"Jesús llama a los pobres y sencillos pastores por medio de los ángeles para manifestarse a ellos. Llama a los sabios por medio de su misma ciencia. Y todos, movidos por la fuerza interna de su gracia, corren hacia él para adorarlo." (San Pío de Pietrelcina)
jueves, 31 de octubre de 2013
Halloween: ¿Cómo lo Enfrenta un Cristiano?
La Solemnidad de Todos los Santos es el 1 de Noviembre. Esta fiesta, como todas las solemnidades, comienza la noche anterior. Por eso, a la noche del 31 de octubre se le llama, en el inglés antiguo, All hallow's eve (víspera de todos los santos). Mas tarde, All hallow´s eve se abrevió a "Halloween". Pero, como las celebraciones de un pueblo reflejan su cultura y su fe, Halloween dejó de ser una fiesta cristiana para convertirse en una fantasía de bruja y fantasmas.
martes, 1 de octubre de 2013
¿Por Qué la New Age Fue Condenada por Francisco?
En los primeros tres meses de su pontificado, el papa Francisco se refirió varias veces a la New Age, esa corriente a la que llamó "panteísta". El 20 de junio fustigó en una homilía al “dios cósmico” de la “moda politeísta”, que llega con “la cultura light”. “Ni Jesús hubiera creído en el dios New Age” de hoy, dijo. “La oración no es magia”, remató.
El doctor Roberto Bosca, autor del libro “New Age, la utopía religiosa de fin de siglo”, explicó a Claudia Peiró, periodista de Infobae, por qué este "autismo espiritual" es contrario a la doctrina cristiana.
miércoles, 17 de julio de 2013
Los Exorcismos
sábado, 6 de julio de 2013
Reiki, Brujería e Intento de Suicidio... hasta Aceptar a Dios
Stefan Esztergályos era un joven que vivió los dos últimos años de tiranía comunista en Checoslovaquia en el servicio millitar, muy a su disgusto, pero acercándose a Dios.
El 17 de noviembre de 1989 empezó la “Revolución de Terciopelo” en Checoslovaquia: cientos de miles de personas salieron a las calles y el gobierno comunista colapsó. El 29 de noviembre, el disidente cristiano Vaclav Havel era elegido presidente para conducir el país hacia las elecciones libres.
jueves, 18 de abril de 2013
Venezuela: Idolatría y Política
Preámbulo político-ideológico
El llamado Socialismo del siglo XXI no aparece en el articulado vigente de la actual Constitución aprobada en 1999. Se trata de un intento de imposición de un sistema político neo-totalitario denominado como Revolución Bolivariana. En diciembre del 2007 este sistema fue rechazado en las elecciones celebradas para aprobar o no el proyecto de reforma de la Constitución. Sin embargo, ha sido posible, hasta ahora, en razón del control político y económico que ejerce el Poder Ejecutivo sobre los distintos poderes y órganos nacionales.
Si bien se reconoce que el gobierno ha creado importantes programas sociales, es también cierto que, en vez de liberar y hacer de los pobres sujetos autónomos y libres, los ha hecho más dependientes de lo que el mismo gobierno les pueda ofrecer.
lunes, 14 de enero de 2013
Satanismo y New Age: Atención para no ser Atrapado por Falsas Religiones
El arzobispo de La Plata (Argentina), Héctor Aguer se refirió a la presencia de movimientos pseudorreligiosos, como la llamada Nueva Era e invitó a mantenerse en la verdadera fe cristiana, en su reflexión televisiva, en el programa “Claves para un Mundo Mejor” (América TV).
sábado, 1 de diciembre de 2012
Verde, ¿Nuevo Color del Comunismo?
Leonardo Boff, considerado uno de los principales propulsores de la teología de la liberación, pidió reinterpretar el cristianismo para ayudar a la “Madre Tierra” que “está crucificada y es tarea nuestra bajarla de allí, como lo hemos hecho durante décadas con los pobres”.
miércoles, 1 de junio de 2011
La Nueva Era se Cuela en los Jóvenes
Si bien, como dice el Informe de la Fundación Santa María, “Dios es el gran ausente en las familias españolas, en un momento marcado por actitudes de vida consumistas y hedonistas centradas en el disfrute”, al ser la Nueva Era como un gran río que fluye con muchos arroyos, se cuela inconscientemente en la vida de los jóvenes, pues se presenta como una forma típica de sensibilidad religiosa contemporánea, como una nueva religiosidad.
lunes, 1 de noviembre de 2010
La "Sacerdotisa de la Felicidad"... y el Suicidio
sábado, 1 de marzo de 2008
El gnosticismo
Conocemos en la actualidad que los primeros gnósticos se nutrieron de raíces mesopotámicas, durante el tiempo del cautiverio babilónico del pueblo judío. De allí obtuvieron elementos panteístas y de culto a los astros, los cuales se fusionaron con la temible Kabbalah. Esta asociación nefasta fue progresivamente intentando ser racionalizada hasta desprenderse de parte de su contenido dogmático, el cual fue reemplazado con ideas astrológicas, en algunos casos, y doctrinas filosóficas en otros.
Este aspecto racionalista del movimiento gnóstico fue progresivamente imponiéndose, llegándose a la conclusión de que la verdad sólo podía alcanzada mediante el uso de la razón. Así, siendo quizás excesivamente sinópticos, el gnosticismo llegó al concepto de la existencia de un nivel de conocimiento de la Verdad superior a la Fe, la «gnosis». Sólo este conocimiento, revelado por seres superiores a un grupo de elegidos (iniciados), constituía la garantía de la salvación del hombre.
Bajo esta concepción, no sólo se demolía el recurso de la Fe, sino que se dejaba de lado la importancia de las buenas obras. Por otro lado, la mayor parte de los gnósticos dio lugar a la concepción dualista. Esto significa que creían que la totalidad de lo existente (el Bien y el mal, la materia y lo inmaterial) provenía de una divinidad que se encontraba fuera del contacto con el mundo.
Así, con una divinidad puramente espiritual y ajena al Universo, encontraron en la figura de una suerte de semidios (Demiurgo) al creador del mundo material, tanto del bien como del mal (esto es, los gnósticos consideran al mal como una realidad positiva y creada y no como la ausencia del bien). La consecuencia inmediata fue el desprecio al concepto judeocristiano de pecado y por supuesto a los Sacramentos del naciente cristianismo del siglo I.
En aquellos tiempos, consideraron a Nuestro Señor Jesucristo como la encarnación de un ser espiritual intermedio, cuyas enseñanzas sólo podían comprenderse merced al conocimiento gnóstico; de hecho, entendían a la redención como un simple acto de iluminación espiritual.
Fueron muchas las tendencias gnósticas en los albores de nuestra era, pero acaso merecen destacarse 2 de sus representantes en particular: Valentín (acaso el compilador y propagador más importante de esta corriente de pensamiento entre judíos y egipcios) y Simón el Mago, citado en el capítulo 12 de los Hechos de los Apóstoles y que llegó a identificarse a sí mismo como una encarnación espiritual divina, siendo incluso adorado por muchos de sus seguidores.
Vale destacar que, según la Sagrada Escritura, Simón el Mago intentó «comprar» la facultad de los Apóstoles de hacer milagros en nombre de Jesucristo, siendo rechazado por ellos. De allí se aplica el nombre de «Simonía» actualmente para el comercio con lo sagrado.
Acaso la más notable de las características del movimiento gnóstico, históricamente desaparecido hacia el siglo IV, es que sus enseñanzas han ido adquiriendo un perfil moderno, siendo tomadas entre otros por muchos iluministas de la Edad Moderna, por el nazismo alemán del siglo XX y sobre todo por el actual movimiento de la Nueva Era, verdadero florecimiento de esta absurda divinización del hombre que se opone abierta y francamente al mensaje de los Evangelios.
sábado, 1 de diciembre de 2007
La Kabbalah
Esta consiste en realidad en un verdadero sistema de doctrinas, nacidas de la interpretación mística de los sagrados textos del Antiguo Testamento. De hecho, es un análisis esotérico del Pentateuco y los libros subsiguientes, según el cual existen secretos acerca de Dios y de la Creación que sólo son revelados a los iniciados por la Kabbalah.
Se cree que la interpretación cabalística del Antiguo Testamento se inició en la Edad Media en Europa, por parte de varios analistas judíos. El sistema fue progresivamente compilado en ciertos textos, de los cuales los más conocidos son el Libro de la Creación y el Zohar. El principal de los compiladores habría sido Moisés de León, judío de origen español; sin embargo muchos de los contenidos parecen ser en realidad más antiguos.
De hecho, las doctrinas de la Cábala se emparentan con antiguos elementos del politeísmo egipcio e incluso con algunas ideas de los filósofos griegos. Han existido, por tanto, aportes multiculturales y multirreligiosos a la doctrina de la Kabbalah, la cual, falsamente se ha presentado como un conocimiento oculto transmitido por los patriarcas y profetas.
Existe, además, una notable similitud con las ideas de los gnósticos de los primeros tiempos del cristianismo, lo cual la vincula en modo directo a la gran patraña moderna de la New Age.
Es cardinal entender que no debemos confundir a la Kabbalah con la religión de nuestros hermanos mayores en la Fe, los judíos. Esta doctrina en el fondo no es más que un cúmulo de contenidos esotéricos fundados en supuestas revelaciones que no forman parte de las Sagradas Escrituras.
Así, los cabalistas sostienen que Dios se «manifiesta» en 10 potencias que formaron la primera creación del mundo y que a su vez produjo el segundo mundo; cada mundo generando al próximo. Dentro de este modelo de la creación, los humanos habríamos sido creados por una de esas potencias, siendo nuestra alma preexistente a nuestra concepción.
Dentro de estas creencias, los cabalistas advierten que pueden entrar en contacto con fuerzas invisibles del mundo natural y del preternatural, incluyendo la comunicación con espíritus, demonios y otras realidades sobrenaturales.
Además de prácticas adivinatorias, la Kabbalah rechaza abiertamente a Nuestro Señor Jesucristo, al considerar que en realidad el Mesías nacerá sobre el fin de los tiempos para que el mundo regrese a su condición previa a la caída de nuestros primeros padres. De hecho, rechazan la Redención, al considerar que cada persona se ha de salvar en función de su conocimiento esotérico, incluso alcanzando la divinidad.
Como vemos, al igual que todas las otras manifestaciones de la New Age, la Kabbalah no es más que otra forma de alejarnos del don de la Salvación que nos entregó el Hijo del Hombre en su dolorosa Pasión.
viernes, 1 de diciembre de 2006
Los chakras
Quizás sea oportuno iniciar este ensayo sobre la raíz filosófica y cultural de los chakras, que es el yoga (del sánscrito «yug», unión). El yoga consiste en una práctica vinculada con la religión hindú, según la cual existe una energía impersonal poderosa, envolvente de toda la realidad, que fluye en todo lo existente, manifestándose incluso en distintas divinidades. Una de ellas es la conocida imagen de Shiva, ícono de la cultura de la India.
Este principio filosófico, según el cual todo lo existente forma parte de una misma sustancia, se conoce como «monismo», cuya máxima expresión es el panteísmo, que sostiene que todos los seres animados e inanimados conforman la divinidad («todo es Dios y Dios es todo»). Ya existían elementos monistas en los tiempos del gnosticismo (siglos I y II de la Era Cristiana), claros frutos de intentos de sincretismo con cultos primitivos.
El panteísmo y el monismo se encuentran en contradicción abierta con el cristianismo, ya que no consideran la existencia de un Dios Personal, Perfecto y Creador. Por otro lado, no debe olvidarse que un elemento clave de las creencias y filosofías del hinduismo es la reencarnación, férreamente contraria a lo expresado en la Biblia y sobre la que hemos hecho referencia en un artículo previo de esta misma sección.
Precisamente, una de las formas de «liberación del espíritu» atrapado en la realidad material física se lograría mediante la práctica del yoga, por medio de la meditación, las posturas corporales y la «alteración del estado de conciencia». Existen para ello distintas escuelas dentro del yoga, de las cuales detallaremos fundamentalmente al Hatha Yoga (la más popular en Occidente) y el Kundalini Yoga.

El Hatha Yoga es acaso la forma más difundida de esta disciplina, en la cual los distintos ejercicios físicos y las posturas permiten preparar el cuerpo y la mente para lograr finalmente un estado alterado de conciencia. En particular, los ejercicios respiratorios se usan para controlar la citada energía impersonal que, según el hinduismo, fluye a través de todo lo existente.
Es interesante notar los fuertes paralelos entre este concepto y la prácticas del rei ki o del feng shui, donde se elimina la idea de un Dios personal. Lo cierto es que, de acuerdo con el yoga, los estados alterados de conciencia permiten el control de la «energía», la cual se manifiesta en los llamados chakras.
Es prioritario para quienes nos llamamos católicos remarcar que NO es posible desvincular la práctica de los ejercicios del yoga del paganismo abierto que lo rodea, y que no es posible comparar la oración cristiana (en la cual nos centramos en Nuestro Señor Jesucristo) con los mantras, las experiencias extrasensoriales o la abolición del pensamiento de «poner la mente en blanco», las cuales no son más que puertas abiertas para que el enemigo ingrese sin tapujos.
No en vano, la práctica de los chakras y el Kundalini Yoga se basan en «despertar a la serpiente». Quizás nos baste con recordar la última experiencia de la Humanidad a la hora de dialogar con la Serpiente...
Como hemos mencionado, distintas filosofías orientales interpretan la presencia de una energía impersonal que fluiría a través de lo existente, carente de absolutos, ética o moral, ya que la misma sería buena o mala en función del uso que se le brinda. De acuerdo a esta concepción de la realidad, a lo largo del cuerpo humano existiría una red de «canales» preparados para el pasaje de la citada energía. En aquellos lugares supuestos en los cuales estos canales se cruzarían, se generarían «puntos de acumulación» de energía psicofísica, denominados chakras por sus cultores. Como pueden imaginarse, los citados chakras están mapeados y se han descripto varios decenas de miles... pero siete, y tan sólo siete, son los declamados como de suprema importancia para la explotación de la energía que por ellos fluiría.
Como corresponde a otros paganismos (incluyendo al zodíaco, a numerosas prácticas de hechicería y -¿llamativamente?- al nazismo esotérico), cada uno de los mencionados 7 chakras principales tiene un correspondiente color, sonido, función psíquica, gema, simbología, órgano interno representativo, enfermedad asociada e incluso alimentos vinculados. Estos puntos se localizarían en forma ascendente desde la base de la columna al centro de la frente y, siempre de acuerdo a las enseñanzas tántricas, se encuentran unidos por un «conducto» llamado Susumma. En el inicio de ese conducto a nivel del sacro se encuentra, enrollada sobre sí misma, una serpiente dormida, cuya cabeza bloquea en primera instancia la entrada a Susumma: es la llamada Kundalini, la cual debe ser despertada para permitir que la energía impersonal fluya a lo largo de la Susumma hasta llegar al último de los 7 chakras, momento en el cual el practicante se unirá con Shiva.

Lo que acaban de leer, si bien se asemeja a un relato épico o una novela de Edgar Allan Poe, es uno de los principales elementos de las mal llamadas medicinas alternativas y una de las piedras angulares del movimiento de la Nueva Era.
Despertar a la Serpiente Interior, mediante las técnicas de respiración y los ejercicios del yoga, lleva a una progresiva alteración de los estados de conciencia. De más está decir que la práctica del Kundalini Yoga no deja de ser una elaborada forma de ocultismo, con la presunción de la existencia en su interior de un «monstruo energético» agazapado a la espera de ser despertado.
Es prudente reflexionar y aclarar que:
- NO EXISTE práctica de yoga sin aplicación conjunta de su filosofía
- uno de los primeros métodos que los practicantes utilizan para «despertar a Kundalini» son las asanas (posturas)
- el objetivo fundamental de toda la práctica del yoga es el de escapar del «mundo irreal físico» en el que vivimos (el maya) para llegar al moksha, estado en el cual se escaparía del ciclo de reencarnaciones a la cual los seres vivientes se verían sometidos.
Sobra todo comentario para aclarar la más absoluta incompatibilidad entre el yoga y el catolicismo, entre estas prácticas y la medicina científica, y la alarmante semejanza entre distintos ritos paganos demonólatras y el Kundalini Yoga.
No es redundante que destaquemos una característica común a todos los paganismos: el supuesto vínculo entre algunos elementos esotéricos con datos y percepciones del mundo concreto y real. Así, el zodiaco describe una correlación entre cada signo astrológico con gemas o colores, por ejemplo. Su hija dilecta, la «ciencia» de las flores de Bach, conserva la misma asociación entre signos zodiacales y le adiciona aromas, entre otras cosas. Ocurre lo propio con el extenso festival de patrañas semejantes (entre los cuales se encuentran los hipotéticos poderes de las gemas, uno de los aspectos más destacables del nazismo esotérico).
De acuerdo a las prácticas del Kundalini Yoga, al despertar a la «serpiente interior», se activarían los centros energéticos llamados chakras, los cuales «vibran» a distintas frecuencias, las que permitirían a sus cultores acceder a cierto poder para satisfacer determinados deseos.
Así, a medida que el practicante accede a «instancias superiores de energía», se encontraría en condiciones de vigorizarse interiormente y viviría entonces una vida más «plena y significativa». En palabras del yogui Bhajan, «hombres de gran sabiduría estudiaron sobre los chakras, como funcionan sus pétalos, sus sonidos, su infinidad, su correlación, su poder. Se dieron cuenta de que la vida de un ser humano está basada totalmente en estos chakras. Desarrollaron una ciencia completa: esta ciencia dio a luz la Kundalini Yoga. Así nació la Kundalini Yoga.»
En efecto, cada uno de los mencionados chakras se vincula con sonidos, colores, gemas... como ocurre con infinidad de otras prácticas paganas (cualquier semejanza con otros ocultismos no es pura coincidencia). Como ya se ha citado, son 7 estos presuntos centros energéticos diseminados desde la base de la columna (la región sacra) hasta el mismo sistema nervioso central. Estos chakras, que se activarían de "abajo" hacia "arriba", se denominan en relación con la topografía y el color asociado:
- Chakra "raíz" (genitales): vinculado con la sexualidad y el rojo o naranja
- Chakra "umbilical" (bazo): vinculado con el temor y el rojo, azul o verde
- Chakra "del plexo solar" (hígado): relacionado con las emociones y los mismos colores
Chakra "del corazón" (timo): asociado con la compasión y el color azul
Chakra "de la garganta" (tiroides): en relación con la creatividad y el plateado
Chakra "de la frente" (hipófisis): vinculado con el "tercer ojo" y el violeta
Chakra "de la corona" (glándula pineal): la "iluminacióN" y la luz blanca
Existen variantes según la literatura consultada, en relación a los colores y las denominaciones de los chakras, fenómeno de dispersión frecuente de observar también en otras disciplinas ocultistas. En lo que encontramos franca coincidencia es en el presunto aumento de experiencia psíquica a medida que el practicante «abre» chakras cada vez más elevados (J. Benkovic cita incluso en su «New Age Counterfeit» que al acceder al último chakra el yogi tiene el “poder de realizar milagros”).
El proceso de “salvación a través de la Serpiente”, el “poder de realizar milagros”... ¿no recuerda mucho a aquel engaño de “se les abrirán los ojos y serán como dioses...” del Génesis? De hecho, el sexto chakra, «el tercer ojo», es citado en algunas fuentes como «el ojo divino» que permitiría ver imágenes del pasado y del futuro (nuevamente «ser como dioses»...)
Las similitudes con otras formas de ocultismo (y hasta con ciertas alícuotas de satanismo) deberían hacer pensar muy seriamente a quienes nos consideramos cristianos, que estas prácticas no son más que un paganismo sistematizado y peligroso. Oremos para que, entre tamaña confusión, jamás perdamos el sentido del estrecho camino que lleva al Padre.
«Porque esos tales son unos falsos apóstoles, unos trabajadores engañosos, que se disfrazan de apóstoles de Cristo. Y nada tiene de extraño: que el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz. Por tanto, no es mucho que sus ministros se disfracen también de ministros de justicia. Pero su fin será conforme a sus obras» (2 Cor, 13–15)
miércoles, 1 de noviembre de 2006
El Feng Shui

Espejo Bagua (según el Feng Shui, es para uso en exteriores para repeler el componente negativo [cha] del ch´i...)
Para darle una mayor complejidad a este pandemonio, el ch´i a su vez contiene principios masculinos y femeninos (yang y yin) y se encuentra irregularmente repartido en los llamados cinco elementos: agua, madera, metal, tierra y fuego. ¿Suena muy enmarañado? Pues bien, esta verdadera fábula es interpretada como una ciencia por sus seguidores, quienes se encargan de decorar viviendas y de los diseños arquitectónicos de las mismas en función de la presunta distribución esotérica de la impersonal energía del ch´i.

Tortuga con cabeza de dragón
Si bien el anticristianismo ya ha infestado a las ciencias de la salud, como ustedes han podido objetivar en distintos artículos de esta sección, la aquí evidente contaminación de la arquitectura ha dado pie a pensar que, además de «amoldarse» a la ubicación del ch´i... se intente la «manipulación» del mismo para los más variados objetivos:
--> Encontrar pareja (ubicando en determinados extremos de la habitación una lámpara de ciertas dimensiones y manteniendo la luz prendida por la noche)
--> Espantar «malas ondas» (las que pondremos en evidencia cuando las lamparitas de luz de nuestra casa o nuestro trabajo se rompan a repetición...)
--> Atraer a los distintos dioses (sic) de la abundancia y de la buena fortuna, para proveernos de prosperidad

Rana de 3 patas (divinidad para atraer la prosperidad de acuerdo a la doctrina politeísta del Feng Shui)
Probablemente, quienes en realidad encuentren mayor prosperidad sean los ambiciosos difusores de estas patrañas sin ciencia ni fe, cuyo principal objetivo es que la confusión, el engaño, la difusión de la ignorancia y la destrucción del cristianismo les permita una generosa ganancia económica en libros, folletos, revistas, televisión y videos sobre el Feng Shui. Acaso si comprendemos su absoluto vacío científico y su profundo contenido politeísta (y por tanto, idolátrico y anticristiano) podremos advertir la magnitud real de esta poco inocente y muy intencionada transculturación.
viernes, 1 de septiembre de 2006
La Iridología
La medicina no ha sido ajena a esta aventura descarriada, y así como médicos y brujos eran indistinguibles en el Egipto faraónico o en la Babilonia caldea, hoy día son numerosos los profesionales de la salud volcados a prácticas que carecen de todo fundamento científico y, en muchas ocasiones, son manifestaciones de una idolatría de proporciones repulsivas.
Si bien el listado es extenso, hemos comentado en ediciones anteriores la absoluta falta de ciencia que rodea a la práctica del Rei Ki, a las flores de Bach o a la medicina antroposófica. Ha llegado el turno de debatir los componentes científicos y esotéricos de la llamada iridología, cuyos primeros registros (¿casualmente?) se remontan a los últimos tiempos del Egipto antiguo.
Según los «profesionales» que practican esta disciplina, cada órgano o sistema y, sobre todo, cada actividad psíquica del ser humano está representada o «mapeada» en el iris. Es prudente recordar que el iris es la región coloreada de nuestros ojos, una gran estructura fundamentalmente muscular, preparada para regular el tamaño de la pupila y, de ese modo, la cantidad de luz que llega a la retina.
Los iridólogos llaman a las presuntas zonas de mapeo del iris «campos orgánicos», los cuales representan al cuerpo material y a un supuesto «cuerpo energético». De acuerdo con las enseñanzas de la iridología, basándose en la coloración, topografía y textura del iris puede llegarse al diagnóstico de la condición de un enfermo.
Los presuntos "campos orgánicos" en un mapa esotérico del irisNuevamente es recomendable hacer una aclaración en este momento. Existen enfermedades sistémicas, entre las que merecen ser destacadas la hipertensión arterial y la diabetes, que afectan al ojo, por lo que la exploración del mismo en el consultorio puede resultar clave. Sin embargo, lo que hacemos en ese caso es una práctica llamada «fondo de ojo» y que consiste en observar en detalle los vasos y la papila de la retina, no del iris.
Fondo de ojos de un paciente hipertenso (las flechas blancas señalan exudados, las negras señalan hemorragias)
Retornando al núcleo de nuestro artículo, quienes practican esta disciplina (lamentablemente muchos colegas médicos, aunque también existen acupunturistas, naturópatas y otros individuos sin conocimientos de biología humana) se basan fundamentalmente en su principal compilador, el médico húngaro Péczely, quien sistematizó este método a fines del siglo XIX.
Existen numerosos trabajos y estudios publicados que demuestran la ausencia absoluta de disciplina científica en la iridología. Por sólo hacer mención a la más conocida, cito aquí la experiencia efectuada allá por 1979 donde el afamado médico iriólogo B. Jensen (creador del "mapa" de la primera figura que acompaña esta nota) y otros 2 socios evaluaron mediante su técnica a 143 personas para determinar cuales de ellos padecían enfermedades renales. Ninguno de los intervinientes logró detectar cuales pacientes tenían enfermedades en sus riñones y cuales no estaban enfermos, y de hecho fueron diagnosticados como pacientes sanos al 74% de los candidatos a trasplante por insuficiencia renal.
Desde un punto de vista científico, la iridología presenta el mismo rigor y objetividad que la astrología con sus horóscopos y otras mentiras sistemáticas. Por otra parte, la iridología carece de reproducibilidad, condición fundamental de la investigación en ciencias (un iridólogo puede observar fotos tomadas con minutos de diferencia del iris de una misma persona y sacar conclusiones completamente diferentes de ellas).
Y desde el punto de vista de nuestra Fe... ¿qué es el «cuerpo energético»? ¿Qué es el «mapa del iris»? Cuando se pretende ocupar un lugar en el campo de las ciencias y la información que se brinda es una superchería, la catalogamos como mentira. Pero cuando roza el terreno de la simple adivinación, como impresiona ser la iridología... ¿no estamos ante una forma más de ocultismo, una ola más de idolatría en el océano de confusión que rodea a nuestro tiempo en el que, lamentablemente, muchos pretenden hundir tanto a la objetividad de la ciencia como al único Camino, Verdad y Vida...?
jueves, 1 de junio de 2006
Antroposofía: medicina y educación
Para comprender como este pensamiento neopagano ha penetrado en aspectos centrales de la sociedad como son la salud y la educación, debemos remarcar que la Antroposofía es una ardiente defensora de la patraña de la reencarnación.
Quizás no sea redundante destacar que el centro de nuestra Fe e incluso de la antropología cristiana es el hecho consumado de la Resurrección de Jesús, quien fue torturado y asesinado para redención de los pecados de todos nosotros. Sin embargo, venció a la muerte y al tercer día resucitó de entre los fallecidos en su cuerpo glorioso, como nos lo narran los Evangelios.
San Pablo, quien fuera vigoroso perseguidor del naciente cristianismo hasta el hecho fabuloso de su conversión, reafirma este concepto, narrándonos en una de sus cartas que «está reservado a los hombres morir una sola vez y tras esto, juicio» (Hebreos 9,27).
Rudolf Steiner tomó del politeísmo hinduista la idea de la reencarnación, creada en el valle del Indo hace siglos con el objeto de justificar el sistema de castas sociales y adjudicar a factores «del karma» la imposibilidad de moverse de un estrato social al otro, al adjudicar la condición de paria a «malos actos en vidas previas».
La creencia en la reencarnación es absolutamente incompatible con la Fe católica (implica la negación de la resurrección a la que aludimos al rezar el Credo) y por otra parte carece de toda clase de basamento científico, ya que coloca al mismo nivel la vida humana y la del resto de las criaturas vivientes (de hecho, no es casual que los ultraecologistas sean en su mayor parte defensores de la reencarnación, y ubiquen en un plano superior a las respetables vidas de focas y ballenas que a la de los niños famélicos, abortados, torturados o esclavos del mundo).
La medicina antroposófica se basa precisamente en la reencarnación, esto es, considera que la unidad biosocial que es la persona humana se encuentra afectada por los sucesos de «vidas pasadas», a las cuales los «iniciados» pueden acceder mediante la lectura de las «Crónicas Akáshicas». Las mismas serían «registros» de las citadas «vidas pasadas» en los cuales se encontrarían las soluciones para los problemas de salud del presente.
Es cierto que la medicina actual concibe a la salud como un estado de equilibrio y bienestar biológico, psicológico y social, y no como a la mera ausencia de enfermedad. Pero la contaminación de esta idea con conceptos esotéricos, con pensamientos mágicos propios del Neolítico y, sobre todo, con la más absoluta falta de bases científicas objetivas (flores de Bach, homeopatía, «holística» y un aterrador etcétera), convierte a los miembros del equipo de salud que la practican en vulgares hechiceros. De hecho, existen médicos, enfermeros, fisioterapeutas y fonoaudiólogos cultores de esta «disciplina» en el mundo en general... y en nuestro atormentado país en particular.
Rudolf Steiner
Sin embargo, lo más peligroso de esta secta no está en su penetración en el equipo de salud... sino en la educación de nuestros hijos. Existe toda una estructura escolar encargada de difundir estas ideas en los niños mediante la pedagogía Waldorf. Como ya hemos mencionado, Rudolf Steiner creó su movimiento como un desprendimiento de otra secta, la teosofía, tras discrepancias con sus líderes de entonces. Inició así su prolífica actividad en conferencias, libros de texto y revistas, incluyendo «Lucifer Gnosis» (como revista entre 1904 y 1908) y «Los Niños de Lucifer» (1907), entre otras producciones.
El nombre de «pedagogía Waldorf» procede de la fábrica de cigarrillos Waldorf Astoria de Stüttgart, en la arrasada Alemania de 1919, donde se le propuso a Steiner dar comienzo a un proyecto educativo, inicialmente para los hijos de los empleados y a posteriori abierto a la comunidad. Así, en septiembre del citado año vio su nacimiento la Die Freie Waldorfschule (la Escuela Independiente Waldorf).
A partir de entonces, los colegios Waldorf se diseminaron por el resto de Europa y luego se sembraron en otras partes del planeta, sin que Argentina sea la excepción. Llamativamente (o no) los particulares currículos Waldorf lograron amoldarse a los distintos sistemas educativos de cada nación y distrito donde se han instalado.
En esta peculiar modalidad educativa se evita el aprendizaje dirigido. De hecho, las escuelas Waldorf no tienen director o estructuras jerárquicas convencionales y los establecimientos guardan relativa autonomía entre sí. Los cursos se organizan por periodos de 7 años, durante los cuales un mismo docente lleva a su grupo de alumnos a lo largo del tiempo. No existen los libros de texto, sino que los niños y niñas son «guiados» por medio de sus experiencias personales, grabados, dibujos, cuentos de hadas, expresión corporal, danzas… sin dudas, un muestrario que se define con un vocablo que se encuentra nefastamente de moda: holístico.
No debemos olvidar que la doctrina de una verdadera secta se halla detrás de este modelo curricular. De hecho, en la Conferencia Internacional de Docentes Waldorf de 1996 se declaró que «los conceptos de karma y reencarnación son la base de toda educación verdadera». La organización que hemos citado sobre los periodos de 7 años se relaciona con la concepción antroposófica de 3 etapas madurativas de los jóvenes formadas por septenios: la madurez física (los primeros siete años), la madurez «etérea» (de los ocho a los catorce) y madurez del cuerpo astral (de los quince a los veintiuno).
De acuerdo con esta doctrina, estos septenios tienen repercusiones físicas que marcan cada etapa (sin ir más lejos, los alumnos de un jardín de infantes Waldorf no pueden pasar al nivel primario hasta que no pierden su primer diente...).
Como corresponde a cualquier secta iniciática, el componente esotérico suele estar reservado sólo a ciertos integrantes; muchos padres desconocen que dejan a sus hijos a cuidado de lobos con piel de cordero, y en su mayor parte ignoran las bases de la Antroposofía. De hecho, la imagen de los chicos en un ambiente «natural» (como en todo grupo de la Nueva Era, el ecofascismo es parte integral del movimiento), danzando juntos y relatando cuentos de hadas es poco menos que encantadora.
Seguramente resultara menos encantador saber que, entre otras cosas, los niños creerán en el contexto pedagógico Waldorf que las hadas, los gnomos y otras figuras son seres reales, e incluso responsables de actos perpetrados por los docentes o los propios niños. Tampoco resultará agradable saber que aquellos niños que no «ven» a los duendes serán reprendidos, o que si un pequeño es zurdo debería ser corregido (de acuerdo con las enseñanzas de Steiner) por tratarse de un defecto kármico arrastrado de una vida anterior...
Es probable que tampoco resulte muy bello que los alumnos aprenderán que, a lo largo de la historia humana, fueron desarrollándose una raza tras otra, en diversos órdenes jerárquicos, hasta llegar a la supremacía de la raza aria, hacia la cual una minoría tiende a evolucionar y una gran masa tiende a decaer.
Quizás les parezca increíble, pero como les hemos relatado previamente, estas escuelas existen en nuestro país, se están insertas en nuestros currículos y tenemos numerosos alumnos egresadas de ellas. El servidor que escribe estas líneas tuvo oportunidad de visitar uno de estos establecimientos en el norte del Gran Buenos Aires, llevándose en sus ojos la pasmosa imagen de numerosos cuadros de seres espectrales adornando las paredes, muchos de ellos sin rostro, y combinando sus colores según las enseñanzas de Rudolf Steiner.

Gráfico que corresponde al logo de una escuela Waldorf en Lima
Tal vez el mejor comentario final para esta breve exposición sea recordar una y otra vez la absoluta incompatibilidad entre nuestra Fe católica y su visión integral de la educación de los jóvenes, y la doctrina oscurantista que se esconde detrás de la pedagogía Waldorf, admitida dentro de los patrones curriculares de nuestros ministerios, que sólo pueden llevar a nuestros niños y sus familias a la confusión y a acentuar la brecha entre el Creador y sus criaturas.
Publicado en 2 partes en formato 1.0 entre junio y julio de 2006
lunes, 1 de mayo de 2006
Antroposofía: Introducción
Steiner nació en la actual Eslovenia, en aquellos tiempos integrada al Imperio Austrohúngaro, la gran potencia católica de la segunda mitad del siglo XIX. De lengua alemana, creció en un hogar humilde y se destacó en su juventud por su pasión por los estudios, sobre todo en los idiomas y en las ciencias exactas. Contando con 38 años se enroló en la Sociedad Teosófica, movimiento ocultista y neopagano fundado por la «mística» rusa Helena Petrova Blavatski.

Madame Blavatski (fundadora de la Teosofía)
- una secta no es cristiana, como iremos desarrollando en estas notas, ya que no admite el mínimo doctrinal de nuestra Fe Católica ni respeta a la Biblia como único texto revelado y sagrado.
- una secta es «fanáticamente proselitista», intentando imponer sus creencias sin importar el como, incluyendo modos moralmente reprobables.
- una secta es «exaltadora del esfuerzo personal», ya que prescinde del concepto de gracia divina. Esto ya fue condenado en la herejía de los pelagianos en el siglo V.
- una secta está expectante de un cambio maravilloso, colectivo o individual. En el caso de la Antroposofía, estamos ante el bucólico delirio de la Nueva Era, con su búsqueda del «superhombre» divinizado, que como tal no puede ser misericordioso hacia los «simples hombres» por debajo de él.
En forma general, la Antroposofía nos habla de un planeta Tierra y de una especie humana en evolución a lo largo de 7 eras o edades. Según su doctrina, estaríamos atravesando la cuarta de esas etapas, en búsqueda de nuestro origen perdido. Una de las «misiones» de la secta, como no podía ser de otro modo, es la de ayudar al hombre a recorrer este camino hasta la séptima edad o Era de Vulcano.
sábado, 1 de abril de 2006
Las Flores de Bach
Ocurre que lo que he descripto es el «sostén científico» de las llamadas flores de Bach o remedios florales de Bach, los cuales se basan en una serie de extractos vegetales procedentes de flores silvestres. Edward Bach fue un médico (microbiólogo, para mayores datos) que en las primeras décadas del siglo XX desarrolló su sistema de «curación», después de la inspiración surgida al presenciar conferencias de Rudolf Steiner.

Eduard Bach
Si bien la biografía de Steiner y su extensa obra están mencionadas en otros comentarios en esta sección, vale la pena mencionar brevemente que se trató de un «educador» austríaco, representante inicial de la Teosofía en Alemania y fundador luego de una de las estructuras sectarias más poderosas de nuestro tiempo, la antroposofía, de oscilante vinculación con el nazismo y probablemente el esqueleto básico de la mayor herejía de la historia, el movimiento de la Nueva Era.
Retomando a E. Bach, la antroposofía le sirvió de trampolín para el desarrollo de sus medicamentos. Conceptualmente, Bach sostenía que la humanidad se compone de 12 «grupos» perfectamente definidos, y cada individuo del género humano pertenecería a uno de esos grupos, con rasgos de precisos de personalidad y temperamento. Estos 12 «tipos» se corresponden con... ¡los 12 signos del zodíaco! («La enfermedad que padecemos no es un accidente sino que se ajusta a la ley de causa y efecto. Por lo tanto si damos una ojeada a nuestra carta natal, descubriremos cuál enfermedad estamos propensos a padecer, pero también sabremos el remedio floral a prescribir...», E. Bach dixit)
Con la inconfundible falacia argumental de la New Age acerca de los «remedios naturales», se prescriben estos fármacos «holísticos», confundiendo una y otra vez el concepto de «natural» con el de «seguro». Por otra parte, según sus defensores, las flores de Bach son preventivas y capaces de inducir a la gente para preocuparse por su bienestar mental y espiritual. («La acción de estos remedios consiste en elevar nuestras vibraciones y abrir nuestros canales de recepción hacia el Ser Espiritual, para que nuestra naturaleza haga fluir la particular virtud que necesitamos y barra con la causa que provoca daños en nosotros. Estos remedios, como la bella música o cualquier cosa gloriosa y edificante que nos inspire, pueden elevar nuestra verdadera naturaleza y acercarnos más al alma y, por ese mero acto, traer paz y alivio a nuestros sufrimientos. No curan por el hecho de atacar la enfermedad, sino porque hacen fluir en nuestros cuerpos las hermosas vibraciones de nuestra naturaleza más elevada, en presencia de la cual la enfermedad se derrite como la nieve al sol». Nuevamente, E. Bach dixit).

Luego el propio Bach incorporaría a los 12 fármacos previos un cuarteto más («los 4 ayudantes», correspondientes a los 4 puntos cardinales de la rueda zodiacal) a los que sumó otros 3 para configurar sus «7 ayudantes» en representación de los siete planetas visibles de la antigüedad.
Tras estos comentarios, quisiéramos concluir con algunas reflexiones:
Desde el punto de vista de la profesión médica
- suponer que los signos zodiacales describen nuestra conducta nos remite a los tiempos de la medicina totémica, a un pensamiento mágico sin el menor matiz de ciencia
- presumir que tinturas florales en bajas dosis elegidas en función de una carta natal prevendrán enfermedades carece del menor basamento científico
- proponer lo «natural» como sinónimo de «seguro» y sin riesgos de interacciones con otros tratamientos convencionales y científicamente demostrados resulta, al menos, antiético (no olvidemos que nuestros jóvenes son destruidos a diario por algo tan «natural» como el tabaco o la marihuana, dos plantas de hermoso aspecto decorativo...)
Desde el punto de vista de la Fe católica
- la astrología fue condenada ya en tiempos de Moisés como un signo de idolatría
- el zodíaco fue ideado en tiempo de una de las civilizaciones con mayor actividad ocultista de la historia (la asiriocaldea), y se basa en el aspecto del firmamento visible desde la Tierra... hace 40 siglos (el cual, por supuesto, ha cambiado completamente, fruto de los movimientos de los cuerpos celestes)
- no existen 12 «grupos» o «tipos» de humanos... somos en su totalidad hijos de Dios, creados a imagen y semejanza de Él, a Quien ofendemos a diario cada vez que engañamos a un hermano con una de estas patrañas integrantes de la religión del mundo globalizado, la Nueva Era.







