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jueves, 23 de abril de 2015

Cada Vez más Personas no Creyentes Piden Ayuda a Exorcistas

Fuente: ACI Prensa

Cada vez más personas no creyentes buscan a los exorcistas, afirmó el Padre Aldo Bounaiuto, demonólogo y exorcista, quien advirtió que Satanás se esconde también en internet, donde están más expuestos los jóvenes que suelen ventilar “su necesidad de búsqueda de lo sobrenatural”.

domingo, 1 de septiembre de 2013

¿Cómo Vivían su Fe los Cristianos en la Unión Soviética?

Fuente: Religión en Libertad


Vladimir Vorob´ev es sacerdote ortodoxo, rector de la Universidad Ortodossa de Tichon, en la cual preside el Departamento de Historia Moderna de la Iglesia Ortodoxa. Es también rector de la iglesia de San Nicolás de Moscú, y miembro de la comisión sinodal para la canonización de los santos. Y de la redacción científica de la Orthodox Encyclopedia.
 

martes, 16 de julio de 2013

El Gusto de Creer

Nota original: Padre Jesús María Bezunartea para Gólgota OnLine

Hoy en día la cultura del hedonismo nos ha familiarizado con expresiones como “me gusta”, “no me gusta”, “tengo o no tengo ganas”. Y el mundo de los espectáculos ofrece toda clase de atracciones para combatir el cansancio, el aburrimiento y el hastío de la vida urbana. Por otra parte, estamos acostumbrados a una larga fila de anuncios y anunciantes comerciales, que nos quieren hacer creer que ellos tiene la fórmula mágica de la felicidad.

martes, 8 de enero de 2013

El Papa y la Iglesia Mártir de Camboya


Fuente: Servicio de Noticias del Vaticano

Con motivo del Congreso Nacional de la Iglesia en Camboya, el Santo Padre ha dirigido un mensaje en el que recuerda "la fe, el valor y la perseverancia" de los pastores y fieles católicos durante la época de los jemeres rojos, cuando muchos cristianos fueron asesinados. 

El Congreso se ha llevado a cabo en Phnom Penh del 5 al 7 de enero y ha tenido como tema "El Concilio Vaticano II y la Iglesia". El Servicio de Noticias del Vaticano ofreció el siguiente texto completo del mensaje de Benedicto XVI:

sábado, 1 de diciembre de 2012

El Gobierno de Francia: la Sociedad sin Familia

Fuente: Benedetta Cortese para el Observatorio Cardenal van Thuan

El gobierno francés ha presentado un proyecto de ley para el reconocimiento de las parejas homosexuales, incluyendo la posibilidad de la adopción. El parlamento analizará el proyecto a principios del año que viene. Se dice que, detrás de estos proyectos de ley, existe la cuestión de los llamados derechos de los homosexuales. Pero no es cierto en absoluto porque detrás de esto hay mucho más. El reconocimiento de los matrimonios homsexuales es la puerta para pasar a una sociedad muy diferente de lo que hemos conocido hasta ahora. Veamos el por qué.


jueves, 1 de noviembre de 2012

¿Ecologista Yo? No...

Nota original: Padre Jorge Berbellin (@jorgeberbellin)


Soy una persona así de extraña. Huyo del ecologismo, los supuestos productos ecológicos, la vuelta a la vida natural y la protección de la mariposa loca.
Posiblemente la razón sea que uno es de pueblo e hijo de agricultor y ganadero. En casa jamás se escuchó la palabra “ecología”. Pero mi padre sabía perfectamente cultivar buenos tomates y patatas, a las que echaba sus productos para matar bichos, cuidar de sus vacas, ordeñar para obtener la mejor leche, podar los árboles, cortar espinos, aclarar arroyos y desmochar fresnos. Lo de siempre, lo que llevaban haciendo su padre y sus abuelos toda la vida.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Moral Benetton

Publicado por Diario Castellanos (Rafaela, Argentina)


Al grupo Benetton siempre le gustaron las situaciones equívocas. No es de extrañar, los Benetton son equívocos y su ideal no es ser como los demás sino que éstos sean como ellos, equívocos.

jueves, 1 de julio de 2010

Saramago Murió; Dios Vive

VER

Ha fallecido José Saramago, de origen portugués, premio Nóbel de Literatura, escritor prolífico y profundo, crítico de los sistemas, comprometido con los marginados, agudo para analizar los fenómenos sociales y políticos, libre para denunciar opresiones, fiel a sus convicciones marxistas. No podemos regatear sus méritos literarios y sociales.

Fue un ateo convencido y beligerante. Atacó acremente a nuestra fe, haciendo una interpretación tendenciosa e históricamente incompleta del cristianismo, de la Iglesia y de la práctica religiosa. Manifestó no tener fe en otra vida con Dios, como la esperamos los creyentes, pues rechazó la misma existencia de un Ser Superior. Esto le trajo dividendos de fama e ingresos económicos, con grandes espacios en medios de la misma tendencia. Ya murió, pero Dios, a quien él negó, no morirá jamás. Mueren famosos literatos, como moriremos todos, pero nuestra fe en un Dios vivo y trascendente nos sostiene en la esperanza. La vida tiene pleno sentido en Él, con Él y por Él.



JUZGAR

¿A qué se debe el ateísmo? ¿Cuáles son sus raíces y sus diversas manifestaciones?

Al respecto, dijo el Concilio Vaticano II desde 1965: "La palabra ‘ateísmo' designa realidades muy diversas. Unos niegan a Dios expresamente. Otros afirman que nada puede decirse acerca de Dios. Los hay que someten la cuestión teológica a un análisis metodológico tal, que consideran como inútil el propio planteamiento de la cuestión. Muchos, rebasando indebidamente los límites de las ciencias positivas, pretenden explicarlo todo sobre esta base puramente científica, o por el contrario, rechazan sin excepción toda verdad absoluta. Hay quienes exaltan tanto al hombre, que dejan sin contenido la fe en Dios, ya que les interesa más, a lo que parece, la afirmación del hombre que la negación de Dios. 

Hay quienes se imaginan un Dios por ellos rechazado, que nada tiene que ver con el Dios del Evangelio. Otros ni siquiera se plantean la cuestión de la existencia de Dios, porque, al parecer, no sienten inquietud religiosa alguna y no perciben el motivo de preocuparse por el hecho religioso. Además, el ateísmo nace a veces como violenta protesta contra la existencia del mal en el mundo, o como adjudicación indebida del carácter absoluto de ciertos bienes humanos que son considerados prácticamente como sucedáneos de Dios.

Quienes voluntariamente pretenden apartar de su corazón a Dios y soslayar las cuestiones religiosas, desoyen el dictado de su conciencia y, por tanto, no carecen de culpa. Sin embargo, también los creyentes tienen en esto su parte de responsabilidad. Porque el ateísmo, considerado en su total integridad, no es un fenómeno originario, sino un fenómeno derivado de varias causas, entre las cuales se debe contar también la reacción crítica contra las religiones y, ciertamente en algunas zonas del mundo, contra la religión cristiana. Por lo cual, en esta génesis del ateísmo, pueden tener parte no pequeña los propios creyentes, en cuanto que, con el descuido de la educación religiosa, o con la exposición inadecuada de la doctrina, o incluso con los defectos de su vida religiosa, moral o social, han ocultado, más bien que revelado, el genuino rostro de Dios y de la religión" (GS 19).

ACTUAR

Afirma el Concilio: "El remedio del ateísmo hay que buscarlo en la exposición adecuada de la doctrina y en la integridad de vida de la Iglesia y de sus miembros. A la Iglesia toca hacer presentes y como visibles a Dios Padre y a su Hijo encarnado en la continua renovación y purificación propias bajo la guía del Espíritu Santo. Esto se logra principalmente con el testimonio de una fe viva y adulta y el amor fraterno" (GS 21). "En realidad, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado" (GS 22).

Respetemos a los no creyentes, pero que éstos también nos respeten a nosotros. La mejor forma de contrarrestar el ateísmo es cimentando nuestra fe en la Palabra de Dios y en la doctrina de la Iglesia, y sobre todo con nuestra coherencia de vida en la justicia, la verdad, la honestidad, el servicio fraterno, la opción por los pobres.

Monseñor Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Cristóbal de Las Casas (México)
26 de junio de 2010

sábado, 1 de mayo de 2010

¿Arrestar al Papa?

"Esta es una idea extraña, por decir lo mínimo", dijo el padre Federico Lombardi, director de la oficina de prensa del Vaticano, al ser preguntado sobre un plan urdido por ateos para arrestar al Papa. "Parece que la intención es crear un impacto en la opinión pública".

Lo dijo en respuesta a unas informaciones en la prensa según las cuales 2 conocidos ateos británicos, Richard Dawkins y Christopher Hitchens, han encargado a un jurista de la ONU que detenga a Benedicto XVI "por crímenes de lesa humanidad" cuando viaje a Gran Bretaña en visita de Estado en septiembre.

lunes, 1 de septiembre de 2008

El Ateísmo y la Ciencia de Hoy

A Dios se le puede conocer por distintos caminos. Hay gente que ha llegado al conocimiento de Dios por una experiencia personal, porque lo siente, porque lo vive, por una vivencia íntima. Lo ha te­nido tan cerca, tan dentro de sí, que no puede du­dar de su existencia. Como el que ha tenido un do­lor de muelas; no necesita que le expliquen qué es.

Es el caso de san Pablo o de André Frossard, como dice en su libro "Dios existe, yo me lo encon­tré". Entró ateo en una iglesia y salió católico. Pero no es éste el único modo ni el más fre­cuente de conocer a Dios.

Vamos a reflexionar sobre lo que significa co­nocer a Dios por medio del entendimiento. No se trata de reducir la fe a la razón. La fe trasciende la razón, pero es razonable. Si no lo fuera, los cre­yentes seríamos unos estúpidos.

Por otra parte, ya nos lo dijo san Juan: «A Dios no lo ha visto nadie. Dios es espíritu.» Con los ojos de la cara, a Dios no se le ve. Eso no es nuevo. Eso lo sabemos de siempre. A Dios no lo ha visto nadie. A Jesucristo sí, porque Jesucristo es Dios hecho Hombre, con cuerpo de hombre; pero a Dios-Creador no lo ha visto nadie, pero esto no significa que Dios no exista.


Hay muchas cosas que existen y no se ven con los ojos de la cara. Los ojos no ven lo muy pequeño, y por eso necesitamos un microscopio; ni lo muy le­jano, y por eso nos servimos de unos prismáticos. Y, desde luego, los ojos no sirven para conocer el amor. ¿Se puede negar que existe el amor? Si sois padres de familia, tenéis amor a vuestras esposas, a vuestros hijos. Los solteros tienen amor a su no­via. ¿Quién ha visto el amor? ¿De qué color es el amor? ¿Es azul? ¿Es rojo? ¿Es verde? ¿Qué forma tiene el amor? ¿Es triangular? ¿Es cuadrado? ¿Es rectangular? Vemos personas que se aman, pero el amor no se ve. ¡Y el amor existe! Pero el amor es algo espiritual. El amor no se pesa con una ba­lanza, el amor no se mide con un metro, porque la balanza y el metro sirven para pesar y medir co­sas materiales. Existe amor y existen grados de amor. Hay quien ama mucho y hay quien ama poco.

Padre Loring


Ni el telescopio sirve para ver a Dios ni el mi­croscopio para ver a Cristo en la Eucaristía. Tam­poco el ojo capta una sinfonía de Beethoven ni el oído admira un cuadro de Velázquez. Para cada conocimiento es necesario el órgano adecuado. Los sentidos son una fuente de conocimientos, pero no son la única ni la mejor. Cuando Des­cartes dice: «pienso, luego existo» hace un razonamiento totalmente válido, aunque sea al margen de los sentidos.

Los sentidos ayudan a la inteligencia, que ope­ra con los datos que éstos le proporcionan. Los mismos sentidos se complementan mutuamente para la percepción de la realidad, pero solos no bastan.

Hay cosas que nuestros ojos no ven pero exis­ten. Así es Dios. Dios es algo espiritual a quien no vemos, pero lo vamos a conocer por el entendimiento. Y lo que conocemos por el entendimiento vale más que lo que conocemos por los ojos.

Los ojos muchas veces nos engañan. Muchas veces ves una cosa con los ojos, y parece lo que no es. Y no sólo ocurre con fantasmas sino también con cosas corrientes. Miramos la luna llena, y ¿qué vemos en el horizonte? Un gran disco rojo precioso. Los ojos, ¿qué nos dan? Un disco. Lo que nos dan los ojos es que la luna es como un plato. Sin embargo, la luna es esférica. Nosotros, mediante el estudio, sabemos que la luna es esfé­rica como una pelota. ¡Los ojos nos engañan!

Si en invierno nos asomamos de noche a con­templar el cielo estrellado, detrás del gigante Orión vemos la preciosidad de Sirio, una de las estrellas más inestables que conocemos. Pues puede que lo que estemos viendo ya no exista. Si­rio ha podido haber explotado y todavía no lo percibimos, puesto que la luz de la explosión tardará ocho años en llegar a nosotros. Está a ocho años luz. Podemos estar viéndola y que ya no exista.

Muchas veces lo que vemos con los ojos es mentira, y tenemos que usar el entendimiento para tener una noción clara de la verdad, porque los ojos pueden engañarnos. Por eso digo que cuan­do conocemos una cosa con el entendimiento tie­ne más fuerza que cuando la conocemos sólo con los ojos.

Nosotros vamos a conocer a Dios por el enten­dimiento, porque si conocemos algo mediante el entendimiento bien aplicado podemos estar seguros de que no nos equivocamos. Pongamos un ejemplo.

Si alguien me demostrara matemáticamente que el hijo es más viejo que su madre, aunque yo no supiera dónde está el fallo de la demostración, no por eso me dejaría convencer, pues mi enten­dimiento me advierte claramente que se trata de un engaño, porque yo sé que es imposible que el hijo sea mayor que su madre.

Si yo digo: «No he contado las estrellas del cie­lo, no sé cuántas hay; pero me atrevo a afirmar que el número de estrellas es... » ¡No las he contado!, pero estoy convencido de que nadie me pue­de convencer de lo contrario si afirmo que el ­mero de las estrellas es par o impar.

Claro, si no es par, es impar. Porque en vues­tro entendimiento sabéis que el número que sea, cualquiera que sea, o será par o impar. El enten­dimiento lo comprende y no hay vuelta de hoja.

Si digo: «el todo es mayor que su parte» me das la razón. Con el entendimiento caes en la cuenta de que el todo es siempre mayor que su parte. El conjunto de la humanidad es siempre mayor que parte de la humanidad. Leer un libro entero siempre es más que leer una parte del li­bro.

Estos conocimientos que adquirimos con el entendimiento bien aplicado tienen mucha más fuerza, más firmeza, más seguridad, que las cosas que vemos con los ojos. Lo comprendemos con tanta claridad y con tanta seguridad que tenemos la certeza de que nunca nadie puede convencer­nos de lo contrario.

Por lo tanto, aunque a Dios no se le ve con los ojos de la cara, no importa. Lo conocemos con el entendimiento, que tiene más fuerza todavía.

Padre Loring (de su libro "Motivos para creer")

Publicado en formato 1.0 en septiembre de 2008