"Jesús llama a los pobres y sencillos pastores por medio de los ángeles para manifestarse a ellos. Llama a los sabios por medio de su misma ciencia. Y todos, movidos por la fuerza interna de su gracia, corren hacia él para adorarlo." (San Pío de Pietrelcina)
jueves, 23 de abril de 2015
Cada Vez más Personas no Creyentes Piden Ayuda a Exorcistas
domingo, 1 de septiembre de 2013
¿Cómo Vivían su Fe los Cristianos en la Unión Soviética?
martes, 16 de julio de 2013
El Gusto de Creer
Hoy en día la cultura del hedonismo nos ha familiarizado con expresiones como “me gusta”, “no me gusta”, “tengo o no tengo ganas”. Y el mundo de los espectáculos ofrece toda clase de atracciones para combatir el cansancio, el aburrimiento y el hastío de la vida urbana. Por otra parte, estamos acostumbrados a una larga fila de anuncios y anunciantes comerciales, que nos quieren hacer creer que ellos tiene la fórmula mágica de la felicidad.
martes, 8 de enero de 2013
El Papa y la Iglesia Mártir de Camboya
Fuente: Servicio de Noticias del Vaticano
Con motivo del Congreso Nacional de la Iglesia en Camboya, el Santo Padre ha dirigido un mensaje en el que recuerda "la fe, el valor y la perseverancia" de los pastores y fieles católicos durante la época de los jemeres rojos, cuando muchos cristianos fueron asesinados.
El Congreso se ha llevado a cabo en Phnom Penh del 5 al 7 de enero y ha tenido como tema "El Concilio Vaticano II y la Iglesia". El Servicio de Noticias del Vaticano ofreció el siguiente texto completo del mensaje de Benedicto XVI:
sábado, 1 de diciembre de 2012
El Gobierno de Francia: la Sociedad sin Familia
El gobierno francés ha presentado un proyecto de ley para el reconocimiento de las parejas homosexuales, incluyendo la posibilidad de la adopción. El parlamento analizará el proyecto a principios del año que viene. Se dice que, detrás de estos proyectos de ley, existe la cuestión de los llamados derechos de los homosexuales. Pero no es cierto en absoluto porque detrás de esto hay mucho más. El reconocimiento de los matrimonios homsexuales es la puerta para pasar a una sociedad muy diferente de lo que hemos conocido hasta ahora. Veamos el por qué.
jueves, 1 de noviembre de 2012
¿Ecologista Yo? No...
Soy una persona así de extraña. Huyo del ecologismo, los supuestos productos ecológicos, la vuelta a la vida natural y la protección de la mariposa loca.
Posiblemente la razón sea que uno es de pueblo e hijo de agricultor y ganadero. En casa jamás se escuchó la palabra “ecología”. Pero mi padre sabía perfectamente cultivar buenos tomates y patatas, a las que echaba sus productos para matar bichos, cuidar de sus vacas, ordeñar para obtener la mejor leche, podar los árboles, cortar espinos, aclarar arroyos y desmochar fresnos. Lo de siempre, lo que llevaban haciendo su padre y sus abuelos toda la vida.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Moral Benetton
jueves, 1 de julio de 2010
Saramago Murió; Dios Vive
sábado, 1 de mayo de 2010
¿Arrestar al Papa?
Lo dijo en respuesta a unas informaciones en la prensa según las cuales 2 conocidos ateos británicos, Richard Dawkins y Christopher Hitchens, han encargado a un jurista de la ONU que detenga a Benedicto XVI "por crímenes de lesa humanidad" cuando viaje a Gran Bretaña en visita de Estado en septiembre.
lunes, 1 de septiembre de 2008
El Ateísmo y la Ciencia de Hoy
Es el caso de san Pablo o de André Frossard, como dice en su libro "Dios existe, yo me lo encontré". Entró ateo en una iglesia y salió católico. Pero no es éste el único modo ni el más frecuente de conocer a Dios.
Vamos a reflexionar sobre lo que significa conocer a Dios por medio del entendimiento. No se trata de reducir la fe a la razón. La fe trasciende la razón, pero es razonable. Si no lo fuera, los creyentes seríamos unos estúpidos.
Por otra parte, ya nos lo dijo san Juan: «A Dios no lo ha visto nadie. Dios es espíritu.» Con los ojos de la cara, a Dios no se le ve. Eso no es nuevo. Eso lo sabemos de siempre. A Dios no lo ha visto nadie. A Jesucristo sí, porque Jesucristo es Dios hecho Hombre, con cuerpo de hombre; pero a Dios-Creador no lo ha visto nadie, pero esto no significa que Dios no exista.
Hay muchas cosas que existen y no se ven con los ojos de la cara. Los ojos no ven lo muy pequeño, y por eso necesitamos un microscopio; ni lo muy lejano, y por eso nos servimos de unos prismáticos. Y, desde luego, los ojos no sirven para conocer el amor. ¿Se puede negar que existe el amor? Si sois padres de familia, tenéis amor a vuestras esposas, a vuestros hijos. Los solteros tienen amor a su novia. ¿Quién ha visto el amor? ¿De qué color es el amor? ¿Es azul? ¿Es rojo? ¿Es verde? ¿Qué forma tiene el amor? ¿Es triangular? ¿Es cuadrado? ¿Es rectangular? Vemos personas que se aman, pero el amor no se ve. ¡Y el amor existe! Pero el amor es algo espiritual. El amor no se pesa con una balanza, el amor no se mide con un metro, porque la balanza y el metro sirven para pesar y medir cosas materiales. Existe amor y existen grados de amor. Hay quien ama mucho y hay quien ama poco.
Padre Loring
Ni el telescopio sirve para ver a Dios ni el microscopio para ver a Cristo en la Eucaristía. Tampoco el ojo capta una sinfonía de Beethoven ni el oído admira un cuadro de Velázquez. Para cada conocimiento es necesario el órgano adecuado. Los sentidos son una fuente de conocimientos, pero no son la única ni la mejor. Cuando Descartes dice: «pienso, luego existo» hace un razonamiento totalmente válido, aunque sea al margen de los sentidos.
Los sentidos ayudan a la inteligencia, que opera con los datos que éstos le proporcionan. Los mismos sentidos se complementan mutuamente para la percepción de la realidad, pero solos no bastan.
Hay cosas que nuestros ojos no ven pero existen. Así es Dios. Dios es algo espiritual a quien no vemos, pero lo vamos a conocer por el entendimiento. Y lo que conocemos por el entendimiento vale más que lo que conocemos por los ojos.
Los ojos muchas veces nos engañan. Muchas veces ves una cosa con los ojos, y parece lo que no es. Y no sólo ocurre con fantasmas sino también con cosas corrientes. Miramos la luna llena, y ¿qué vemos en el horizonte? Un gran disco rojo precioso. Los ojos, ¿qué nos dan? Un disco. Lo que nos dan los ojos es que la luna es como un plato. Sin embargo, la luna es esférica. Nosotros, mediante el estudio, sabemos que la luna es esférica como una pelota. ¡Los ojos nos engañan!
Si en invierno nos asomamos de noche a contemplar el cielo estrellado, detrás del gigante Orión vemos la preciosidad de Sirio, una de las estrellas más inestables que conocemos. Pues puede que lo que estemos viendo ya no exista. Sirio ha podido haber explotado y todavía no lo percibimos, puesto que la luz de la explosión tardará ocho años en llegar a nosotros. Está a ocho años luz. Podemos estar viéndola y que ya no exista.
Muchas veces lo que vemos con los ojos es mentira, y tenemos que usar el entendimiento para tener una noción clara de la verdad, porque los ojos pueden engañarnos. Por eso digo que cuando conocemos una cosa con el entendimiento tiene más fuerza que cuando la conocemos sólo con los ojos.
Nosotros vamos a conocer a Dios por el entendimiento, porque si conocemos algo mediante el entendimiento bien aplicado podemos estar seguros de que no nos equivocamos. Pongamos un ejemplo.
Si alguien me demostrara matemáticamente que el hijo es más viejo que su madre, aunque yo no supiera dónde está el fallo de la demostración, no por eso me dejaría convencer, pues mi entendimiento me advierte claramente que se trata de un engaño, porque yo sé que es imposible que el hijo sea mayor que su madre.
Si yo digo: «No he contado las estrellas del cielo, no sé cuántas hay; pero me atrevo a afirmar que el número de estrellas es... » ¡No las he contado!, pero estoy convencido de que nadie me puede convencer de lo contrario si afirmo que el número de las estrellas es par o impar.
Claro, si no es par, es impar. Porque en vuestro entendimiento sabéis que el número que sea, cualquiera que sea, o será par o impar. El entendimiento lo comprende y no hay vuelta de hoja.
Si digo: «el todo es mayor que su parte» me das la razón. Con el entendimiento caes en la cuenta de que el todo es siempre mayor que su parte. El conjunto de la humanidad es siempre mayor que parte de la humanidad. Leer un libro entero siempre es más que leer una parte del libro.
Estos conocimientos que adquirimos con el entendimiento bien aplicado tienen mucha más fuerza, más firmeza, más seguridad, que las cosas que vemos con los ojos. Lo comprendemos con tanta claridad y con tanta seguridad que tenemos la certeza de que nunca nadie puede convencernos de lo contrario.
Por lo tanto, aunque a Dios no se le ve con los ojos de la cara, no importa. Lo conocemos con el entendimiento, que tiene más fuerza todavía.
Padre Loring (de su libro "Motivos para creer")
Publicado en formato 1.0 en septiembre de 2008



