publicaba un artículo titulado Científicos americanos descartan la existencia de la adicción al porno. En el texto se hace referencia a un estudio estadounidense en el que se sostiene que existen muy pocas evidencias (o ninguna en absoluto) para apoyar a algunos de los efectos secundarios negativos que se le suponen a la adicción a la pornografía.
Según sostiene el psicólogo clínico David Ley no hay ninguna investigación científica lo suficientemente sólida que permita afirmar que existen adicciones relacionadas con el consumo de porno. Ley es director ejecutivo de New Mexico Solutions, un grupo de investigación sobre salud y comportamiento. El estudio ha sido publicado en Current Sexual Health Reports y sugiere que los médicos deben ser conscientes de que la mayoría de personas que son consideradas “adictos” suelen ser varones, tienen una orientación no heterosexual, tienen una alta libido, tienden hacia la búsqueda de sensaciones novedosas y a menudo poseen valores religiosos que entran en conflicto con su conducta y deseos sexuales.


