El jueves después de la Solemnidad de Pentecostés la Iglesia celebra a Jesucristo como Sumo y Eterno Sacerdote. Con ello quiere manifestar que todo verdadero sacerdocio tiene su raíz y origen en el sacerdocio de Cristo. Todo logro espiritual se le debe a la gracia e intercesión del Señor.
En un concurso sobre historias sacerdotales organizado por el sitio de internet catholic.net, el ganador fue un sacerdote de Colombia llamado Manuel Julián Quiceno, de la diócesis de Cartago, con su historia titulada: “He confesado al diablo”. A continuación se presenta un poco resumido su relato en donde se ve la acción sacerdotal y la intercesión de la Virgen ante su Hijo.