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jueves, 18 de junio de 2015

Laudato Si'

Carta Encíclica de SS Francisco sobre la Creación

«Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba». (San Francisco de Asís)

«San Juan Pablo II (...) en su primera encíclica, advirtió que el ser humano parece "no percibir otros significados de su ambiente natural, sino solamente aquellos que sirven a los fines de un uso inmediato y consumo".  Sucesivamente llamó a una conversión ecológica global. Pero al mismo tiempo hizo notar que se pone poco empeño para «salvaguardar las condiciones morales de una auténtica ecología humana ». 

«Benedicto XVI renovó la invitación a "eliminar las causas estructurales de las disfunciones de la economía mundial y corregir los modelos de crecimiento que parecen incapaces de garantizar el respeto del medio ambiente"». 

La encíclica completa puede leerse o descargarse desde este enlace

lunes, 9 de febrero de 2015

Cuidar la Creación como Cristianos... no como "Verdes"

Fuente: Agencia AICA

Custodiar lo creado no como “verdes”, sino como cristianos, que respetan la obra de Dios, ya sea la primera creación, la del universo, ya sea la re-creación realizada por Jesucristo que nos reconcilió con el Padre, dijo el papa Francisco en la homilía de la misa matutina celebrada en la capilla de la Casa Santa Marta al comentar el pasaje del Génesis, que narra la creación del universo.

sábado, 1 de junio de 2013

La Riqueza de la Creación

Nota original: Hugo Ochipinti para Gaudium Press

Hace unos días me encontré con un problema difícil de responder. Era algo tan sencillo pero que me enredó la cabeza por varias horas de pensamiento suelto.

Domingo es un día que de por sí es muy tranquilo, el periodo de descanso. Fuera de un religioso o un sacerdote, para los cuales es el día de más actividad pues es la jornada en que más se sacrifican por el bien de las almas, para un fiel es un día sosegado.

viernes, 1 de marzo de 2013

viernes, 1 de febrero de 2013

Picos y Pájaros: Los Pinzones de Darwin

Fuente: Jonathan Wells (Survival of the Fakest, The American Spectator, 2001)
Versión en castellano Santiago Escuin para SEDIN, Girona, España

Un cuarto de siglo antes que Darwin publicase El Origen de las Especies, estaba formulando sus ideas como naturalista a bordo del barco británico de exploración H.M.S. Beagle. Cuando el Beagle visitó las Islas Galápagos en 1835, Darwin recogió especímenes de la fauna y flora autóctona, incluyendo algunos pinzones.


La Luna Naciente

"...canta tu grandeza la hermosa creación..."


martes, 4 de diciembre de 2012

"No Somos Producto Casual de la Evolución sino Fruto del Pensamiento de Dios"

Nota original: ACI Prensa

Ante quienes promueven el aborto negando que el niño por nacer sea un humano, el Papa Benedicto XVI recordó que “no somos un producto casual de la evolución, sino que cada uno de nosotros es fruto de un pensamiento de Dios y somos amados por Él”.


jueves, 1 de noviembre de 2012

Patrones en la Naturaleza

Enlazado desde el sitio de Acción Familia.
Vídeo: Canal de RKMiguel


¿Ecologista Yo? No...

Nota original: Padre Jorge Berbellin (@jorgeberbellin)


Soy una persona así de extraña. Huyo del ecologismo, los supuestos productos ecológicos, la vuelta a la vida natural y la protección de la mariposa loca.
Posiblemente la razón sea que uno es de pueblo e hijo de agricultor y ganadero. En casa jamás se escuchó la palabra “ecología”. Pero mi padre sabía perfectamente cultivar buenos tomates y patatas, a las que echaba sus productos para matar bichos, cuidar de sus vacas, ordeñar para obtener la mejor leche, podar los árboles, cortar espinos, aclarar arroyos y desmochar fresnos. Lo de siempre, lo que llevaban haciendo su padre y sus abuelos toda la vida.

sábado, 1 de septiembre de 2012

¿Evidencia de Fotosíntesis en los Insectos?

Nota original en inglés: Kathryn Lougheed para Nature
Traducción y resumen: Revista Fides et Ratio

De acuerdo con la autora, la biología de los áfidos puede considerarse extraña. Así, estos insectos pueden nacer como animales gestantes; en ocasiones, los machos carecen de piezas bucales, por lo cual mueren al poco tiempo de aparearse. En un ensayo publicado en Nature, se señala que, además, podrían capturar la luz solar para emplearla como fuente de energía con fines metabólicos.

La Búsqueda de la Felicidad y la Teoría de los Conjuntos

Nota original: Saúl Castiblanco para Gaudium Press

Dice Santo Tomás, en un pensamiento lleno de significado y sujeto a mil profundizaciones, que los seres creados (que son imperfectos si se consideran individualmente), unidos en la armonía del universo constituyen un conjunto perfecto. "Así, la perfección de cualquier cosa considerada en sí misma es imperfecta, por ser parte de la perfección del universo entero, resultante de la reunión de las perfecciones de las cosas singulares", afirma el Aquinante en De Veritate (q.2 a. 2).

domingo, 1 de julio de 2012

¿La Igualdad es un Bien?

Fuente: Acción Familia

Cada día es más frecuente oír hablar de “educación igualitaria”, “relaciones sociales igualitarias”, igualdad en las remuneraciones, etc. De ese modo la desigualdad va siendo presentada como antipática, injusta, cruel, anticristiana.
En realidad no se trata tanto de saber si debe haber patrones y empleados; no se trata de saber si debe haber quien gobierne y quien obedezca. Se trata de saber algo más profundo: En el universo, ¿la igualdad es un bien o un mal? Huir de esta cuestión es escabullirse del fondo del problema.

jueves, 1 de marzo de 2012

¿Fruto del Azar de Millones de Años?

Mutaciones y Evolución

Resumen por Maciej Giertych para Kolbe Center
El artículo completo está disponible en inglés aquí.
Traducción del resumen: Revista Fides et Ratio


En toda Europa se enseña en los colegios que la evolución es un hecho biológico. La principal evidencia presentada en los libros escolares de texto se fundamenta en la aseveración de que la formación de las razas es un ejemplo de un paso simple en la evolución. Se trata de un profundo error.

domingo, 1 de mayo de 2011

El Ser Humano no es Fruto de la Evolución al Azar

El hombre no es el producto casual de la evolución, sino del Amor creador y redentor de Dios que da sentido a la vida, explicó Benedicto XVI en la Vigilia Pascual de 2011.

martes, 1 de marzo de 2011

El Valor de la Persona

(1)  Para saber

En un mensaje dirigido a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con motivo del 60° aniversario de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, el papa Benedicto XVI invitaba a reconocer la unidad de la familia humana y la atención a la dignidad innata de cada hombre y mujer. Ese ha de ser el objetivo de las funciones de la ONU.

sábado, 1 de enero de 2011

El Orden del Cosmos: el Verbo habitó entre nosotros

La jerarquía de los vivientes del cosmos se compone de tres grandes grupos.

Primer grupo. Los vegetales, criaturas compuestas de un cuerpo animado por una única alma capaz de funciones vegetativas.

Segundo grupo. Los animales irracionales, criaturas compuestas de un cuerpo animado por una única alma capaz de funciones sensitivas propias y también de funciones vegetativas (en común con las plantas).

Tercer grupo. Nosotros los humanos, criaturas compuestas de un cuerpo animado por una única alma capaz de funciones vegetativas y sensitivas (en común con las plantas y con los animales irracionales) y de funciones inmateriales intelectuales y volitivas (en común con Dios).

viernes, 1 de enero de 2010

Panteísmo y Neopaganismo

En su mensaje para la 43° Jornada Mundial de la Paz que se celebrará el próximo 1 de enero de 2010, titulado "Si quieres promover la paz, protege la Creación", el Papa Benedicto XVI explicó que "una correcta concepción de la relación del hombre con el medio ambiente no lleva a absolutizar la naturaleza ni a considerarla más importante que la persona misma".

En el texto presentado esta mañana en conferencia de prensa en la Sala Stampa de la Santa Sede, el Santo Padre explica que "el Magisterio de la Iglesia manifiesta reservas ante una concepción del mundo que nos rodea inspirada en el ecocentrismo y el biocentrismo, porque dicha concepción elimina la diferencia ontológica y axiológica entre la persona humana y los otros seres vivientes. De este modo, se anula en la práctica la identidad y el papel superior del hombre, favoreciendo una visión igualitarista de la ‘dignidad’ de todos los seres vivientes".

"Se abre así paso –prosigue el mensaje– a un nuevo panteísmo con acentos neopaganos, que hace derivar la salvación del hombre exclusivamente de la naturaleza, entendida en sentido puramente naturalista. La Iglesia invita en cambio a plantear la cuestión de manera equilibrada, respetando la ‘gramática’ que el Creador ha inscrito en su obra, confiando al hombre el papel de guardián y administrador responsable de la creación, papel del que ciertamente no debe abusar, pero del cual tampoco puede abdicar".

"En efecto, también la posición contraria de absolutizar la técnica y el poder humano termina por atentar gravemente, no sólo contra la naturaleza, sino también contra la misma dignidad humana", explica el Santo Padre.

Luego de recordar que la Iglesia tiene "una responsabilidad respecto a la creación y se siente en el deber de ejercerla también en el ámbito público, para defender la tierra, el agua y el aire, dones de Dios Creador para todos, y sobre todo para proteger al hombre frente al peligro de la destrucción de sí mismo", el Papa resalta que "la degradación de la naturaleza está estrechamente relacionada con la cultura que modela la convivencia humana, por lo que ‘cuando se respeta la ‘ecología humana’ en la sociedad, también la ecología ambiental se beneficia’".

"No se puede pedir a los jóvenes que respeten el medio ambiente, si no se les ayuda en la familia y en la sociedad a respetarse a sí mismos: el libro de la naturaleza es único, tanto en lo que concierne al ambiente como a la ética personal, familiar y social", añade.

Benedicto XVI asegura luego que "los deberes respecto al ambiente se derivan de los deberes para con la persona, considerada en sí misma y en su relación con los demás. Por eso, aliento de buen grado la educación de una responsabilidad ecológica que, como he dicho en la Encíclica Caritas in veritate, salvaguarde una auténtica ‘ecología humana’ y, por tanto, afirme con renovada convicción la inviolabilidad de la vida humana en cada una de sus fases, y en cualquier condición en que se encuentre, la dignidad de la persona y la insustituible misión de la familia, en la cual se educa en el amor al prójimo y el respeto por la naturaleza. Es preciso salvaguardar el patrimonio humano de la sociedad".

"Este patrimonio de valores tiene su origen y está inscrito en la ley moral natural, que fundamenta el respeto de la persona humana y de la creación", agrega.

Recordando el título del mensaje: "Si quieres promover la paz, protege la Creación", el Pontífice destaca que "la búsqueda de la paz por parte de todos los hombres de buena voluntad se verá facilitada sin duda por el reconocimiento común de la relación inseparable que existe entre Dios, los seres humanos y toda la Creación".

Ante esta tarea, prosigue, "los cristianos ofrecen su propia aportación, iluminados por la divina Revelación y siguiendo la Tradición de la Iglesia. Consideran el cosmos y sus maravillas a la luz de la obra creadora del Padre y de la redención de Cristo, que, con su muerte y resurrección, ha reconciliado con Dios ‘todos los seres: los del cielo y los de la tierra’. Cristo, crucificado y resucitado, ha entregado a la humanidad su Espíritu santificador, que guía el camino de la historia, en espera del día en que, con la vuelta gloriosa del Señor, serán inaugurados ‘un cielo nuevo y una tierra nueva’, en los que habitarán por siempre la justicia y la paz".

Por ello, dice el Papa, "proteger el entorno natural para construir un mundo de paz es un deber de cada persona. He aquí un desafío urgente que se ha de afrontar de modo unánime con un renovado empeño; he aquí una oportunidad providencial para legar a las nuevas generaciones la perspectiva de un futuro mejor para todos. Que los responsables de las naciones sean conscientes de ello, así como los que, en todos los ámbitos, se interesan por el destino de la humanidad: la salvaguardia de la Creación y la consecución de la paz son realidades íntimamente relacionadas entre sí".

Finalmente Benedicto XVI invita a "todos los creyentes a elevar una ferviente oración a Dios, Creador todopoderoso y Padre de misericordia, para que en el corazón de cada hombre y de cada mujer resuene, se acoja y se viva el apremiante llamamiento: Si quieres promover la paz, protege la Creación".

jueves, 1 de octubre de 2009

Diseño Inteligente

En la primera predicación de la Cuaresma en marzo de 2009, el padre Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia, dedicó sus pensamientos al octavo capítulo de la carta de San Pablo a los Romanos, en la cual el santo afirma que la creación "sufre dolores de parto, aguardando la manifestación gloriosa de los hijos de Dios".

"¿El cosmos entra dentro del plan de salvación o como decían los pensadores antiguos, no hay esperanza para ella? Lejos de ser un tema obsoleto, el actual debate sobre el evolucionismo ha vuelto a poner el tema sobre la mesa. La opinión casi unánime hoy es que ese término designa a la creación en su conjunto, es decir tanto el mundo material como el mundo humano. Este estado de sufriente espera se debe al hecho de que la creación, sin culpa por su parte, ha sido arrastrada por el hombre al estado de impiedad".

“Sin embargo, este estado no será el último: ¡Existe una esperanza para la creación! No porque la creación, en cuanto tal, esté en grado de esperar subjetivamente, sino porque Dios tiene en mente para él un rescate. Esta esperanza está ligada al hombre redimido, el "hijo de Dios", que con un movimiento contrario al de Adán, arrastrará un día definitivamente el cosmos a su propio estado de libertad y de gloria".

“Esta cuestión, precisamente este año que se celebra el bicentenario de Darwin y con él el evolucionismo vuelve a ser noticia, nos ofrece la ocasión de tocar el problema hoy tan debatido sobre la presencia o no de un sentido y de un proyecto divino interno a la Creación”.

"En el diálogo actual entre ciencia y fe el problema se presenta en términos diversos, pero la sustancia es la misma. Se trata de saber si el cosmos ha sido pensado y querido por alguno o si es fruto de la casualidad y de la necesidad. Frente a la visión puramente materialismo que apoyan los partidarios del evolucionismo, la tesis de los creyentes ha acabado por cristalizarse en la fórmula que en inglés suena intelligent design, el diseño inteligente, se entiende, del Creador".

"Lo que ha creado tanta discusión y rechazo de esta idea ha sido, en mi opinión, el hecho de no distinguir con bastante claridad el diseño inteligente como teoría científica, del diseño inteligente como verdad de fe. Como teoría científica, la tesis del "diseño inteligente" afirma que es posible probar por el análisis mismo de la Creación, por tanto científicamente, que el mundo tiene un autor externo a sí mismo y muestra los signos de una inteligencia ordenadora. Sin embargo, si se la considera como verdad de fe, es incontestable si, como piensan muchos científicos, es pseudociencia hacer del diseño inteligente una conclusión científica, también es pseudociencia aquella que lo excluye".

"La ciencia podría avanzar en la pretensión si pudiera por sí sola explicar todo: no sólo el «cómo» del mundo, sino también el «qué» y el «por qué»."

"Esto la ciencia sabe bien que no está en su poder hacerlo. Incluso quien elimina de su horizonte la idea de Dios, no elimina con ello el misterio. Queda siempre una pregunta sin respuesta: ¿por qué el ser y no la nada? La misma nada ¿es quizás para nosotros un misterio menos impenetrable que el ser, y la casualidad un enigma menos inexplicable que Dios?"

"Sin embargo, para los creyentes la teoría en sí de la evolución de las especies no es incompatible con la de un diseño inteligente que dirige el camino de la materia en el tiempo."

"Como en el campo del espíritu la gracia deja espacio a la impredecibilidad de la libertad humana y actúa también a través de ella, así en el campo físico y biológico todo está confiado al juego de las causas segundas (la lucha por la supervivencia de las especies según Darwin, la casualidad y la necesidad según Monod), aunque este mismo juego está previsto y hecho precisamente por la providencia de Dios".

"En uno y en otro caso, Dios, como dice el proverbio, escribe derecho con renglones torcidos. La diferencia entre la postura de los creyentes de quienes no lo son la recoge esta afirmación, escrita por un agnóstico: «si recorremos hacia atrás la historia del mundo, como se pasan las páginas de un libro desde la última página hacia atrás, llegados al final, nos damos cuenta de que es como si faltara la primera página, el incipit. Lo sabemos todo del mundo, excepto por qué y cómo ha comenzado»".

"El creyente está convencido de que la Biblia nos proporciona precisamente esta página inicial que falta; ¡en ella, como en el frontispicio de todo libro, está indicado el nombre del autor y el título de la obra!".

Texto original de Inma Álvarez para zenit.org



lunes, 1 de junio de 2009

Apolo XI

Señoras y señores: el tema de la conferencia de hoy va a ser el alunizaje del Apolo XI, que es la primera vez en la Historia que el hombre pone el pie en la Luna. Fue lanzado el 16 de julio de 1969. Alunizó el 20 del mismo mes.

Esto es irrepetible, porque es la primera vez que el hombre ha puesto el pie en la Luna. Por eso, este hecho no se olvidará jamás.
Lo mismo que el viaje de Colón ha pasado a ser un hecho histórico.
Hoy el ir a América no es noticia. Es un viaje rutinario. Pero el viaje de Colón consta en la Historia.

Pues lo mismo. Este alunizaje del Apolo XI constará para siempre en la Historia, mientras otros viajes de otros "Apolos" quizás se olviden.

Ustedes recordarán que los últimos viajes que se hicieron a la Luna ya no eran noticia. Estaban los cosmonautas paseándose por la Luna, y aquí en la Tierra ni se hablaba de ellos. Quizás se avisaba: «que ya regresan». Y habían estado a lo mejor una semana en la Luna. El viaje del Apolo XI siempre será noticia, aunque el viaje a la Luna termine por ser un viaje rutinario, como es hoy el viaje a América.

Los astrónomos están interesados en montar en la Luna un observatorio astronómico. Porque en la Luna se pueden observar las estrellas con muchísima claridad, con muchísima más nitidez que desde la Tierra. La Tierra está envuelta por la atmósfera, que enturbia el estudio de las estrellas. Y en la Luna, como no hay atmósfera, se ve todo mucho más claro y con mayor nitidez.
Si se llega a instalar un observatorio astronómico en la Luna, entonces el viaje a la Luna será puramente rutinario, dejará de tener interés.

Pues a pesar de la proeza del Apolo XI, que vamos a ver hoy, yo creo que mayor proeza fue la del Apolo XIII. Aunque apenas se habla de él. Mucha gente ni se acuerda, y otros ni han oído hablar. Creo que el Apolo XIII ha sido la mayor proeza de todos los viajes espaciales. Ustedes recordarán que, estando en la Luna, al Apolo XIII le reventó un depósito de oxígeno, y se quedaron en la Luna sin instrumentos de navegación. Pues estos hombres volvieron a la Tierra orientándose con un sencillo sextante, como nuestros antiguos navegantes.

A pesar de esto, pudieron entrar en la atmósfera con la inclinación precisa para no desintegrarse. Porque si el Apolo XIII hubiera entrado muy perpendicularmente a la Tierra, se desintegra en el choque con la atmósfera. Como pasa con los meteoritos, esas piedras que con el roce de la atmósfera se desintegran. La gente dice: «He visto correr una estrella. Es una estrella fugaz». No, eso es una piedra del espacio que, al entrar en la atmósfera, con el roce, se pone incandescente y se desintegra.

Esto le hubiera pasado al Apolo XIII, si entraba demasiado perpendicular. Y si hubiera entrado demasiado tangencial hubiera rebotado en la atmósfera y se hubiera perdido en el espacio. Lo mismo que cuando tiramos una piedra plana sobre un estanque, que rebota en el agua y vuelve a elevarse. Eso le hubiera pasado al Apolo XIII, si no entraba exactamente con la inclinación precisa. Hubiera rebotado en la atmósfera y nunca más hubiéramos sabido de ellos.

Y esto lo hicieron aquellos cosmonautas sin instrumentos de navegación, con un sencillo y primitivo sextante. Por eso digo «la gran proeza del Apolo XIII». Con razón aquellos cosmonautas, cuando son izados a bordo del portaviones que los recogió, lo primero que hacen es quitarse el gorro, y dar gracias a Dios por estar sanos y salvos en la Tierra. Porque podemos comprender el estado de ánimo de estos hombres cuando estaban en la Luna, y se quedan allí sin aparatos de navegación. Por lo tanto, digo, gran proeza del Apolo XI, pero más la proeza del Apolo XIII.

Con todo, hoy vamos a analizar el Apolo XI. Vamos a ver primero las dificultades técnicas que ha tenido que superar el hombre para llegar a la Luna. Después veremos lo que es el cosmos, y sacaremos una conclusión: si nos quedamos boquiabiertos ante la técnica del Apolo XI, ¡qué boca tenemos que abrir ante la técnica del cosmos, obra de Dios!

Soy jesuita y soy apóstol. Si hablo de Astronomía, es porque la Astronomía lleva a Dios. Me gusta la Astronomía. Me he leído más de cien libros de Astronomía, para sacar los datos que voy a dar aquí. Ojala me hubiera encontrado todos los datos en una paginita. Me hubiera ahorrado centenares de horas de estudio.

La Astronomía lleva a Dios porque viendo la grandeza del cosmos, caemos en la cuenta de la sabiduría de Dios, y de la grandeza de Dios, y del Poder de Dios. Por eso dice la Biblia: «Los cielos cantan la Gloria de Dios». Porque contemplando los cielos admiramos la ciencia, la sabiduría y la técnica de Dios. Nosotros le llamamos Dios. Hay gente que tiene alergia al nombre de Dios, y buscan otros nombres. Hablan de una energía preexistente. Me es igual. Ese Ser Inteligente, Autor del cosmos, es Dios. La palabra es lo de menos. Lo importante es que al final conozcamos a ese Ser maravilloso, a esa Inteligencia maravillosa, a ese Gran Matemático que ha hecho el cosmos. Ésa será la conclusión de esta conferencia.

Vamos primero a ver las dificultades técnicas que ha tenido que superar el hombre para llegar a la Luna. Primero lanzar al espacio un proyectil, el Saturno V, de 110 m de altura, como la Giralda de Sevilla. De estos 110 m de altura, casi todo era combustible para escapar del campo gravitatorio de la Tierra. A la Luna sólo llegó el cono de la punta. Lo demás era combustible. Una vez que se vacían los depósitos, se desprenden. Lo aprovechable es el cono de la punta.

Yo estuve dando conferencias sobre la Sábana Santa en los Estados Unidos, y entre otros sitios hablé en la Base Aérea de Andrews a los jefes y oficiales de la aviación americana. Aproveché que estaba en Washington y me fui al Smithsonian Institution, que es un Museo del Aire y del Espacio, donde están las principales aeronaves de la Historia de la Aviación americana. Allí está el avión de los hermanos Wrigth, los primeros que volaron a principios de siglo. Allí está el avión de Lindbergh, el primero que cruzó el Atlántico en solitario. Allí está el avión de Willy Post, que fue el primero que dio la vuelta al mundo en avión en solitario. Allí están, por supuesto, todas las naves espaciales americanas. Hay un gemelo del Skylab, que se desintegró en el espacio. Yo he estado dentro de ese gemelo del Skylab. Hay otro gemelo del módulo lunar, que se quedó en la Luna, etc.

Están también los Apolos. Yo tuve la dicha de acariciar cariñosamente al Apolo XI, que estaba allí. Es emocionante estar acariciando la misma nave que estuvo en la Luna. Por cierto, que es muy pequeña. Llama la atención cómo en una nave tan pequeña, tres hombres han ido a la Luna y han vuelto. Está cubierta de plástico para que la gente, al tocarla, no la deteriore más de lo que está. Está muy chamuscada, porque entró en la Tierra a 40.000 kilómetros por hora, y el roce con la atmósfera la puso a 3.000 grados centígrados.

Como digo, primera proeza. Haber mandado a la Luna el Apolo XI.
Segunda proeza. Haber llegado a la Luna. Nunca nadie había llegado tan lejos. El hombre que ha hecho el viaje más largo en la Tierra, ha sido Juan Sebastián Elcano, que dio la vuelta a la Tierra. Entonces, como no estaban abiertos los canales de Panamá y Suez, tuvo que rodear el Cabo de Hornos y el Cabo de Buena Esperanza. Dio una vuelta enorme. Si el perímetro de la Tierra, el meridiano, es de 40 000 km, con la vuelta que tuvo que dar, pongamos el doble, 80 000 km. Nadie en la Tierra había hecho un viaje tan largo: 80 000 km. Pues a la Luna hay 384 000 km. Es decir 300 000 más. Nunca nadie había llegado tan lejos. El Apolo recorrió 800 000 km.

Tercero. Velocidad: había que volar a 40 000 km por hora. Nunca nadie había volado a tal velocidad. Los grandes aviones comerciales de líneas aéreas, estos «Jumbos», van alrededor de mil km por hora. El «Concorde» a 2 mil km por hora. El avión más rápido del mundo es el «X-l5» americano, que es un prototipo, no es un avión hecho en serie, va a 6 000 km por hora. Es el récord de velocidad: 6 000 km por hora.

Había que volar a 40 000 km por hora para escapar del campo gravitatorio de la Tierra. La gravedad de la Tierra atrae. Por eso las cosas caen. Cuando tiro una piedra con la mano, el impulso que le doy a la piedra se combina con la atracción de la gravedad que va atrayendo a la piedra. Ésta describe una parábola, y termina por caer a tierra. Si en lugar de ser una piedra tirada con la mano, es un proyectil de cañón, sale con más velocidad y la parábola es más larga; pero termina por caer a tierra. Si el proyectil sale a 8 km por segundo, entonces la parábola es tan larga que cae detrás del horizonte, y se queda en órbita terrestre. Ahí tenemos un satélite artificial. Los satélites artificiales se ponen en órbita con proyectiles que salen a 8 km por segundo. El Saturno V tenía que salir a 11 km por segundo, que son 40 000 km por hora, para escapar del campo gravitatorio.

Entonces, la parábola es tan larga que se sale del campo gravitatorio práctico. El campo gravitatorio teórico es infinito. Pero prácticamente, llega un momento en que la atracción de la Tierra es tan débil que no influye en el proyectil. Por eso, como dije antes, estos grandes depósitos de combustible del Saturno V son para escapar del campo gravitatorio; porque fuera del campo gravitatorio, y fuera de la atmósfera, se va sin motores, por inercia. Se va a base de matemáticas. Menudos depósitos de combustible harían falta para ir a la Luna a fuerza de combustible. No, a la Luna se llega a base de matemáticas, como después diré. Había que volar a 40 000 km por hora. Nunca nadie había volado tan rápido.


Y cuarto: Precisión. Tengamos en cuenta que el Apolo ha ido a la Luna y ha vuelto. Ha hecho un viaje de 800 000 kilómetros y se pone en contacto con el agua 30 segundos después de la hora prevista. Una precisión fenomenal, extraordinaria. Don Emilio Novoa, Director de la Escuela Superior de Ingenieros de Telecomunicación, en un artículo de una revista científica que yo leí, decía: «El hombre ha ido a la Luna gracias a la cibernética». Sin ayuda de las computadoras, nosotros no hubiéramos ido a la Luna. Porque hemos ido a la Luna a base de matemáticas. Hay que hacer tal cantidad de cálculos, que el hombre es incapaz de hacerlos, y necesita de la máquina: el hombre se ayuda de la máquina. En esto como en todo.

Urtain, aquel famoso boxeador, en sus buenos tiempos, al primer minuto dejaba knockout al contrincante. Creo que levantaba 100 kilos de peso. Muy bien, Urtain con su fortaleza física levanta 100 kilos. Pero ni Urtain ni nadie es capaz de levantar con su brazo diez toneladas. Y lo que no puede hacer el hombre con su brazo, lo hace con la cabeza: inventa una grúa y mueve diez toneladas.
Un corredor creo que puede correr a 36 km por hora. Creo que ésa es la marca de los cien metros lisos. Pero no hay corredor en el mundo que con sus piernas corra a 100 km por hora. Lo que el hombre no puede hacer con las piernas lo hace con la cabeza: inventa una máquina, que se llama automóvil, y puede correr a 100 km por hora.

Lo mismo: con el cerebro podemos calcular con un límite de velocidad y un margen de error. Pero inventamos una máquina que calcula más aprisa, y además no se equivoca. Esto es la cibernética: los ordenadores, las computadoras y las calculadoras. Pues gracias a la cibernética hemos ido a la Luna; porque sin ayuda de las máquinas nunca hubiéramos sido capaces de ir a la Luna, por la cantidad de datos que había que calcular.

Una vez dicho esto, vamos a compararlo un poco con el cosmos.
Hemos ido a la Luna. Pero, ¿qué es eso de ir a la Luna? ¿Qué proeza hemos hecho yendo a la Luna? Hemos visitado a nuestra vecina del primero derecha, viviendo nosotros en el primero izquierda. Nuestra vecina de puerta. Porque, ¿dónde está la Luna? A 384 000 kilómetros de distancia.

Vamos a citar estrellas muy lejanas: Andrómeda, está a dos millones de años de luz. Coma de Virgo, a doscientos millones de años de luz. Y la Luna está a un segundo. La luz de la Luna a la Tierra tarda un segundo. Conocemos estrellas que están a doscientos millones de años-luz. ¿Qué hemos hecho al llegar a la Luna que está a un segundo de luz? ¿Hay alguien que piense darse un paseo por Andrómeda o por Coma de Virgo? Doscientos millones de años de viaje de ida. Y eso si logramos volar a la velocidad de la luz: 300.000 kilómetros por segundo, que es velocidad tope, como demostró matemáticamente Einstein; pues según su fórmula matemática en ese caso la masa sería infinita, lo cual es imposible.

Voy a seguir dando datos porque esto es interesantísimo. Hemos hablado de distancias. Ahora voy a hablar de velocidades.
El Apolo ha salido a 40 000 km por hora, es decir 11 km por segundo. La Tierra va a más del doble por el espacio. Va a 100 000 km por hora, que son 30 km por segundo.
El Sol va a 300 km por segundo. Y por poner la más rápida que hemos detectado: hay estrellas que van a 145 000 km por segundo. Esto lo ha hecho Milton Humason en Monte Palomar (California), donde hay un gran observatorio con un telescopio que tiene un espejo de 5 metros de diámetro que pesa catorce toneladas y su campo de observación alcanza mil millones de años luz. Milton Humason ha captado estrellas que van por el espacio a 145 000 km por segundo. ¿Y cómo se mide esto? Analizando la luz. El único correo que llega de las estrellas es la luz. El científico descompone la luz en el prisma óptico; en los colores del arco iris: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, añil y violado. Y en esta banda de colores del arco iris hay unas rayas características. Por estas rayas se sabe qué cuerpo se quema en la estrella, a qué temperatura está, a qué velocidad se desplaza, etc.

Estudiando las rayas del espectro, por el corrimiento hacia el rojo, se han detectado estrellas que se alejan por el espacio a 145 000 km por segundo. Estas estrellas no son corpúsculos, no son partículas, no son fotones, son monstruos del tamaño que ahora veremos.

La Tierra, ya lo dije antes, tiene 40 000 kilómetros de perímetro. El Sol es un saco de garbanzos donde caben 1.300.000 garbanzos del tamaño de la Tierra: de 40 000 kilómetros de perímetro cada garbanzo. Y el Sol es una estrella pequeña. Antares, es una estrella anaranjada que sale por el sur en verano -en invierno no se ve-, de la constelación de Escorpión. Es 115 millones de veces mayor que el Sol.

Os digo que el Sol es 1.300.000 veces mayor que la Tierra, y decís: ¡Qué grande! Os digo que Antares es 115 millones de veces mayor que el Sol: ¡Qué grande! Pues hay diferencia. Para que entendamos bien esto, lo voy a ejemplificar de una manera plástica. Se entenderá muy bien: Antares es de un tamaño tan colosal que dentro de Antares cabe el Sol y la Tierra girando alrededor del Sol a 150 millones de kilómetros de distancia.

La Tierra describe una órbita cuyo diámetro es de 300 millones de kilómetros. Para que caigamos en la cuenta de lo que es una órbita de 300 millones de kilómetros de diámetro, hemos de saber que eso es el año. El año es lo que la Tierra tarda en darle la vuelta al Sol, en recorrer su órbita de 300 millones de kilómetros de diámetro a 100.000 km por hora. Pues estos 300 millones de kilómetros, diámetro de la órbita de la Tierra, es el radio de la estrella Antares. Dentro de la estrella Antares, cabe el Sol, la Tierra dándole vueltas, y sobra media estrella. ¡Tamaño de Antares!

Voy a dar otro dato más impresionante. Alfa de Hércules, la mayor de las estrellas conocidas, es ocho mil billones -con B de Barcelona- de veces mayor que el Sol. Y lo voy a ejemplificar como antes. Resulta que el diámetro de la órbita de Plutón, que son doce mil millones de kilómetros, es la décima parte del radio de Alfa de Hércules. ¡Unos tamaños descomunales!

Pues estas estrellas con estos tamaños, con estas velocidades, se mueven con una precisión admirable. Hoy los relojes de cuarzo son de más precisión; pero hasta hace poco los relojes, ¿con quién se ponían en hora? Con el Sol. ¿Quién daba las doce? El Sol. Y cuando el Sol pasaba por el meridiano, todos los relojes poniéndose en hora con el Sol. Porque el movimiento de las estrellas es matemático.

Yo tengo muchos amigos astrónomos que me hacen los cálculos que les pido. Uno de ellos, que es observador, me dijo un día hablando de estas cosas:

-Mire, Padre, el movimiento de las estrellas es tan exacto que a mí me bastan cinco segundos para que mi ayudante me avise. Él está en la mesa tomando los datos que yo le doy. Me avisa cinco segundos antes, para que yo apague el cigarrillo y ponga el ojo en el aparato. A la hora, al minuto y al segundo, calculado en las efemérides, una estrella que está a miles de años de luz pasa por el meridiano. El almanaque astronómico, se ha hecho hace varios años. Porque en los almanaques astronómicos hay que hacer muchos cálculos y muchos números, mandar a la imprenta, corregir pruebas, volver a mandar y volver a corregir: se hacen con varios años de antelación. Pues en un almanaque que se ha hecho hace varios años, se dice a qué hora, a qué minuto y a qué segundo, una estrella que está a miles de años de luz, va a pasar por el meridiano. Y eso es tan exacto, que me avisa cinco segundos antes, pongo el ojo en el aparato, y a la hora, al minuto y segundo previsto, una estrella que está a miles de años de luz pasa por el meridiano. ¡Exactitud matemática del movimiento de las estrellas!

Miren ustedes, en lo único que se puede ser profeta es en Astronomía. En ninguna otra cosa. ¿Me quieren decir quién sabe el campeón de liga del año que viene? ¡Ni siquiera los catorce resultados de los partidos del domingo! Por eso el que acierta por casualidad se lleva 60 millones ó mucho más. Pero, ¿quién puede profetizar los 14 resultados? ¡Nadie! ¡No podemos ser profetas en nada! En Astronomía, sí.

Voy a hacer una profecía. Miren ustedes, dentro de tres años ustedes se van a acordar de mí. Seguro. Porque dentro de tres años recordarán que hoy les digo que en marzo de 1986 el cometa Halley pasará junto a la Tierra. Y ustedes se enterarán, aunque no quieran, pues estoy seguro que la tele, la radio, los periódicos, las revistas, a todas horas, hablarán de este acontecimiento que estamos esperando desde el año 1910, que también pasó junto a la Tierra, como se había predicho el siglo pasado. Porque en el cielo todo se mueve con precisión matemática. ¡Exactitud de las estrellas en el cosmos!

Por eso dice James Jeans, un astrónomo americano: «EI cosmos es obra de un Gran Matemático. Porque en el cosmos resplandecen leyes matemáticas». Leyes matemáticas que formularon Newton y Kepler. Pero Newton y Kepler, que formularon las leyes matemáticas que rigen el movimiento de las estrellas, no hicieron esas leyes. Las leyes matemáticas estaban en las estrellas muchísimos años antes que nacieran Newton y Kepler. El hombre descubre las leyes matemáticas que rigen el movimiento de las estrellas. Las formula, pero no las hace.

Hay otro que ha hecho esas leyes matemáticas. Por eso dice Borman desde la Luna: «Nosotros hemos llegado a la Luna gracias a unas leyes matemáticas que no las ha hecho el hombre».
Mirad. Acaba de morir un Premio Nobel de Física, que se llamaba Paul Dirac. Este periódico de Bilbao, «EI Correo Español», hablando de él, dice una frase muy bonita. Leo: «Es uno de los astrónomos más sobresalientes de nuestro tiempo». Pues Paul Dirac, que acaba de morir, Premio Nobel de Física, uno de los astrónomos más sobresalientes de nuestro tiempo dice en una revista científica llamada «lnvestigación y Ciencia»: «Dios es un Matemático de alto nivel». Hay un Matemático que ha puesto las leyes que rigen el movimiento de las estrellas.

A esto voy. Estos hombres, astrónomos, comprenden que el cosmos es obra de un Matemático. Las leyes matemáticas que se reflejan en la Naturaleza nos hablan del Matemático. Lo mismo que una obra de arte me habla del artista. Cuando nosotros vemos la belleza de la cara de la Virgen de la Piedad, de Miguel Ángel, pensamos en el artista. Pero, ¡qué artista, Miguel Ángel, que de un bloque de mármol saca esta belleza de mujer! ¡Qué artista!
La obra me hace pensar en el artista. Cuando contemplamos el cosmos, pensamos en el Matemático que ha hecho esta obra maravillosa. Porque comprendemos que ni la cara de la Virgen de la Piedad salió por casualidad, ni este maravilloso orden con que se mueven las estrellas puede ser fruto de la casualidad. El orden no es fruto de la casualidad. Un ejemplo muy claro: mi libro «Para salvarte» tiene un millón de letras. Para que este millón de letras se ordene formando palabras, y las palabras formando frases, hace falta una inteligencia ordenadora. Pero a nadie se le ocurre que para escribir un libro, se echen en un recipiente un millón de letras, se tiren, y sale un libro. Ni siquiera saldrían derechas ni en línea recta.

Evidentemente, el orden que las letras tienen en el libro es uno de los órdenes posibles. Pero la probabilidad de que caigan las letras en este orden es una contra un número que tiene tres millones de cifras. El cálculo se ha hecho con computadora. El número es tan grande que si lo nombramos por su nombre propio, pocas personas lo entenderán: el número de permutaciones es de quinientos milillones (500.000 grupos de seis cifras). Para escribirlo con números del tamaño de las letras de este libro se necesitaría una tira de papel de seis kilómetros de larga.

Es decir, la probabilidad de que salga el libro al tirar las letras del recipiente al suelo es prácticamente nula. Y mucho menos que al tirarlo 40 veces seguidas, salgan las 40 ediciones que lleva este libro.

¡Esto es ridículo! Es ridículo pensar que el orden es fruto de la casualidad. El orden es fruto de la inteligencia Y cuando yo veo una técnica, un orden, pienso en una inteligencia, no pienso en la casualidad. «Hombre, mira que casualidad, eché en un recipiente un millón de letras, las tiré y me salió un libro. Oye, y lo tiré 40 veces seguidas, y me salieron 40 ediciones».

¡Es ridículo! Esto con un millón de letras. ¿Y con los millones y millones de estrellas que hay en el cosmos? Nuestro sistema solar tiene diez planetas: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón. Los nueve que todo el mundo conoce, y el décimo que acabamos de descubrir. El Sol, tiene diez planetas en equilibrio. (*)

Soles como el nuestro, en nuestra galaxia, la Vía Láctea, nuestro barrio del cosmos, hay cien mil millones de soles. Y galaxias como la nuestra, diez mil millones de galaxias. Y todos estos miles de millones de estrellas, moviéndose con precisión matemática; hasta el punto, como dije antes, que podemos predecir con años de antelación, el día, la hora, el minuto y el segundo que una estrella, que está a miles de años de luz, pasa por el meridiano. Por eso dice la Biblia: «Los cielos cantan la gloria de Dios». Porque cuando sabes lo que es el cosmos, no tienes más remedio que caer de rodillas, admirando la grandeza, el poder, la sabiduría y la técnica de Ése, que llamo Dios, Autor del cosmos. Pues éste es el fruto de esta conferencia.


Padre Jorge Loring (España)
(*) La conferencia data de 1985. Hoy se admite la existencia de 8 planetas.