jueves, 24 de septiembre de 2009

Nuestra Señora de La Merced


El significado del título «Merced» es ante todo «misericordia». La Virgen es misericordiosa y también lo deben ser sus hijos. Esto significa que recurrimos a ella ante todo con el deseo de asemejarnos a Jesús misericordioso.

El título mariano de la Merced se remonta a la fundación de la Orden religiosa de los mercedarios el 10 de agosto de 1218, en Barcelona (España). En esa época muchos eran cautivos de los moros y, en su desesperación y abandono, estaban en peligro de perder lo más preciado: la fe católica. Nuestra bendita Madre del Cielo, dándose a conocer como La Merced, quiso manifestar su misericordia hacia ellos por medio de dicha orden dedicada a atenderlos y liberarlos.

Desde el siglo XIII es patrona de Barcelona. Es además patrona de los cautivos (presos) y de muchos países de Latinoamérica.

La talla de la imagen de la Merced que se venera en la basílica de la Merced de Barcelona es del siglo XIV, de estilo sedente, como las románicas. En catalán se la llama Mare de Deu de la Mercé, Madre de Dios de la Merced.

En el año 1696, el papa Inocencio XII extendió la fiesta de la Virgen de la Merced a toda la Iglesia, y fijó su fecha el 24 de septiembre. Pero a raíz de la reforma litúrgica del concilio Vaticano II, en el año 1969 la fiesta se suprimió del calendario universal.

Texto original: María, Madre de Dios

martes, 15 de septiembre de 2009

"Merecer asistencia"

Una madre inglesa vio a su hijo prematuro extremo morir en sus brazos sin asistencia médica alguna debido a que nació con 21 semanas y 5 días de gestación, dos días menos que el mínimo contemplado en los lineamientos sanitarios de Inglaterra.


Los médicos del James Paget Hospital de Norfolk ignoraron las súplicas de Sarah Capewell, quien en octubre del año pasado dio a luz a su hijo Jayden con unos cinco meses de gestación. Los médicos se negaron a asistir al bebé porque le faltaban dos días para cumplir con el requisito establecido en los lineamientos nacionales de la Asociación Británica de Medicina Perinatal, según los cuales debe ofrecerse asistencia solo a los niños que nazcan después de las 22 semanas de gestación.


Capewell declaró al Daily Mail que los médicos que la atendieron en el parto se negaron incluso a mirar al niño, que vivió por casi dos horas sin asistencia médica. El bebé respiraba sin ayuda, tenía fuertes latidos, movía brazos y piernas. Sin embargo, se negaron a trasladarlo a una unidad de cuidados especiales y le dijeron que habrían tratado de salvarlo si nacía dos días después.


"Cuando nació, sacó sus brazos y se impulsó con sus piernas", recordó Capewell y narró que una obstétrica lo describió como un "pequeño luchador".


"Yo llamaba a los doctores pero la obstétrica me dijo que no vendrían a ayudarme y tratara de disfrutar del tiempo con mi hijo", agregó.


Ella arropó a su bebé y le tomó fotos. El niño murió en sus brazos menos de dos horas después de nacer. Durante el trabajo de parto no le suministraron inyecciones para contener el nacimiento o reforzar los pulmones del bebé, siempre por la misma razón: no tenía 22 semanas de gestación.


Los médicos le pidieron a Capewell, que ya había tenido cinco abortos espontáneos, que tratara este parto como una pérdida y no como un nacimiento. Tras la muerte de su hijo, Capewell sostuvo una fuerte discusión con el hospital por su derecho de recibir certificados de nacimiento y defunción de su hijo, para poder celebrar su funeral.


Dos años antes del nacimiento de Jayden, Amillia Taylor nació en Florida con 21 semanas y seis días de gestación. La niña recibió asistencia médica porque los doctores pensaron que tenía una semana más de edad. La pequeña está por cumplir tres años y se convirtió en la bebé más prematura en sobrevivir.


Publicado originalmente por Aciprensa

martes, 8 de septiembre de 2009

El Papa y el rabino

El Papa Juan Pablo II, en una solemne sala del Vaticano, recibe a una de las más altas autoridades religiosas del judaísmo, el gran Rabino del Estado deIsrael, Meir Lau. La formal entrevista se llevó a cabo en fraternal marco y quedó espacio parael relato anecdótico. Entonces, el rabino judío narró al Sumo Pontífice un hecho acaecido hace largas décadas en una ciudad europea. Le contó que terminada la Segunda Guerra Mundial, una señora católica se dirigió al párroco de su pueblo, para hacerle una consulta. Ella tenía a su cuidado, desde los días de la guerra, a un pequeño niño judío que le habían encomendado, pues sus padres habían sido enviados a uncampo de concentración.Los padres del niño, desaparecidos en el trágico infierno de la masacre nazi, habían previsto para él un futuro en la tierra de Israel. La señora se encontraba ante una encrucijada y pedía al sacerdote católico un consejo.


El párroco tuvo una pronta y comprensiva respuesta: "Se debe respetar la voluntad de los padres". El citado niño judío fue enviado al entonces naciente Estado de Israel, donde se criaría y educaría. La anécdota resultó muy interesante para Karol Wojtyla, y pasó a ser más conmovedora aún, cuando el gran rabino le aclaró la identidad de aquellas personas: "Usted, era ese párroco católico. Y ese niño huérfano... era yo".





Humberto Alcalde Álvarez

Natividad de la Santísima Virgen (8 de Septiembre)


Sancta Dei Genitrix, ora pro nobis



domingo, 6 de septiembre de 2009

La Otra Pandemia

La salud es lo primero. Es el dogma indiscutible de la sociedad actual. La pandemia de la gripe A a nadie deja indiferente. Todos a una, por la vacuna. La preocupación es grande en el Gobierno, instituciones, sociedad, familia, individuos. No se repara en gastos, actuaciones y medios, con tal de aislar el virus y evitar contagios. Para que no cunda la alarma, se dice que la pandemia de la gripe A, no es más peligrosa que la gripe común y las cifras de muertos no rebasan la normalidad.





Esta es la realidad vivida. Nadie cuestiona la paz, la salud y el bienestar total de la gente. Pero... ¿ha oído alguien hablar de otra pandemia mucho más peligrosa y letal, que la que ataca el cuerpo de las personas?





Me refiero a la pandemia invisible pero real, del pecado mortal, del escándalo, del aborto, del materialismo, de la falta de fe, del ateismo, del relativismo, etc., que mata el alma de los contagiados, mucho más numerosos y desgraciados que los contagiados por el otro virus. Claro, esto no se ve, pero millones y millones de personas, malviven con la muerte espiritual dentro de sí, sin paz, sin alegría, singracia de Dios. Podrían, si quisieran, curar e inmunizarse de esta letal enfermedad. La vacuna la tienen a su alcance: oración y sacramentos.





¿Por qué no intentarlo?





Miguel Rivilla San Martín


martes, 1 de septiembre de 2009

San Vicente de Paul

Nació en Pouy (Francia) en 1580. Vivió su niñez en el campo, ayudando a sus padres, y se destaco desde temprana edad por su carácter generoso para con los pobres. Fue enviado por sus padres a estudiar con la comunidad franciscana, en la cual abrazó la vocación sacerdotal, siendo ordenado en 1600.


Debió soportar 3 episodios de gran sufrimiento que fueron eficaces para la purificación de su alma. En primer lugar, permaneció esclavo de piratas otomanos en el actual territorio de Túnez entre 1605 y 1607. Si bien logró escapar para regresar a Francia, se hospedó en su tierra natal y fue acusado erróneamente del robo de 400 monedas de plata. Finalmente, al igual que otros santos, debió padecer fuertes tentaciones contra la Fe en una verdadera “noche oscura del alma”. Trascurridos 10 años de su ordenación, Vicente pensó en retirarse de la vida para convertirse en un eremita. Fue en ese entonces donde hizo sus votos para dedicar su apostolado a los más necesitados.



En sus propias palabras, el santo afirmó que “me di cuenta de que yo tenía un temperamento bilioso y amargo y me convencí de que con un modo de ser áspero y duro se hace más mal que bien en el trabajo de las almas. Y entonces me propuse pedir a Dios que me cambiara mi modo agrio de comportarme, en un modo amable y bondadoso y me propuse trabajar día tras día por transformar mi carácter áspero en un modo de ser agradable.” En este contexto, los escritos de San Francisco de Sales le fueron de gran utilidad.









Vicente fue nombrado en ese entonces capellán de los marineros y de los prisioneros que trabajan en los barcos de la Armada francesa. En el siglo XVII, los barcos navegaban merced a la tarea de los prisioneros en la galera, por medio de su trabajo sobre los inmensos remos, en un entorno sofocante y de esclavitud. Se describe que él mismo se puso a remar para reemplazar a un prisionero rendido por la debilidad. Su intercesión permitió mejorar la calidad de vida de muchos de esos hombres.




De la misma manera, cuando se desempeñó como capellán de las haciendas ministeriales, se encargó de predicar y convertir con otros sacerdotes a los campesinos, quienes estaban inmersos en una profunda ignorancia religiosa. Las crónicas contemporáneas describen a centenares de personas reunidas para escuchar su prédica y enmendar sus faltas. Estos fueron los comienzos de las Comunidad de Padres Vicentinos, que actualmente superan las 500 casas de ayuda a los necesitados en todo el mundo. Como consecuencia, su colaboradora, Santa Luisa de Marillac, dio lugar a la mayor comunidad femenina en el mundo, las más de 30 mil hermanas Vicentinas repartidas por el planeta.




San Vicente fundó hospitales y asilos para huérfanos y logró mediante su acción rescatar a la población empobrecida por las guerras. Advirtió que la principal causa del decaimiento de la Fe en su país era la pobre formación sacerdotal. Junto con sus religiosos organizó seminarios para preparar cuidadosamente a los seminaristas de manera que llegaran a ser sacerdotes santos y fervorosos.




El 27 de septiembre de 1660 falleció, contando con 80 años. Fue León XIII quien proclamó a este santo como el patrono de todas las asociaciones católicas de caridad.
¡San Vicente de Paul, ruega por nosotros!


Revista Digital Fides et Ratio

domingo, 30 de agosto de 2009

¿Sabemos cuánto valemos?



La Historia de un Anillo

Se cuenta que hace muchos años, había un joven triste que se sentía discriminado por todos. Decidió ir con su anciano profesor para contarle su problema: “Vine porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Dicen que no sirvo para nada, que no hago nada bien, que soy tonto y muy idiota ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?”



El profesor le dijo: “Lo siento mucho, joven, pero ahora no puedo ayudarte. Primero debo resolver mi propio problema. Pero si tú me ayudas a resolverlo, quizá pueda ayudarte a resolver el tuyo”. El joven asintió: “Claro, profesor”, aunque se sintió otra vez desvalorizado.
El profesor se sacó un anillo del dedo pequeño y se lo dio diciendo: “Monta el caballo y vete al mercado. Debes vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es preciso que obtengas por él el máximo posible, pero no aceptes nunca menos de una moneda de oro. Vete y vuelve lo más rápido posible”.



El joven tomó el anillo y partió. Cuando llegó al mercado empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Ellos miraban con cierto interés. Pero cuando decía que pretendía no menos de una moneda de oro, algunos reían, otros se apartaban sin mirarlo. Solamente un viejecito fue amable de explicarle que una moneda de oro era mucho valor para comprar un anillo. Algunos llegaron a ofrecerle una moneda de plata y una jícara de cobre, pero el joven seguía las instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazaba las ofertas.



Después de ofrecer la joya a todos los que pasaban por el mercado, y abatido por el fracaso, montó en el caballo y regresó. El joven incluso deseaba tener una moneda de oro para comprar él mismo el anillo, librando de la preocupación a su profesor. Entró en la casa y explicó: “Profesor, lo siento mucho, pero es imposible conseguir lo que me pidió. Tal vez pudiese conseguir 2 ó 3 monedas de plata, pero no creo que nadie lo valore en más”.
“Es importante eso que me dices, joven”, le contestó sonriente. “Pero primero debemos saber el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar el caballo y vas con el mejor joyero. ¿Quién mejor para saber su valor exacto? Pero no importa cuanto te ofrezca, no lo vendas por nada. Vuelve aquí con mi anillo”.



El joven fue a ver al joyero, quien lo examinó detenidamente con una lupa, lo pesó y le dijo: “Dile a tu profesor que, si lo quiere vender ahora, no puedo darle más de 58 monedas de oro”. “¡58 MONEDAS DE ORO!”, exclamó el joven. “Si -contestó el joyero- y creo que con el tiempo podría ofrecer cerca de 70 monedas, pero si la venta es urgente…”.



El joven corrió emocionado a casa del profesor para contarle lo ocurrido. “Siéntate”, dijo el profesor, y después de escuchar todo lo que el joven le contó, le dijo: “Tu eres como ese anillo, una joya valiosa y única. Solamente puede ser valorada por un especialista. ¿Pensabas que cualquiera podía descubrir su verdadero valor?” Y diciendo esto, volvió a colocarse su anillo en el dedo. Y concluyó: “Todos somos como esta joya. Valiosos y únicos. Y aunque andamos por todos los mercados de la vida, no podemos pretender que personas inexpertas nos valoren. No dependas nunca de lo que pueda decir gente inexperta. Dios sabe lo que verdaderamente eres y así te ama. Eso es lo importante”.


Padre José Martínez Colin



sábado, 29 de agosto de 2009

Apóstoles y Caballeros


Es, pues, cierto que hay hoy día un número creciente de hombres decididos a enseñar a sus hermanos que no hay Dios, que no hay otra vida, y que lo único por lo que se debe bregar, es para conseguir una sociedad próspera y feliz en este mundo. "El cielo se lo dejamos a los ángeles y a los gorriones" —blasfemaba Heine—. Todo lo que impida fabricar un Edén en la tierra y un Rascacielos que efectivamente llegue hasta el cielo, debe ser combatido con la máxima fuerza y por todos los medios —según estos hombres. Los que desde cualquier modo atajen o estorben la creación de esa Sociedad Terrena Perfecta y Feliz deben ser eliminados a cualquier costo. Todas las inmensas fuerzas del Dinero, la Política y la Técnica Moderna deben ser puestas al servicio de esta gran empresa de la Humanidad, que un gran político francés, Viviani, definió con el tropo bien apropiado de "apagar las estrellas". Estos hombres no son solamente los herejes; ni tampoco son ellos todos los judíos y todos los herejes; aunque es cierto que a esa trenza de tres se pueden reducir como a su origen todos los que hoy día están ocupados —¡y con qué febril eficiencia a veces!— en ese trabajito de pura cepa demoníaca.

¿Cómo pueden prédicas de tal sulfurosa olfación obtener audiencia? Muy fácilmente. Primero, porque debido al género de educación que recibe la mayoría de la gente de este santo país, las nuevas generaciones crecen en una increíble ignorancia y más todavía en una terrible confusión religiosa, que les convierte a Dios y a su Hijo Divino en unas cosas más bien lejanas y extranjeras, a las cuales ciertamente no hay por qué irritar por las dudas —no sea el diablo que de veras sean así como los curas dicen— pero que en definitiva no sabemos, y si las supiéramos, no te sacan de ningún apuro. Por otro lado las cosas de esta vida apuran, y el mundo aparece bien real, bien existente, y bien sólido y magnífico para el que tiene plata, y el que no la tiene se muere de hambre como dos y dos son cuatro, como he visto días pasados en el cine. Y la prueba es que los frailes mismos —que son los que dicen que se puede vivir sin plata— tienen unos conventos regios, como he visto también en el cine. Esto no todos lo dicen así, pero está implicado en esta común conducta de carrera furiosa a la plata de que todo el ambiente nuestro nos brinda tantos ejemplos; ¡y qué altos ejemplos de tanto en tanto! Esta conducta general y por lo mismo contagiosa, a menos no estar contrarrestada por los más sólidos principios, implica con respecto al prójimo el siguiente apotegma: Cada cual mire por sigo y al más débil, contra un poste. Y como los débiles son los más en la humanidad, he aquí que una minoría más astuta, activa y enérgica, usando tal filosofía llega a apoderarse de los medios de producción y de los resortes del poder de una manera enorme, y llega a tener en sus manos, como ha dicho el papa Pío XI, junto con enormes caudales, un poder ingente de explotación de las masas humanas, poder tanto más terrible cuanto más incontrolado, oculto, invisible: un poder tentacular invisible, que de hecho es mayor a veces —dice el papa— que el poder político de los gobernantes visibles, como nuestro presidente, poder con el que pueden, por ejemplo, enviar a una nación medio a ciegas a una guerra. Esa minoría no puede desear la gloria del nombre de Dios; Dios es la única arma que tiene contra ella el inmenso ejército del Desheredado. Esa minoría no puede ser muy amiga de Dios; y de hecho, en forma más o menos explícita y formal, es enemiga de Dios.

No es extraño que al otro extremo de este fenómeno del dominio del demonio Plutón en el mundo moderno, exista otra pequeña banda de hombres muy listos, cabezas claras, violentos, entusiastas, luchadores, enérgicos, que tienen como ideal supremo y fortísimo, que vibra en ellos con una vibración casi religiosa, la destrucción de tan horrible estado de cosas, la liberación de las masas humanas de esta fuerza inhumana e implacable que es la Moneda, la destrucción del actual orden social, que les aparece como algo infernal, odioso, insoportable. Estos hombres saben lo que es el Odio y saben de su embriagadora sed de destruir. Quieren hacer una nueva sociedad, un nuevo mundo, un Nuevo Hombre y, para eso, destruir hasta las raíces el actual, que les parece —en una especie de visión maniquea— radicalmente inficionado por las esencias del Mal, infinitamente odiable. Y entre esas raíces y esos sostenes del orden actual topan la religión, la Iglesia, el Cristianismo, Jesús de Nazaret que dijo que Él era Dios... El paso es perfectamente lógico. “La Religión es el Opio del Pueblo”, dice Marx. “Dios es la Humanidad hacia una Súper-Humanidad”, dice Bernard Shaw. “Dios ha muerto”, dice Nietzsche. “¡Muera Dios!”, dice Lenin.

Más hondo que estas dos bandas de capitalistas y comunistas, existe una más horrible y secreta; pero esa yo ya no la conozco, por suerte. Ha hablado de ella misteriosamente monseñor D'Herbigny en un trabajo filosófico sobre la persecución a la Iglesia en el mundo moderno. En un informe presentado al Vaticano sobre la persecución religiosa de los Sin-Dios en Rusia y Méjico, este ilustre prelado y sabio francés decía: “Imaginemos un hombre de empresa y de presa, como ese mister Heythorp, tan maravillosamente pintado por Galworsthy en su novela A stoic, dotado de las viejas cualidades de audacia, decisión, tenacidad y brío del pirata anglosajón trasladadas al mundo de las finanzas, con la aventurería del explorador aliada a la precisión del matemático, como hay tantos en el mundo moderno; imaginemos a uno o muchos de estos hombres fríos y poderosos, posesionados por una violenta pasión contra el catolicismo, por una razón o por otra; o por haber sido educados así, o por haber topado contra la religión en algunas de sus magnas empresas de lucro y logrería. Hombres así aislados o unidos, dentro de la Masonería o fuera de ella, constituyen un poder persecutorio, tanto más temible cuanto menos visible, y explican muchos fenómenos sociológicos contemporáneos, porque se convierten como en el alma y en los jefes de los movimientos anticristianos más o menos informes o instintivos. Un hombre así fue el barón de Rotschildd, el que pagó la Vida de Jesús del apóstata Renán. Otro fue Calmann-Lévy, el que financió toda la obra venenosa de Anatole France. Otros fueron los banqueros Morgan, que suministraron a Lenin los fondos necesarios para la revolución de Octubre”. Hasta aquí monseñor D'Herbigny. Contra estas demoníacas fuerzas ocultas, la Iglesia tiene primero de todo dos armas, que son los brazos levantados al cielo de la oración, y los brazos en cruz de los mártires, los brazos del padre Pró que cae acribillado de balas con la sonrisa en los labios; y después, todo el arsenal de las virtudes cristianas, de la palabra de Dios que es espada bífida, y también de la inteligencia y el pensamiento, sobre todo en los que gobiernan, porque Cristo Nuestro Señor nos ha mandado ser simples, pero nos ha prohibido ser sonsos, al menos los que gobiernan. Y en su vida nos dejó grande e inestimable ejemplo, que no debe ser suprimido del evangelio, del uso que se ha de hacer de la ira y la indignación —que son pasiones humanas ciertamente refrenables, pero no suprimibles—, cuando se levantó como un león y como un nuevo Moisés contra los que deshonraban e injuriaban directamente a Dios con sus palabras y acciones, haciendo una demostración violenta contra ellos que le puso en peligro, y más tarde de hecho le costó la vida. Porque A Dios rogando y con el mazo dando es también un refrán cristiano.

Nuestra intención dice: "Rogar por la conversión de los que injurian a Dios", y reflexionando sobre ella hemos llegado a un punto que parece más cerca de la inquisición que de la conversión. No es así sin embargo, Es que los que han llegado a cierta clase de pecados no se convierten con cualquier clase de sermones, ni siquiera con cualquier clase de oraciones. Por eso arriba hemos nombrado el martirio. No obra en ellos el sermón de palabra sino solamente el sermón de obra. Cristo sabía perfectamente, cuando arrojó a los mercaderes del templo, que con su látigo Él no iba a derrotar a los soldados de Caifás ni a la legión de Pilatos; pero sabía también que era parte de su misión hacer aquel gesto de indignación en defensa de la honra de su Padre y después sostener con su vida la autoridad de aquel gesto. Y eso es lo que hacían los mártires cuando volteaban un ídolo y después se dejaban atar para las fieras. No hay Cruzada verdadera sin la opción del Martirio; y éste es un pensamiento absolutamente necesario para hoy, en que varios movimientos de espada se adjudican el nombre de Cruzada. San Pedro tenía espada y le cortó la oreja a Malco; pero después fue y negó a Cristo, a pesar de sus buenas intenciones, solamente porque, teniendo en efecto alma de Cruzado, no había en su alma preparación de mártir. Se había dormido durante la Oración.

Roguemos, pues, porque Dios vuelva a unir en un haz esas dos grandes creaciones de la Iglesia, hoy desunidas por el liberalismo: el espíritu de Caballería y el espíritu de Apostolado. Los católicos liberales dicen: “transijan, transijan, transijan; al fin y al cabo estos masones que gobiernan nos dejan predicar, y eso es lo principal, porque predicando nosotros se convertirán todos, incluso esos mismos masones”. Creen que es posible el Apostolado sin la Caballería, que es como decir la Gracia sin la Natura. En cambio, el católico totalitario cree todo lo contrario: “Usted dice que no hay Dios y yo digo que hay Dios. ¿Cómo lo prueba? Lo pruebo estando dispuesto a morir por esta creencia. Pero le prevengo que si usted, confiado en eso, vino a matarme, yo la voy a pegar un tiro primero, porque una cosa es ser santo y otra cosa es ser sonso, y morir por morir, es mejor vivir.”

Cada uno tiene una parte de la verdad cristiana. Roguemos porque se encuentren esas dos hermanas, y veremos entonces maravillas en la tierra.








Padre Leonardo Castellani †
"Seis ensayos y Tres Cartas", Ediciones Dictio, Buenos Aires, 1973

Libertad cristiana



Para los que creemos en Cristo como Señor de la Historia y verdadero Libertador de nuestras vidas, sabemos que no siempre coincide el concepto de libertad humana con el de libertad cristiana.

Para muchísimos que no comparten nuestra fe, la libertad se confunde frecuentemente con el libertinaje. Se creen libres cuando hacen lo que les da la gana, sin más normas que su propio capricho y creyendo que no tienen que dar cuenta de sus actos a nadie.
No precisan que alguien les diga lo que es bueno o malo, lo verdadero o lo falso, lo justo o lo injusto. Ellos son para sí mismos su propia norma o ley. Es bueno lo que me gusta o apetece y es malo lo que me desagrada o contraria. La única limitación a su “libertad” es la fuerza coactiva de la ley humana, impuesta por el consenso de los demás.

Suelen hablar casi siempre de derechos, pero casi nunca de obligaciones. Estas las aceptan no tanto por convicción personal, como por miedo a incurrir en sanciones o castigos previstos por esa misma ley.

Los cristianos sabemos que Dios nos ha hecho libres, -no robots-, “a su imagen y semejanza”, pero no independientes. Nos sentimos criaturas libres para optar entre el bien y el mal. Somos por voluntad de Dios criaturas autónomas, pero en modo alguno
independientes del Creador, que tiene derecho sobre todas y cada una de sus criaturas.

Los cristianos aceptamos que nuestra libertad lleva pareja nuestra responsabilidad, es decir que tenemos que “responder” ante Dios de lo que hacemos tanto en nuestra vida como con nuestra vida. Sabemos que este don de la libertad se termina en el momento de la muerte. Aunque vivamos eternamente ya nunca gozaremos de libertad. Del lado que cae el árbol al cortarlo, de ése permanecerá para siempre, dice la Biblia.

Otro aspecto interesante por demás, es la de considerar que la libertad plena y verdadera no es tanto la libertad de acción (poder hacer una acción o la contraria), sino la libertad interior, que se ha de identificar con hacer siempre el bien y buscar la verdad. Esta libertad es la libertad “hacia” o “para”: o sea la libertad que tiene un sentido no en sí misma-porque estaría vacía de contenido-, sino que tiene un contenido en la razón de ser de las cosas y de las acciones. En definitiva, del que está detrás de todo y trasciende todo: El Absoluto o el Creador de todo cuanto existe.

Padre Miguel Rivilla San Martín

sábado, 1 de agosto de 2009

Los Esteroides Anabólicos

Con el nombre general de “anabólicos” se describe a una serie de moléculas de estructura esteroide, emparentadas con la testosterona, la principal de las hormonas masculinas. El término anabólico se utiliza en Biología para hacer referencia a productos que intervienen en la construcción de tejidos. De hecho, en condiciones fisiológicas, la testosterona y otros andrógenos se asocian con el aumento del músculo esquelético, de la producción de glóbulos rojos y de la aparición y sostén de los llamados caracteres sexuales masculinos (barba, tono de voz, distribución del vello corporal). De la misma manera, están involucrados en la disminución del contenido graso.

La testosterona y otros anabólicos más complejos, como la nandrolona, se utilizan en el terreno de las ciencias médicas ante enfermedades como los estados de hipogonadismo, en los cuales, por diversas causas, la producción natural de estas hormonas se encuentra disminuida. Sin embargo, su capacidad para aumentar la masa muscular fue el motivo que generó su abuso para aumentar el desempeño y la apariencia física en distintas disciplinas deportivas, en especial en los atletas de alto rendimiento, la halterofilia y el fisicoculturismo.

Debido a sus características moleculares, los esteroides anabólicos se absorben con facilidad tanto por vía oral como mediante el uso intramuscular, subcutáneo o incluso a través de la piel (transdérmico). Es frecuente que, en circunstancias de abuso, quienes utilizan estos compuestos lo hagan por fases cíclicas, durante días o semanas, con períodos de suspensión intermedios. Asimismo, algunos deportistas asocian diferentes compuestos con el objetivo de aumentar su efectividad (“amontonamiento”) y buscando disminuir las numerosas complicaciones.

Desde hace décadas se ha demostrado que el uso inapropiado de estas hormonas se vincula fuertemente con la aparición de distintas formas de cáncer, entre las que se destacan los tumores hepáticos y prostáticos. Resultan de por sí hepatotóxicos y elevan en forma pronunciada la presión arterial por medio de la retención hídrica. Quizás su efecto adverso más difundido es la virilización, que se expresa en las mujeres con el surgimiento de acné, caída del cabello, alteraciones menstruales, clitorimegalia, cambios en el tono de voz e incluso mayor incidencia de cáncer de ovario. En los varones, además de reducir el tamaño testicular, provocan oligozoospermia (disminución del número de espermatozoides). Sin embargo, la principal inquietud ocurre en los adolescentes, donde estas hormonas no sólo alteran la progresión normal de la pubertad, sino que se asocian con el cierre anticipado de los cartílagos esqueléticos y la posibilidad de interrumpir el crecimiento.

Además, los anabólicos se relacionan con modificaciones de la conducta, ya que se han descrito cambios de carácter, incremento de la agresividad, episodios de manía e incluso un incremento de la prevalencia de ideación paranoide, alteraciones del juicio de realidad, suicidios y homicidios.

Es probable que el abuso de estas sustancias se fundamente en la veneración de la imagen corporal que tiene lugar en nuestro modelo cultural relativista, en el cual la apariencia física adquiere una importancia irrisoria. Destacarse físicamente o rendir en una competencia parecen metas que superan al propio instinto de conservación y al respeto por la vida propia y del prójimo. Quizás, en el fondo, la imagen corporal y la apariencia representan una forma moderna de esclavitud en las cuales los esteroides anabólicos constituyen una herramienta más de acceso.



Revista Digital Fides et Ratio
Publicado originalmente en formato 1.0 en agosto de 2009

La Inteligibilidad de la Naturaleza

La naturaleza resulta parcialmente inteligible cuando se la contempla a la luz de los conocimientos proporcionados por la experiencia ordinaria y por las ciencias. Pero adquiere su sentido pleno cuando contemplamos el sistema de la naturaleza a la luz de su fundamento radical y de la vida humana.

Desde la perspectiva finalista, la actividad de la naturaleza aparece como obra de una "inteligencia inconsciente": la naturaleza no delibera, pero actúa como si realmente poseyera una capacidad racional.

La expresión "inteligencia inconsciente", si se la interpreta literalmente, es contradictoria, porque contiene dos términos incompatibles. Por tanto, sólo puede ser utilizada como una metáfora. Pero la metáfora tiene una base real: las operaciones de la naturaleza son direccionales y, además, cooperan en la producción de resultados que, en muchos aspectos, sobrepasan ampliamente lo que puede conseguirse mediante la tecnología más sofisticada. En ese sentido, la naturaleza sobrepasa a la razón humana que, por otra parte, sólo puede producir artefactos en la medida en que conoce y utiliza las leyes naturales.

A veces se intenta explicar la naturaleza tomando en cuenta exclusivamente su composición y sus leyes: el orden sería el resultado de combinaciones aleatorias de procesos, y la finalidad sería sólo aparente. Bajo esta perspectiva, y partiendo de la oposición entre el azar y la finalidad, cuanto más se acentúa la función del azar queda menos espacio para la finalidad. Sin embargo, la oposición entre azar y finalidad no es absoluta, porque el azar exige la finalidad. En efecto, ni siquiera podría hablarse de azar si no existiera una direccionalidad, como tampoco tendría sentido hablar de desorden si no existiese ningún tipo de orden.

Las críticas contra la teleología suelen suponer que existe una contradicción absoluta entre el azar y la finalidad; en consecuencia, las explicaciones en las que interviene el azar se valoran como argumentos contra la finalidad. Pero no existe tal contradicción absoluta entre azar y finalidad. Al afirmar la finalidad, no se excluye cualquier tipo de azar. Simplemente se subraya que el azar y, en general, cualquier combinación de fuerzas ciegas, no puede ser considerado como una explicación total.

Por ejemplo, para explicar el origen de una frase que tiene sentido en un determinado lenguaje, no basta probar que existe alguna probabilidad de que se haya producido mediante combinaciones de letras al azar: si no existe previamente un lenguaje, con su alfabeto, su diccionario y sus reglas gramaticales, ninguna combinación de letras podrá formar términos con significado. En el origen tiene que haber inteligencia. Esto es igualmente válido con respecto a la naturaleza. La afirmación de la finalidad equivale a afirmar que la inteligibilidad de la naturaleza se fundamenta, en último término, en una actividad inteligente. La inteligencia inconsciente debe basarse en una inteligencia consciente.

Al comentar las ideas de Aristóteles sobre la finalidad natural, Tomás de Aquino propuso una especie de definición de la naturaleza, contemplada desde su fundamento metafísico radical, que es muy original y aventaja en profundidad a las ideas de Aristóteles, además de ser sorprendentemente coherente con la cosmovisión actual. Dice así: "la naturaleza es, precisamente, el plan de un cierto arte (concretamente, el arte divino), impreso en las cosas, por el cual las cosas mismas se mueven hacia un fin determinado: como si el artífice que fabrica una nave pudiera otorgar a los leños que se moviesen por sí mismos para formar la estructura de la nave" (Tomás de Aquino, Comentario a la Física de Aristóteles, libro II, capítulo 8, lectio 14).

Tres aspectos de esta cuasi-definición merecen una atención especial: la racionalidad de la naturaleza, su conexión con el plan divino, y el énfasis que se pone en la auto-organización.


En primer lugar, se subraya la racionalidad de la naturaleza al identificar la naturaleza con el plan de un arte (en el original latino, "ratio cuiusdam artis"). De hecho, el progreso científico pone de manifiesto, hasta extremos antes insospechados, la eficiencia y sutileza de la naturaleza. El éxito de la ciencia amplía cada vez más nuestro conocimiento de la racionalidad de la naturaleza. Aunque los productos de la tecnología superen en algunos aspectos a la naturaleza, siempre se basan en los materiales y las leyes que la naturaleza pone a nuestra disposición; y, desde luego, la naturaleza siempre nos aventaja, a gran distancia, en muchos aspectos de gran importancia.

En segundo lugar, la conexión de la naturaleza con el plan divino expresa el fundamento radical de la racionalidad de la naturaleza: es una manifestación del plan divino; por tanto, de un plan sumamente sabio. Además, la acción divina no se limita a dirigir desde fuera la actividad natural: el plan divino se encuentra inscrito en las cosas (se dice en el original latino: "ratio cuiusdam artis, scilicet divinae, indita rebus"). Lo natural posee modos de ser, con las correspondientes tendencias, que conducen hacia resultados óptimos. Se comprende, por tanto, que no existe oposición entre la acción natural y el plan divino; por el contrario, el plan divino incluye el dinamismo tendencial de lo natural y se realiza a través de su actualización.

En tercer lugar, se alude a la auto-organización como una característica básica de la naturaleza. El ejemplo es muy gráfico: como si se pudiera otorgar a los trozos de madera que se moviesen por sí mismos para construir una nave. Esa idea corresponde, de un modo que no podía sospecharse cuando fue escrita hace más de siete siglos, a los conocimientos actuales acerca de la auto-organización de la naturaleza, que implica, además, un gran nivel de cooperatividad entre sus componentes, sus leyes, y los diferentes sistemas que se producen en los sucesivos niveles de organización. Queda subrayada, de este modo, la direccionalidad de la naturaleza, también en su aspecto sinergético, y se insinúa la emergencia de nuevos sistemas y propiedades como resultado de la acción sinergética o cooperativa.

Por otra parte, también merecen especial atención las implicaciones de la caracterización tomista de la naturaleza. En efecto, se pone de manifiesto el valor positivo de la naturaleza como resultado del plan divino. Se explica también la articulación de la necesidad y la contingencia porque, de una parte, la naturaleza es contingente por ser el resultado de la acción libre de Dios, y de otra, posee una fuerte consistencia de acuerdo con el modo de ser que Dios ha inscrito en lo natural. Asimismo, se pone de relieve la articulación entre la unidad y la multiplicidad, porque la perfección del universo se consigue a través de la cooperación de sus componentes y, en último término, se ordena hacia la vida humana, ya que la naturaleza constituye el ámbito que hace posible la existencia de la persona humana y el desarrollo de sus capacidades. Por fin, se comprende la articulación entre el ser y el devenir, porque Dios ha puesto en la naturaleza unas virtualidades que hacen posible su progresiva evolución, y cuenta con la cooperación del hombre, a través de su trabajo, para llevar a la naturaleza hacia un estado cada vez más perfecto. En definitiva, esa definición tomista expresa el núcleo de la perspectiva metafísica y finalista de la naturaleza, y tiene gran importancia para determinar su valor en el contexto de la cosmovisión actual.

Padre Mariano Artigas (1938-2006)

Texto original: Universidad de Navarra (accesible desde aquí)

El Señor del Milagro

Estamos tan acostumbrados a saber que lo más firme y sólido con que contamos es el suelo que pisamos, que el desconcierto y temor que despierta un movimiento sísmico, aunque solo sea de algunos segundos, resulta difícil de describir. Además sabemos que las fuerzas de la naturaleza una vez desatadas son incontrolables para los seres humanos.

La ciudad de Salta vive el mes de setiembre con el regocijo propio de la llegada de la primavera. Podemos imaginarnos que en 1692 los fríos del invierno estaban pasando, los nuevos brotes en árboles y plantaciones adornaban la ciudad y sus alrededores. Las laderas del cerro San Bernardo se saturaban de verdes que sangraban borbotones rojos y lilas de ceibos y lapachos.

El día 13, a media mañana, entre las 9 y las 11, la ciudad experimentó el terror de saber que el suelo bajo sus pies ya no es firme. Las actas del Cabildo que se redactaron el día siguiente al temblor manifiestan que los temblores se prolongaron por espacio de quince minutos. Podemos suponer que no se trató de un temblor de esa duración, sino de varios sacudimientos en oleadas.

Según consta en las declaraciones tomadas por el escribano Pedro Pérez del Hoyo, los temblores se siguieron durante el resto del día y la noche, aunque suponemos que con menor intensidad que el primero de cuarto de hora de duración. Para quién desee leer las actas, se encuentran incluidas en este mismo trabajo, pero debe aclararse que se trata de las transcripciones que hizo el Padre José Pacheco Borges en 1793 de los originales que se encuentran en el Archivo General de la Nación. Los comentarios que agregamos a partir de aquí son interpretaciones que pretenden llenar algunos vacíos en el relato de los declarantes en las mencionadas actas.

Los movimientos sísmicos fueron tan intensos que dice un relato que las campanas de las iglesias tocaron solas y que las torres de la Iglesia Matriz se curvaron de tal manera que parecía que se vendrían abajo, y aunque volvieron a ponerse derechas, ya nunca volverían a tener la solidez necesaria, pues tanto estas como la de San Francisco debieron ser demolidas poco tiempo después.

Como se desprende de la lectura de las declaraciones los primeros en entrar en el templo de la Matriz fueron el sacristán y su ayudante. Esto es totalmente normal ya que es parte de su función el cuidado del templo. Por otra parte más de uno ya se había preguntado si no sería necesario retirar el Santísimo Sacramento del Tabernáculo para guardarlo en un lugar más seguro. Con estas inquietudes y con el temor propio de haber vivido hace unos instantes lo que creemos fue el movimiento sísmico más importante experimentado por la ciudad de su Salta en su historia, ingresaron al templo y observaron lo que relatan en su declaración: la imagen de la Virgen caída a los pies del altar con el rostro hacia arriba como mirando el Sagrario, sin haber sufrido daño alguno en lo delicado de sus manos y rostro. Esta situación es particularmente destacada y hay razón para que así sea, ya que la altura desde la cuál habría caído, debería haberla dañado en mucho, por no decir que podría haberla destrozado totalmente.

Nos imaginamos cómo sería el retablo que la sostenía a partir de los relatos. Tengamos en cuenta que el altar no se encontraba como actualmente podemos ver en la Iglesia. Antes del Concilio Vaticano II, la celebración de la Misa la realizaba el sacerdote de espaldas al pueblo. El altar se encontraba pegado al retablo. En otra parte de este trabajo, cuando describimos el templo de la Basílica Catedral, exponemos fotografías de los altares laterales. En ellos puede apreciarse cómo el altar se encontraba pegado al retablo. Debemos suponer que el altar se encontraba elevado por algunos peldaños del nivel del piso del templo; sobre la altura del altar de encontraba el Sagrario, lugar donde se guarda el Pan Consagrado; y sobre éste un nicho especial donde colocaba la custodia con el Santísimo Sacramento para su exposición y adoración por parte de los fieles. Este nicho debería de tener una altura considerable teniendo en cuenta el tamaño de las custodias que se utilizaban en aquella época. Y finalmente por sobre el nicho en el que exponía la Eucaristía, se encontraba otra cavidad que contenía la santa imagen de Nuestra Señora del Milagro. Si sumamos las medidas, aproximadamente obtenemos una altura de por lo menos tres metros, lo cuál sería destructivo para una imagen de estas características, considerando además que en la caída es muy probable que hubiese rebotado contra la mesa del altar.

El único daño sufrido por la imagen de la Virgen consistía en la rotura de la media luna por un lado, que estaba en la peaña, como así mismo al Dragón habérsele roto las narices y una oreja, con un ala. Este suceso es realmente digno de destacar ya que el nicho en el que se exponía la Eucaristía también había caído y lo hallaron hecho pedazos, de las gradas del altar para el cuerpo de la Iglesia.

Es interesante el agregado que hacen los testigos diciendo que la imagen se encontraba como mirando al sagrario, ya que son los primeros en hacer una alusión a la intercesión que la Madre hace al Hijo pidiendo salvación de este pueblo. Otra situación que hicieron notar es que la corona y cabellera de la imagen, como es de suponer, terminaron también por el suelo, lo que dio origen a la interpretación que la piedad plasmó en los versos del himno a la Virgen: "Perdona -decías-, mi Dios, a este pueblo; si no la corona de Reina aquí os dejo".

El tercer testigo, el Licenciado D. Francisco de Rivera y Zeballos, hace mención a un acontecimiento que conmoverá a todo el pueblo: que si era el color que siempre tenía la santa imagen, por parecerle que estaba como desfigurada y descolorida. Como veremos más adelante esta es una situación que con más fuerza aún se manifestará ante todo el pueblo suplicante.

Presos del miedo, los habitantes, buscaron refugio en las calles y plaza y como tampoco se atrevían a ingresar al Templo de la Matriz, por temor a un derrumbe, aparentemente la reunión se orientó con naturalidad hacia otro extremo de la plaza: la Iglesia de los padres Jesuitas. El temor natural de no querer permanecer en el interior de los edificios llevó a los anfitriones a improvisar un lugar de oración en la plaza, frente a las puertas del templo. Allí se colocó la imagen de un Cristo Crucificado de regular tamaño, para que pueda ser apreciado por todos y se iniciaron los rezos. A los que luego se sumarían los sermones penitenciales y via crucis que se sucedían unos tras otro. En medio de la confusión general y ante el peligro de un derrumbe en la Matriz, se dispuso que la imagen de la Virgen sea guardada por esa noche en la casa de una particular, posiblemente en casa del Alcalde Blas Bernardo Díaz Zambrano.

Todavía reinaba la confusión para cuando se puso en movimiento la primera de las procesiones que salió de la Matriz a recorrer la plaza principal con el Santísimo Sacramento bajo el palio. También los padres Mercedarios organizaron oraciones y procesiones de penitencia que se realizaron durante la tarde de ese mismo día, lo mismo que los padres Franciscanos. De a poco la ciudad de Salta se convertía en un gran Templo, construido con piedras vivas unidas por la llama de las virtudes de la fe, la esperanza y la caridad. Desde sus orígenes la conmemoración del Señor y la Virgen del Milagro fueron días de penitencia y oración. Resulta particularmente importante destacar estas primeras manifestaciones de la piedad salteña, que desde un comienzo, marcaron el espíritu que hasta el día de hoy mueve los corazones: la Eucaristía y la Penitencia.




Así transcurrió todo ese día 13 entre oraciones, penitencia, procesiones y temblores de tierra que aunque aislados y de menor intensidad que el primero no dejaban de amenazar la misma existencia de la ciudad y la vida de sus habitantes. No nos olvidemos que el acta que nos sirve de fuente ha sido redacta el día 14 por lo que los acontecimientos que narra luego de la toma de los testimonios jurados, suponemos que corresponden al mencionado día.

Los acontecimientos ocurridos el día anterior, relacionados con la Virgen de la Matriz, corrieron rápidamente de boca en boca, de modo que el pueblo reclamaba la presencia de la Santa imagen para poder rendir homenaje a la Virgen "del Milagro". Sin embargo la poca estabilidad del templo hacía imposible que se lo habilitase. La solución vino de parte del Capitán Blas Bernardo Díaz Zambrano, quien en acuerdo con el Vicario Chabez y Abréu, hicieron las diligencias necesarias para construir un improvisado altar a un costado de la Matriz en el lugar que actualmente ocupa el edificio de la Curia Arzobispal. En aquel lugar se encontraba el cementerio que se comunicaba con la plaza por una explanada (actual calle España). Seguía siendo de mañana cuando se dispuso el traslado de la Santa Imagen desde la casa donde había pasado la noche hasta su nuevo altar. El pueblo ya enterado acompañó devotamente esta procesión hasta el lugar en que se le rendiría culto.

Según deducimos del acta redactada ese día por el Escribano Pedro Pérez del Hoyo, allí se celebró la Misa Mayor, designándose como celebrante al sacerdote Simón Diez Zambrano (pariente del Alcalde). Finalizada la ceremonia tomó la palabra el Vicario Chavez y Abréu; de lo que expresa, destacamos especialmente

1) Se hace un público reconocimiento de la protección que el pueblo de Salta recibió de la Virgen. Esto hace evidente que aquella expresión del Sacristán "como mirando al sagrario", fue interpretada por todas aquellas personas que luego de él la vieron, descubriendo en ello, lo que la tradición ha querido traer hasta nuestros días: al pie del sagrario, allí intercediendo, el perdón pediste, por nuestros excesos.

2) Resultaba casi obvio que ante la situación presentada, se hacía exigible una respuesta de parte de las personas de mayor representatividad. Lo menos que se podía esperar de un pueblo creyente es la muestra de agradecimiento instituyéndose un día especial que recuerde semejante acontecimiento. La respuesta no se hizo esperar, ya que el acta a renglón seguido manifiesta que “el dicho señor Alcalde, se ha diputado a hacer celebración pública todos los años que pudiere, con todo el lustre y ostenta posible”.

Continúa diciendo el acta que terminada la celebración de la Misa, el mismo escribano procedió a verificar con sus propios ojos y junto a otras personas el estado del Templo y del retablo, verificando serios daños, y ratificando que la imagen de la Virgen no había sufrido mayores daños que los indicados por los sacristanes oportunamente.

Todo esto habría sucedido hasta el mediodía o primeras horas de la tarde. El acta no detalla otros acontecimientos, simplemente afirma que “prosiguiendo las dichas procesiones, y rogativas”, lo que nos hace suponer que durante el resto del día, ya con aparente calma, el pueblo agradecido por la protección maternal de la Virgen María continuó con las practicas religiosas. Por actas posteriores a esta fecha conocemos que se decidió llevar adelante una novena de acción de gracias, por lo que la Santa Imagen estuvo expuesta en su precario altar por ese lapso. Esta novena, que incluía el rezo del Santo Rosario, Salve, Misa y prédica, fue dirigida por los padres jesuitas.

Precisamente del Colegio de la Compañía había surgido una esperanza para el pueblo. El relato más claro que hay al respecto surge del Auto Exhorto del Vicario Chávez y Abreu quien en 1712 manifiesta “haber habido revelación en el tiempo de los temblores referidos al P. José Carrión de la Compañía de Jesús, de que dicho Santo Cristo Crucificado de la iglesia Matriz, que tenían sin devoción, olvidado, había perdonado a Salta, a súplica y pedido de la Madre de Dios del Milagro, que estaba en dicha iglesia, y porque no se valían de su Divina Majestad, y lo sacaban a la calle, y desde que vino a esta tierra no había visto la ciudad ni sus calles”..

El rumor de esta revelación recibida por el Padre José Carrión se dispersó rápidamente entre los vecinos, pero sin embargo no será hasta el día de mañana en que el sacerdote comunique oficialmente al Vicario el mandato que recibió de lo alto. Por la mañana, temprano las campanas llamaron a Misa Mayor. Podemos suponer, aunque nada dicen las actas, que los temblores no habían finalizado totalmente. Alguna que otra sacudida, seguramente de poca importancia, seguía manteniendo la tensión.

El comentario surgido en el Colegio de la Compañía acerca del Santo Cristo olvidado en la Matriz, seguramente también habría llegado a oídos del Vicario, de modo que al finalizar la Santa Misa, invitó a las personalidades más sobresalientes y autoridades presentes a ingresar al templo. Una vez en el interior les solicitó que “se hincasen de rodillas a la peaña del Altar de las Ánimas, donde estaba colocado este soberano Señor, y que le mirasen con todo cuidado, que era hermosísimo y devotísimo, a que haciéndolo así, levantándose, dijeron unánimes y conformes: dice vuestra merced muy bien que es una maravilla este Señor; a que respondió su merced y dijo: pues señores manos a la obra, que esta diligencia que he hecho, ha sido porque será muy conveniente y del agrado de Dios nuestro Señor, el que este soberano Señor salga en andas en la procesión general, a que estamos prevenidos acabada la Novena”.

Continúa narrando el Auto que inmediatamente se ordenó a los carpinteros que le hiciesen unas andas con las que pudieran sacarlo en procesión. Posiblemente al finalizar el día estas andas estarían terminadas y entonces el Santo Cristo fue colocado al lado de su Madre en el improvisado altar que se encontraba en el Cementerio frente a la plaza. Continuando con el relato del Auto Exhorto, luego de terminada la Misa Mayor el Padre José Carrión mandó a pedir al Vicario que se acercase al Colegio, pues necesitaba hablar con él de un asunto de suma importancia.

No existen más detalles acerca del contenido de esta revelación, además de lo que relata el Vicario en el Auto Exhorto. Seguramente el espíritu de lo revelado se encuentra contenido en esas palabras ya citadas en el día 14, pues fueron expresadas por el Padre Carrión al mismo autor del Auto Exhorto aunque cuando se escribiera este ya habían transcurrido 20 años.

Desde setiembre de 1692 la fiesta del Milagro fue creciendo. Existen algunas circunstancias y personas especiales que le otorgaron mayor brillo o que incidieron en que estas fiestas llegasen a nuestros días tal cual la vivimos nosotros. Entre esas personas debemos destacar entre otros el que fuera gobernador de las Provincias del Tucumán desde el año de 1701: Don Esteban Urízar y Arespacochaga. Nombrado por Carlos II con el cargo de Gobernador del Tucumán, Urízar demoró algunos años en llegar a esta ciudad, pues habiendo arribado a las Indias, decidió quedarse un tiempo en Buenos Aires (…) Asumió el gobierno a mediados del año 1707 en la ciudad de Córdoba. Sin embargo al año siguiente se establecía en esta ciudad de Salta en forma permanente. Conoció y amó esta tierra y por ser un fiel creyente no pudo menos que sentirse totalmente protegido por los patronos de esta ciudad. Sintió profunda reverencia por las imágenes del Señor Crucificado y la Virgen del Milagro y su piedad fue digna de destacar. Una piedad que no sólo se manifestó en palabras, sino y sobretodo en hechos que le valieron entrar de lleno en la historia del Milagro salteño aún cuando no se encontraba presente durante aquellas angustiantes horas del 13 de setiembre de 1692.

La piedad y devoción del Gobernador hizo posible también que la nueva Matriz cuya construcción se encontraba demorada, haya tenido un nuevo impulso, pues participó activamente en todas las actividades destinadas a recaudar fondos para su continuación y conclusión. Su esfuerzo se cristalizó también mediante los cuantiosos aportes que realizara de sus bienes particulares, de modo tal que en 1709 la feligresía salteña contaba con una flamante Matriz. En 1712, cuando se acercaban los días de realizar los cultos al Señor y la virgen del Milagro, enterado de que no existían los documentos confeccionados en 1692, ordenó al Vicario don Pedro de Chávez y Abreu que ordene una nueva información de lo acontecido en aquella oportunidad con el objeto de que quede fijada la verdad de los hechos ocurridos. Son los documentos producidos entonces los que actualmente sirven de certificación legal de aquellos sucesos y en los que basamos esta historia del Milagro salteño. Esta certificación se realizó tomando declaraciones a personas que fueron testigos presenciales de los hechos y de reputación intachable e indudables. Estas actas fueron varias veces transcriptas las que a su vez nosotros utilizamos son las transcripciones de Fray José Pacheco Borges que se encuentran en el Archivo General de la Nación, cuya copia se insertan en este mismo trabajo.

La celebración de las festividades del Señor y la Virgen del Milagro se continuaron sin interrupción desde 1692 hasta ahora.


Sinopsis de los contenidos del sitio de la Catedral de Salta
Publicado en formato 1.0 en agosto de 2009

domingo, 19 de julio de 2009

Aborto selectivo en China

Con mucho más hombres que mujeres, el desequilibrio poblacional en razón del sexo ya ha alcanzado proporciones épicas en China. Un nuevo estudio publicado en el British Medical Journal (BMJ) sugiere que el problema va a empeorar aún más.


El estudio, publicado el 10 de abril de 2009 y dirigido por los investigadores Wei Xing Zhu, Li Lu, y Therese Hesketh, confirmó que los hombres superaron en número a las mujeres en todas las categorías de edad. En el referido estudio señalan que: "Para 2005 en la población de menores de 20 años, los hombres superaban a las mujeres en más de 32 millones en China, y también en ese año los nacimientos de niños fueron 1.1 millones más que de niñas." (British Medical Journal 2009; 338:b1211).


Sin embargo, para aquellos que seguimos los acontecimientos de China, estos números no son totalmente sorprendentes. La política de un solo hijo ha estado en vigencia por tres décadas. Millones de parejas chinas, desesperadas por un hijo que los apoye en la vejez, han matado a sus niñas recién nacidas. Millones más han recurrido al aborto de sexo selectivo para apagar las vidas de niñas por nacer.


Lo que ha llamado la atención es que el problema parece estar aumentando. El estudio, basado en el censo del 2005, mostró que cuanto más joven es la edad del grupo estudiado, más predominaba el sexo masculino. El desequilibrio era mayor en el grupo de 1 a 4 años de edad. Sorprendentemente, había 126 niños por cada 100 niñas. Quiere decir, 5 niños por cada 4 niñas.


El mismo estudio muestra que: “Los cocientes de sexo más altos (a favor de la población masculina) se vieron en provincias que permiten a los habitantes rurales un segundo hijo, si la primera es una niña”. Desde luego, esto sucede en aquellas provincias donde la preferencia por el hijo varón es mucho más fuerte. Esta flexibilidad de la política de un solo hijo en aquellas áreas buscaba reducir el infanticidio femenino. Sin embargo, ha alentado a las familias a creer que pueden tener no sólo un hijo varón, sino dos, abortando selectivamente a las niñas que puedan concebir. Como concluye el estudio, “El aborto selectivo por sexo explica casi en su totalidad el exceso de hombres.”


En cierta forma, no es difícil ver lo que esto significa para el futuro de China. Como en el juego de las sillitas, la música se acabó. Sólo que en este caso serán decenas de millones de hombres jóvenes en China quienes se quedarán sin su sillita matrimonial. Y todo este gran grupo poblacional estará obligado a permanecer en un estado poco natural de galán en búsqueda permanente de esposa. Para muchos de estos contrariados solteros a la fuerza, las alternativas para sus necesidades de pareja terminarán en la prostitución u homosexualidad. Otros de estos hombres “en exceso” buscarán un grupo familiar alternativo y se incrementarán las tasas de reclutamiento, tanto para el Ejército de Liberación Popular de China como para las bandas de delincuentes. El crimen, generalmente asociado con hombres sin lazos familiares, crecerá enormemente.


El estudio, por supuesto, se abstiene de criticar al Partido Comunista Chino, que es, a la larga, responsable de la política de un solo hijo. Después de todo, dos de los autores son chinos, y pueden estar sujetos a represalias. Pero el editorial del British Medical Journal que lo acompaña, no tiene ningún reparo en afirmar que:


“Aunque está bien definido que las preferencia de hijos es la causa de la más alta proporción de hombres que mujeres, esta elección por si misma no conduce directamente al alto cociente. La inclinación hacia los hijos hombres solamente puede repercutir en la proporción de sexo a través del amplio acceso a la tecnología del sexo selectivo (por ejemplo, la ecografía) y a una tasa de fertilidad baja (por elección o por coacción).” (BMJ 2009;338;b483)


Más claro imposible. El estado chino es responsable de la eliminación selectiva de las niñas al estar obligando a adoptar una bajísima tasa de natalidad en un contexto donde ahora la tecnología de la ecografía es sumamente disponible. Actualmente existen leyes que prohíben el empleo de las ecografías que determinan el sexo del niño por nacer, pero son ampliamente ignoradas.


La creciente desigualdad entre los sexos es también una incómoda realidad para los promotores del aborto como un derecho en Occidente. Fallaron clamorosamente al no darse cuenta que en Asia el derecho al aborto conduciría directamente a una matanza de inocentes niñas por nacer, por su larga tradición de preferir al hijo hombre.


El editorial del British Medical Journal continúa cuestionando la ortodoxia de control de población también. Escribe que “desde la década de 1970, antes que fuera impuesta la política, China experimentó un patrón cultural emergente de tener familias pequeñas, debido a los avances sociales y económicos. La disminución más dramática en la tasa de fertilidad ocurrió entre 1970 y 1979, de 5.9 a 2.9. Después que la política de un solo hijo fue presentada en 1979, la tasa cayó gradualmente, y desde 1995 esto se ha estabilizado alrededor 1.7. Por lo que se piensa que la tasa de fertilidad total de China hubiera disminuido de todas formas aún sin la política de un solo hijo. "


Por mucho tiempo he sostenido que la política de un solo hijo, además de ser una burda violación a los derechos humanos, fue demográficamente innecesaria. Las tasas de natalidad en China, a finales de los años setenta, ya estaban en picada. Incluso, sin la política de un solo hijo, hubieran seguido disminuyendo, probablemente cerca de los niveles actuales, como consecuencia de la urbanización, la industrialización, y los niveles crecientes de educación de China. Y esto habría pasado, como insinúa el editorial, sin las decenas de millones de abortos forzados y esterilizaciones que el Estado comunista chino viene imponiendo.


La solución obvia al creciente desequilibrio en los sexos es la de terminar con la política de un solo hijo. Quizá no se detenga el sexismo confuciano tan desenfrenado en la cultura china, pero por lo menos eliminaríamos una de las razones por la que los chinos asesinan a sus niñas en grandes cantidades.


A los más comprometidos defensores del control de la población y a las feministas radicales, este sacrificio de tantas niñas no les importa en lo más mínimo. Ellos dicen que se debe reducir drásticamente el número de chinos para “salvar al mundo". Ningún programa con participación voluntaria de los usuarios los hubiera convencido de hacer el cambio tan radical ni tan rápido como para satisfacerlos. Por eso optaron y felicitaron la política de un solo hijo del gobierno chino. Incluso cuando Nafis Sadik ejercía el cargo de Directora Ejecutiva del Fondo de Naciones Unidas para Actividades en Población (UNFPA) propuso el modelo de control natal chino para todo el mundo.


Si esta matanza de tantas mujeres nacidas y por nacer produce alguna angustia en sus “hermanas” feministas radicales, lo que vemos a diario es que queda neutralizada por su compromiso con la agenda del derecho al aborto que le imponen aquellos que financian sus instituciones (en su mayoría hombres por supuesto). Nos queda la interrogante de saber si algún día se rebelarán frente a estas exigencias en un arranque de coherencia con el discurso de defensa de los derechos de las mujeres que les gusta presentar.


Y a pesar de toda esta evidencia, tanto financistas como financiadas, continúan alabando las políticas de control natal del gobierno chino.

Capítulo Latinoamericano del Population Research Institute (Estados Unidos)
Publicado en formato 1.0 en julio de 2009

miércoles, 1 de julio de 2009

Para Humanizar al Mundo

1) Para saber

Leía un chiste sobre un papá que tenía un hijo llamado Pablo el cual se pasaba enfrente de su computadora: jugando, “chateando”, viendo el famoso “youtube”, etc. Por fin consigue iniciar una conversación y le expresa sus deseos: “Pablito, hijo, ya sé que la vida moderna no deja tiempo para platicar sobre nosotros, pero me gustaría conocerte más, saber tus inquietudes, tus anhelos, tus aficiones, tus amigos, en fin, quiero conocerte más”. El hijo con toda naturalidad, antes de retirarse a su computadora, le contesta: “Por supuesto, papá, te añadiré como amigo en "facebook" y para cualquier duda consulta mi blog: www.pablito.com, hasta luego.”

Es notorio lo mucho que algunas sociedades han ido progresando en cuanto a innovaciones técnicas, aunque desgraciadamente hay países que viven rezagados. A muchos jóvenes les es difícil imaginarse vivir sin aparatos electrónicos, el celular o sin “chatear”. Si bien, el progreso técnico ayuda mucho al hombre, hay un peligro: perder en calidad humana. A veces la sociedad se ha ido tecnificando a costa de humanismo.

En vistas a esa deshumanización, hace pocos días Benedicto XVI ha presentado en un lema la clave para volver a humanizar la sociedad y la cultura. El lema consiste en sólo 3 verbos que ayudarán al hombre a no olvidarse de lo esencial: Ora et labora et lege, es decir, “Reza, trabaja y lee”. El Papa tomó el mensaje de san Benito añadiéndole la lectura.

2) Para pensar

Un profesor les hacía a sus alumnos una interesante propuesta: “Si hubiera un banco que te acreditara en tu cuenta 86.400 monedas cada mañana, pero que no fuera válido acumular el saldo disponible para el día al siguiente y, al final del día, cancelara todo la cantidad que no hubieras usado. ¿Qué harías?”

Todos los alumnos contestaron que sacarían cada día hasta el último centavo y gastarían todo el dinero.

El profesor les dijo entonces: “Pues bien, tal banco si existe y se llama tiempo. Cada día te acredita 86.400 segundos y cada noche da por perdidos cuantos hayas dejado de emplear provechosamente. Ya no puedes gastar los segundos que no usaste. Cuando no usas lo disponible ese día, el único que pierde eres tú. No existe recuperación de fondos y tampoco es posible girar cheques sobre el mañana. De cada persona depende invertir este precioso caudal de horas, minutos y segundos para obtener el máximo provecho.”

3) Para vivir

Y para aprovechar bien el tiempo, habría que invertir en las 3 acciones que el Papa nos recomienda: Orar, trabajar y leer. Orar nos permite darle la prioridad de Dios en nuestra vida, y así no vivir con miras puramente humanas y limitadas.

Mediante el trabajo nos hemos de santificar sirviendo a los demás. Y por último, la lectura, podremos comprender mejor a las personas y a la realidad; y nos alimentarnos de las riquezas de la cultura para asimilarla y transmitirla, siempre y cuando sea una lectura basada en la verdad.
Decía el portavoz del Papa, que Benedicto XVI es un testimonio personal y un ejemplo en quien esas 3 acciones ya han hecho que sea un hombre de oración, trabajo y cultura, aportando un gran bien al mundo.

lunes, 1 de junio de 2009

Apolo XI

Señoras y señores: el tema de la conferencia de hoy va a ser el alunizaje del Apolo XI, que es la primera vez en la Historia que el hombre pone el pie en la Luna. Fue lanzado el 16 de julio de 1969. Alunizó el 20 del mismo mes.

Esto es irrepetible, porque es la primera vez que el hombre ha puesto el pie en la Luna. Por eso, este hecho no se olvidará jamás.
Lo mismo que el viaje de Colón ha pasado a ser un hecho histórico.
Hoy el ir a América no es noticia. Es un viaje rutinario. Pero el viaje de Colón consta en la Historia.

Pues lo mismo. Este alunizaje del Apolo XI constará para siempre en la Historia, mientras otros viajes de otros "Apolos" quizás se olviden.

Ustedes recordarán que los últimos viajes que se hicieron a la Luna ya no eran noticia. Estaban los cosmonautas paseándose por la Luna, y aquí en la Tierra ni se hablaba de ellos. Quizás se avisaba: «que ya regresan». Y habían estado a lo mejor una semana en la Luna. El viaje del Apolo XI siempre será noticia, aunque el viaje a la Luna termine por ser un viaje rutinario, como es hoy el viaje a América.

Los astrónomos están interesados en montar en la Luna un observatorio astronómico. Porque en la Luna se pueden observar las estrellas con muchísima claridad, con muchísima más nitidez que desde la Tierra. La Tierra está envuelta por la atmósfera, que enturbia el estudio de las estrellas. Y en la Luna, como no hay atmósfera, se ve todo mucho más claro y con mayor nitidez.
Si se llega a instalar un observatorio astronómico en la Luna, entonces el viaje a la Luna será puramente rutinario, dejará de tener interés.

Pues a pesar de la proeza del Apolo XI, que vamos a ver hoy, yo creo que mayor proeza fue la del Apolo XIII. Aunque apenas se habla de él. Mucha gente ni se acuerda, y otros ni han oído hablar. Creo que el Apolo XIII ha sido la mayor proeza de todos los viajes espaciales. Ustedes recordarán que, estando en la Luna, al Apolo XIII le reventó un depósito de oxígeno, y se quedaron en la Luna sin instrumentos de navegación. Pues estos hombres volvieron a la Tierra orientándose con un sencillo sextante, como nuestros antiguos navegantes.

A pesar de esto, pudieron entrar en la atmósfera con la inclinación precisa para no desintegrarse. Porque si el Apolo XIII hubiera entrado muy perpendicularmente a la Tierra, se desintegra en el choque con la atmósfera. Como pasa con los meteoritos, esas piedras que con el roce de la atmósfera se desintegran. La gente dice: «He visto correr una estrella. Es una estrella fugaz». No, eso es una piedra del espacio que, al entrar en la atmósfera, con el roce, se pone incandescente y se desintegra.

Esto le hubiera pasado al Apolo XIII, si entraba demasiado perpendicular. Y si hubiera entrado demasiado tangencial hubiera rebotado en la atmósfera y se hubiera perdido en el espacio. Lo mismo que cuando tiramos una piedra plana sobre un estanque, que rebota en el agua y vuelve a elevarse. Eso le hubiera pasado al Apolo XIII, si no entraba exactamente con la inclinación precisa. Hubiera rebotado en la atmósfera y nunca más hubiéramos sabido de ellos.

Y esto lo hicieron aquellos cosmonautas sin instrumentos de navegación, con un sencillo y primitivo sextante. Por eso digo «la gran proeza del Apolo XIII». Con razón aquellos cosmonautas, cuando son izados a bordo del portaviones que los recogió, lo primero que hacen es quitarse el gorro, y dar gracias a Dios por estar sanos y salvos en la Tierra. Porque podemos comprender el estado de ánimo de estos hombres cuando estaban en la Luna, y se quedan allí sin aparatos de navegación. Por lo tanto, digo, gran proeza del Apolo XI, pero más la proeza del Apolo XIII.

Con todo, hoy vamos a analizar el Apolo XI. Vamos a ver primero las dificultades técnicas que ha tenido que superar el hombre para llegar a la Luna. Después veremos lo que es el cosmos, y sacaremos una conclusión: si nos quedamos boquiabiertos ante la técnica del Apolo XI, ¡qué boca tenemos que abrir ante la técnica del cosmos, obra de Dios!

Soy jesuita y soy apóstol. Si hablo de Astronomía, es porque la Astronomía lleva a Dios. Me gusta la Astronomía. Me he leído más de cien libros de Astronomía, para sacar los datos que voy a dar aquí. Ojala me hubiera encontrado todos los datos en una paginita. Me hubiera ahorrado centenares de horas de estudio.

La Astronomía lleva a Dios porque viendo la grandeza del cosmos, caemos en la cuenta de la sabiduría de Dios, y de la grandeza de Dios, y del Poder de Dios. Por eso dice la Biblia: «Los cielos cantan la Gloria de Dios». Porque contemplando los cielos admiramos la ciencia, la sabiduría y la técnica de Dios. Nosotros le llamamos Dios. Hay gente que tiene alergia al nombre de Dios, y buscan otros nombres. Hablan de una energía preexistente. Me es igual. Ese Ser Inteligente, Autor del cosmos, es Dios. La palabra es lo de menos. Lo importante es que al final conozcamos a ese Ser maravilloso, a esa Inteligencia maravillosa, a ese Gran Matemático que ha hecho el cosmos. Ésa será la conclusión de esta conferencia.

Vamos primero a ver las dificultades técnicas que ha tenido que superar el hombre para llegar a la Luna. Primero lanzar al espacio un proyectil, el Saturno V, de 110 m de altura, como la Giralda de Sevilla. De estos 110 m de altura, casi todo era combustible para escapar del campo gravitatorio de la Tierra. A la Luna sólo llegó el cono de la punta. Lo demás era combustible. Una vez que se vacían los depósitos, se desprenden. Lo aprovechable es el cono de la punta.

Yo estuve dando conferencias sobre la Sábana Santa en los Estados Unidos, y entre otros sitios hablé en la Base Aérea de Andrews a los jefes y oficiales de la aviación americana. Aproveché que estaba en Washington y me fui al Smithsonian Institution, que es un Museo del Aire y del Espacio, donde están las principales aeronaves de la Historia de la Aviación americana. Allí está el avión de los hermanos Wrigth, los primeros que volaron a principios de siglo. Allí está el avión de Lindbergh, el primero que cruzó el Atlántico en solitario. Allí está el avión de Willy Post, que fue el primero que dio la vuelta al mundo en avión en solitario. Allí están, por supuesto, todas las naves espaciales americanas. Hay un gemelo del Skylab, que se desintegró en el espacio. Yo he estado dentro de ese gemelo del Skylab. Hay otro gemelo del módulo lunar, que se quedó en la Luna, etc.

Están también los Apolos. Yo tuve la dicha de acariciar cariñosamente al Apolo XI, que estaba allí. Es emocionante estar acariciando la misma nave que estuvo en la Luna. Por cierto, que es muy pequeña. Llama la atención cómo en una nave tan pequeña, tres hombres han ido a la Luna y han vuelto. Está cubierta de plástico para que la gente, al tocarla, no la deteriore más de lo que está. Está muy chamuscada, porque entró en la Tierra a 40.000 kilómetros por hora, y el roce con la atmósfera la puso a 3.000 grados centígrados.

Como digo, primera proeza. Haber mandado a la Luna el Apolo XI.
Segunda proeza. Haber llegado a la Luna. Nunca nadie había llegado tan lejos. El hombre que ha hecho el viaje más largo en la Tierra, ha sido Juan Sebastián Elcano, que dio la vuelta a la Tierra. Entonces, como no estaban abiertos los canales de Panamá y Suez, tuvo que rodear el Cabo de Hornos y el Cabo de Buena Esperanza. Dio una vuelta enorme. Si el perímetro de la Tierra, el meridiano, es de 40 000 km, con la vuelta que tuvo que dar, pongamos el doble, 80 000 km. Nadie en la Tierra había hecho un viaje tan largo: 80 000 km. Pues a la Luna hay 384 000 km. Es decir 300 000 más. Nunca nadie había llegado tan lejos. El Apolo recorrió 800 000 km.

Tercero. Velocidad: había que volar a 40 000 km por hora. Nunca nadie había volado a tal velocidad. Los grandes aviones comerciales de líneas aéreas, estos «Jumbos», van alrededor de mil km por hora. El «Concorde» a 2 mil km por hora. El avión más rápido del mundo es el «X-l5» americano, que es un prototipo, no es un avión hecho en serie, va a 6 000 km por hora. Es el récord de velocidad: 6 000 km por hora.

Había que volar a 40 000 km por hora para escapar del campo gravitatorio de la Tierra. La gravedad de la Tierra atrae. Por eso las cosas caen. Cuando tiro una piedra con la mano, el impulso que le doy a la piedra se combina con la atracción de la gravedad que va atrayendo a la piedra. Ésta describe una parábola, y termina por caer a tierra. Si en lugar de ser una piedra tirada con la mano, es un proyectil de cañón, sale con más velocidad y la parábola es más larga; pero termina por caer a tierra. Si el proyectil sale a 8 km por segundo, entonces la parábola es tan larga que cae detrás del horizonte, y se queda en órbita terrestre. Ahí tenemos un satélite artificial. Los satélites artificiales se ponen en órbita con proyectiles que salen a 8 km por segundo. El Saturno V tenía que salir a 11 km por segundo, que son 40 000 km por hora, para escapar del campo gravitatorio.

Entonces, la parábola es tan larga que se sale del campo gravitatorio práctico. El campo gravitatorio teórico es infinito. Pero prácticamente, llega un momento en que la atracción de la Tierra es tan débil que no influye en el proyectil. Por eso, como dije antes, estos grandes depósitos de combustible del Saturno V son para escapar del campo gravitatorio; porque fuera del campo gravitatorio, y fuera de la atmósfera, se va sin motores, por inercia. Se va a base de matemáticas. Menudos depósitos de combustible harían falta para ir a la Luna a fuerza de combustible. No, a la Luna se llega a base de matemáticas, como después diré. Había que volar a 40 000 km por hora. Nunca nadie había volado tan rápido.


Y cuarto: Precisión. Tengamos en cuenta que el Apolo ha ido a la Luna y ha vuelto. Ha hecho un viaje de 800 000 kilómetros y se pone en contacto con el agua 30 segundos después de la hora prevista. Una precisión fenomenal, extraordinaria. Don Emilio Novoa, Director de la Escuela Superior de Ingenieros de Telecomunicación, en un artículo de una revista científica que yo leí, decía: «El hombre ha ido a la Luna gracias a la cibernética». Sin ayuda de las computadoras, nosotros no hubiéramos ido a la Luna. Porque hemos ido a la Luna a base de matemáticas. Hay que hacer tal cantidad de cálculos, que el hombre es incapaz de hacerlos, y necesita de la máquina: el hombre se ayuda de la máquina. En esto como en todo.

Urtain, aquel famoso boxeador, en sus buenos tiempos, al primer minuto dejaba knockout al contrincante. Creo que levantaba 100 kilos de peso. Muy bien, Urtain con su fortaleza física levanta 100 kilos. Pero ni Urtain ni nadie es capaz de levantar con su brazo diez toneladas. Y lo que no puede hacer el hombre con su brazo, lo hace con la cabeza: inventa una grúa y mueve diez toneladas.
Un corredor creo que puede correr a 36 km por hora. Creo que ésa es la marca de los cien metros lisos. Pero no hay corredor en el mundo que con sus piernas corra a 100 km por hora. Lo que el hombre no puede hacer con las piernas lo hace con la cabeza: inventa una máquina, que se llama automóvil, y puede correr a 100 km por hora.

Lo mismo: con el cerebro podemos calcular con un límite de velocidad y un margen de error. Pero inventamos una máquina que calcula más aprisa, y además no se equivoca. Esto es la cibernética: los ordenadores, las computadoras y las calculadoras. Pues gracias a la cibernética hemos ido a la Luna; porque sin ayuda de las máquinas nunca hubiéramos sido capaces de ir a la Luna, por la cantidad de datos que había que calcular.

Una vez dicho esto, vamos a compararlo un poco con el cosmos.
Hemos ido a la Luna. Pero, ¿qué es eso de ir a la Luna? ¿Qué proeza hemos hecho yendo a la Luna? Hemos visitado a nuestra vecina del primero derecha, viviendo nosotros en el primero izquierda. Nuestra vecina de puerta. Porque, ¿dónde está la Luna? A 384 000 kilómetros de distancia.

Vamos a citar estrellas muy lejanas: Andrómeda, está a dos millones de años de luz. Coma de Virgo, a doscientos millones de años de luz. Y la Luna está a un segundo. La luz de la Luna a la Tierra tarda un segundo. Conocemos estrellas que están a doscientos millones de años-luz. ¿Qué hemos hecho al llegar a la Luna que está a un segundo de luz? ¿Hay alguien que piense darse un paseo por Andrómeda o por Coma de Virgo? Doscientos millones de años de viaje de ida. Y eso si logramos volar a la velocidad de la luz: 300.000 kilómetros por segundo, que es velocidad tope, como demostró matemáticamente Einstein; pues según su fórmula matemática en ese caso la masa sería infinita, lo cual es imposible.

Voy a seguir dando datos porque esto es interesantísimo. Hemos hablado de distancias. Ahora voy a hablar de velocidades.
El Apolo ha salido a 40 000 km por hora, es decir 11 km por segundo. La Tierra va a más del doble por el espacio. Va a 100 000 km por hora, que son 30 km por segundo.
El Sol va a 300 km por segundo. Y por poner la más rápida que hemos detectado: hay estrellas que van a 145 000 km por segundo. Esto lo ha hecho Milton Humason en Monte Palomar (California), donde hay un gran observatorio con un telescopio que tiene un espejo de 5 metros de diámetro que pesa catorce toneladas y su campo de observación alcanza mil millones de años luz. Milton Humason ha captado estrellas que van por el espacio a 145 000 km por segundo. ¿Y cómo se mide esto? Analizando la luz. El único correo que llega de las estrellas es la luz. El científico descompone la luz en el prisma óptico; en los colores del arco iris: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, añil y violado. Y en esta banda de colores del arco iris hay unas rayas características. Por estas rayas se sabe qué cuerpo se quema en la estrella, a qué temperatura está, a qué velocidad se desplaza, etc.

Estudiando las rayas del espectro, por el corrimiento hacia el rojo, se han detectado estrellas que se alejan por el espacio a 145 000 km por segundo. Estas estrellas no son corpúsculos, no son partículas, no son fotones, son monstruos del tamaño que ahora veremos.

La Tierra, ya lo dije antes, tiene 40 000 kilómetros de perímetro. El Sol es un saco de garbanzos donde caben 1.300.000 garbanzos del tamaño de la Tierra: de 40 000 kilómetros de perímetro cada garbanzo. Y el Sol es una estrella pequeña. Antares, es una estrella anaranjada que sale por el sur en verano -en invierno no se ve-, de la constelación de Escorpión. Es 115 millones de veces mayor que el Sol.

Os digo que el Sol es 1.300.000 veces mayor que la Tierra, y decís: ¡Qué grande! Os digo que Antares es 115 millones de veces mayor que el Sol: ¡Qué grande! Pues hay diferencia. Para que entendamos bien esto, lo voy a ejemplificar de una manera plástica. Se entenderá muy bien: Antares es de un tamaño tan colosal que dentro de Antares cabe el Sol y la Tierra girando alrededor del Sol a 150 millones de kilómetros de distancia.

La Tierra describe una órbita cuyo diámetro es de 300 millones de kilómetros. Para que caigamos en la cuenta de lo que es una órbita de 300 millones de kilómetros de diámetro, hemos de saber que eso es el año. El año es lo que la Tierra tarda en darle la vuelta al Sol, en recorrer su órbita de 300 millones de kilómetros de diámetro a 100.000 km por hora. Pues estos 300 millones de kilómetros, diámetro de la órbita de la Tierra, es el radio de la estrella Antares. Dentro de la estrella Antares, cabe el Sol, la Tierra dándole vueltas, y sobra media estrella. ¡Tamaño de Antares!

Voy a dar otro dato más impresionante. Alfa de Hércules, la mayor de las estrellas conocidas, es ocho mil billones -con B de Barcelona- de veces mayor que el Sol. Y lo voy a ejemplificar como antes. Resulta que el diámetro de la órbita de Plutón, que son doce mil millones de kilómetros, es la décima parte del radio de Alfa de Hércules. ¡Unos tamaños descomunales!

Pues estas estrellas con estos tamaños, con estas velocidades, se mueven con una precisión admirable. Hoy los relojes de cuarzo son de más precisión; pero hasta hace poco los relojes, ¿con quién se ponían en hora? Con el Sol. ¿Quién daba las doce? El Sol. Y cuando el Sol pasaba por el meridiano, todos los relojes poniéndose en hora con el Sol. Porque el movimiento de las estrellas es matemático.

Yo tengo muchos amigos astrónomos que me hacen los cálculos que les pido. Uno de ellos, que es observador, me dijo un día hablando de estas cosas:

-Mire, Padre, el movimiento de las estrellas es tan exacto que a mí me bastan cinco segundos para que mi ayudante me avise. Él está en la mesa tomando los datos que yo le doy. Me avisa cinco segundos antes, para que yo apague el cigarrillo y ponga el ojo en el aparato. A la hora, al minuto y al segundo, calculado en las efemérides, una estrella que está a miles de años de luz pasa por el meridiano. El almanaque astronómico, se ha hecho hace varios años. Porque en los almanaques astronómicos hay que hacer muchos cálculos y muchos números, mandar a la imprenta, corregir pruebas, volver a mandar y volver a corregir: se hacen con varios años de antelación. Pues en un almanaque que se ha hecho hace varios años, se dice a qué hora, a qué minuto y a qué segundo, una estrella que está a miles de años de luz, va a pasar por el meridiano. Y eso es tan exacto, que me avisa cinco segundos antes, pongo el ojo en el aparato, y a la hora, al minuto y segundo previsto, una estrella que está a miles de años de luz pasa por el meridiano. ¡Exactitud matemática del movimiento de las estrellas!

Miren ustedes, en lo único que se puede ser profeta es en Astronomía. En ninguna otra cosa. ¿Me quieren decir quién sabe el campeón de liga del año que viene? ¡Ni siquiera los catorce resultados de los partidos del domingo! Por eso el que acierta por casualidad se lleva 60 millones ó mucho más. Pero, ¿quién puede profetizar los 14 resultados? ¡Nadie! ¡No podemos ser profetas en nada! En Astronomía, sí.

Voy a hacer una profecía. Miren ustedes, dentro de tres años ustedes se van a acordar de mí. Seguro. Porque dentro de tres años recordarán que hoy les digo que en marzo de 1986 el cometa Halley pasará junto a la Tierra. Y ustedes se enterarán, aunque no quieran, pues estoy seguro que la tele, la radio, los periódicos, las revistas, a todas horas, hablarán de este acontecimiento que estamos esperando desde el año 1910, que también pasó junto a la Tierra, como se había predicho el siglo pasado. Porque en el cielo todo se mueve con precisión matemática. ¡Exactitud de las estrellas en el cosmos!

Por eso dice James Jeans, un astrónomo americano: «EI cosmos es obra de un Gran Matemático. Porque en el cosmos resplandecen leyes matemáticas». Leyes matemáticas que formularon Newton y Kepler. Pero Newton y Kepler, que formularon las leyes matemáticas que rigen el movimiento de las estrellas, no hicieron esas leyes. Las leyes matemáticas estaban en las estrellas muchísimos años antes que nacieran Newton y Kepler. El hombre descubre las leyes matemáticas que rigen el movimiento de las estrellas. Las formula, pero no las hace.

Hay otro que ha hecho esas leyes matemáticas. Por eso dice Borman desde la Luna: «Nosotros hemos llegado a la Luna gracias a unas leyes matemáticas que no las ha hecho el hombre».
Mirad. Acaba de morir un Premio Nobel de Física, que se llamaba Paul Dirac. Este periódico de Bilbao, «EI Correo Español», hablando de él, dice una frase muy bonita. Leo: «Es uno de los astrónomos más sobresalientes de nuestro tiempo». Pues Paul Dirac, que acaba de morir, Premio Nobel de Física, uno de los astrónomos más sobresalientes de nuestro tiempo dice en una revista científica llamada «lnvestigación y Ciencia»: «Dios es un Matemático de alto nivel». Hay un Matemático que ha puesto las leyes que rigen el movimiento de las estrellas.

A esto voy. Estos hombres, astrónomos, comprenden que el cosmos es obra de un Matemático. Las leyes matemáticas que se reflejan en la Naturaleza nos hablan del Matemático. Lo mismo que una obra de arte me habla del artista. Cuando nosotros vemos la belleza de la cara de la Virgen de la Piedad, de Miguel Ángel, pensamos en el artista. Pero, ¡qué artista, Miguel Ángel, que de un bloque de mármol saca esta belleza de mujer! ¡Qué artista!
La obra me hace pensar en el artista. Cuando contemplamos el cosmos, pensamos en el Matemático que ha hecho esta obra maravillosa. Porque comprendemos que ni la cara de la Virgen de la Piedad salió por casualidad, ni este maravilloso orden con que se mueven las estrellas puede ser fruto de la casualidad. El orden no es fruto de la casualidad. Un ejemplo muy claro: mi libro «Para salvarte» tiene un millón de letras. Para que este millón de letras se ordene formando palabras, y las palabras formando frases, hace falta una inteligencia ordenadora. Pero a nadie se le ocurre que para escribir un libro, se echen en un recipiente un millón de letras, se tiren, y sale un libro. Ni siquiera saldrían derechas ni en línea recta.

Evidentemente, el orden que las letras tienen en el libro es uno de los órdenes posibles. Pero la probabilidad de que caigan las letras en este orden es una contra un número que tiene tres millones de cifras. El cálculo se ha hecho con computadora. El número es tan grande que si lo nombramos por su nombre propio, pocas personas lo entenderán: el número de permutaciones es de quinientos milillones (500.000 grupos de seis cifras). Para escribirlo con números del tamaño de las letras de este libro se necesitaría una tira de papel de seis kilómetros de larga.

Es decir, la probabilidad de que salga el libro al tirar las letras del recipiente al suelo es prácticamente nula. Y mucho menos que al tirarlo 40 veces seguidas, salgan las 40 ediciones que lleva este libro.

¡Esto es ridículo! Es ridículo pensar que el orden es fruto de la casualidad. El orden es fruto de la inteligencia Y cuando yo veo una técnica, un orden, pienso en una inteligencia, no pienso en la casualidad. «Hombre, mira que casualidad, eché en un recipiente un millón de letras, las tiré y me salió un libro. Oye, y lo tiré 40 veces seguidas, y me salieron 40 ediciones».

¡Es ridículo! Esto con un millón de letras. ¿Y con los millones y millones de estrellas que hay en el cosmos? Nuestro sistema solar tiene diez planetas: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón. Los nueve que todo el mundo conoce, y el décimo que acabamos de descubrir. El Sol, tiene diez planetas en equilibrio. (*)

Soles como el nuestro, en nuestra galaxia, la Vía Láctea, nuestro barrio del cosmos, hay cien mil millones de soles. Y galaxias como la nuestra, diez mil millones de galaxias. Y todos estos miles de millones de estrellas, moviéndose con precisión matemática; hasta el punto, como dije antes, que podemos predecir con años de antelación, el día, la hora, el minuto y el segundo que una estrella, que está a miles de años de luz, pasa por el meridiano. Por eso dice la Biblia: «Los cielos cantan la gloria de Dios». Porque cuando sabes lo que es el cosmos, no tienes más remedio que caer de rodillas, admirando la grandeza, el poder, la sabiduría y la técnica de Ése, que llamo Dios, Autor del cosmos. Pues éste es el fruto de esta conferencia.


Padre Jorge Loring (España)
(*) La conferencia data de 1985. Hoy se admite la existencia de 8 planetas.

Despenalización de la Marihuana: Amenaza para la Libertad




En marzo de 2009, la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia presentará ante las Naciones Unidas el informe "Drogas y democracia en América Latina: hacia un cambio de paradigma", difundido por los ex presidentes Ernesto Zedillo (México), César Gaviria (Colombia) y Fernando Henrique Cardoso (Brasil). El documento incluye, entre otras sugerencias, una propuesta para la despenalización del consumo personal de la marihuana, siguiendo el ejemplo de algunas países europeos Los argumentos son, según ellos, la ineficacia de las políticas de erradicación de los cultivos ilícitos.

"Nuestro enfoque no es de tolerancia con las drogas. Reconocemos que éstas provocan daños a las personas y a la sociedad. Tratar el consumo de droga como un tema de salud pública y promover la reducción de su uso son precondiciones para focalizar la acción represiva en sus puntos críticos: la disminución de la producción y el desmantelamiento de las redes de traficantes", dice el informe.

En este contexto, la agencia Zenit, por medio de Carmen Elena Villa, realizó un reportaje al abogado colombiano Iván Garzón Vallejo, profesor de derecho de la Universidad de la Sabana de Bogotá y autor del libro "Del Comunismo al Terrorismo. La contención en el mundo de la posguerra fría", publicado en 2008. En un artículo de su redacción ("Otro paradigma contra las drogas") presentó sus críticas a este informe y a la manera como lo han presentado los principales medios de comunicación en América Latina.

– Zenit: Muchos argumentan que para combatir el narcotráfico lo ideal es atacar los eslabones medios de la cadena. ¿De dónde se infiere que una política de tolerancia con el consumo de la dosis personal no incrementará las otras partes de la cadena?

– Iván Garzón: Me parece simplista suponer que una liberalización del consumo de drogas "blandas" como la marihuana, no tendrá un impacto negativo en los demás eslabones de la cadena, como la producción y el tráfico. En este sentido, es imprescindible tener en cuenta la lógica económica que indica que, a mayor demanda (consumo), habrá mayor oferta (producción y tráfico). La discusión acierta en reiterar que el consumidor de drogas es un enfermo. Además, sin duda, este es un debate público vital, en el que la responsabilidad no es exclusiva de quienes definen el rumbo de las políticas públicas, sino también de los ciudadanos. Sin embargo, lo que me parece equivocado es la solución propuesta de despenalizar el consumo de ciertas drogas, toda vez que en este problema se juegan no solo asuntos pragmáticos, sino también éticos y morales, ante los cuales las políticas públicas no son indiferentes, y los gobernantes tienen que hacerse responsables.

– Zenit: ¿Legalizar las drogas, es, como argumentan quienes apoyan esta política, promover la libertad individual?
– Iván Garzón: Una versión de la libertad que parece confundirse con el libertinaje y el capricho asume que la libertad no tiene límites intrínsecos –como es el cuidado de la propia salud y la dignidad humana– ni extrínsecos –como el efecto que producen los actos antiéticos sobre los demás, más aún si éstos están ligados al crimen–. En este sentido, no está demás señalar que el individuo no es un ser aislado con una libertad sacrosanta que interpreta cualquier limitación como negativa. Esa versión del liberalismo político está muy replanteada hoy en día.
Constitucionalmente, una doctrina como "la protección coactiva" plantea que en algunos casos el individuo necesita que el Estado lo obligue a ser protegido, y con ello sea salvaguardado su derecho a la salud. Es una lástima que en estos debates, el enfoque pragmático soslaye los argumentos antropológicos y éticos de la cuestión. Deberían poder coexistir ambos.

–Zenit: ¿Qué implicaciones puede tener para un individuo con poca formación vivir en medio de una cultura donde la droga es equivalente al tabaco y al alcohol?
– Iván Garzón: No se debería desestimar el potente efecto simbólico y pedagógico de las normas jurídicas. Aunque los juristas y algunos políticos tienen muy clara la diferencia entre legalizar y despenalizar, para la gran mayoría de los ciudadanos el derecho penal es el gran instrumento de reproche social que tiene el Estado, y cuando algo no se considera como delito, el ciudadano piensa que si está permitido, es porque hay razones éticas para considerarlo como bueno. Por lo tanto, más allá del debate sobre la eficacia de las políticas actuales, se debe tener en cuenta que estamos ante uno de los flagelos que más afectan a la niñez y a la juventud en todo el mundo, y cuyos efectos familiares, sociales y culturales no se pueden obviar.

– Zenit: ¿Cree usted que en los países donde se ha despenalizado la dosis personal el resultado de la lucha contra las drogas ha sido efectivo, como sugiere el informe?
– Iván Garzón: Creo que el informe omite deliberadamente los problemas sociales y políticos que se han generado en aquellos países donde se ha liberalizado el consumo de drogas. Es una omisión importante, porque es el otro lado de la moneda, es la parte de la historia que debería morigerar el romanticismo de propuestas como la despenalización del consumo de marihuana.
Pero además, no se puede dar por cierto un sofisma, y es que el objetivo de la lucha contra las drogas es ‘un mundo sin drogas'. Ello es ingenuo conceptualmente y políticamente imposible. Creo que el propósito de la llamada metafóricamente "guerra contra las drogas", es un eficaz desincentivo y una sólida contención de un mal social que promueve un negocio macabro que corrompe funcionarios estatales, enriquece ilegítimamente a unos pocos, y promueve una cultura mafiosa y homicida. Pero que sobretodo, corrompe a nuestros niños y jóvenes. En ellos también habría que pensar cuando se abordan estos temas.

– Zenit: ¿Es coherente que en un país sea despenalizada la dosis personal mientras que se condenan el cultivo y la venta de la droga?
– Iván Garzón: Por supuesto que no es coherente, y el mensaje que se envía es más o menos el siguiente: es censurable producir droga, traficar con drogas, pero no consumirlas. Más aún, dicha política sería incoherente con un Estado social de Derecho (ideal constitucional de muchas naciones occidentales), que tiene dentro de sus propósitos el cuidado y el respeto de la vida y la dignidad de todo ser humano.

– Zenit: ¿Cómo ve usted la manipulación de los medios cuando se dice que los daños causados por la marihuana son semejantes a los del alcohol y el tabaco?
– Iván Garzón: Muy preocupante, así como la ausencia de voces críticas frente a dichas propuestas, y la señalización simplista a la que con frecuencia contribuyen los medios a catalogar a la gente entre modernos y no modernos, o entre vanguardistas y progresistas de un lado (los que aceptan estas propuestas) y retrógrados y conservadores (a quienes las critican). En un debate público de etiquetas y prejuicios, la gran perjudicada es la verdad.

– Zenit: ¿Cree usted que en Latinoamérica hay una preparación suficiente para tratar a los consumidores de droga como pacientes?
– Iván Garzón: La debería haber, porque son pacientes. El problema es que el Sistema de Seguridad Social y de Salud en nuestros países es muy precario, burocrático y carente de recursos suficientes para garantizar plenamente el derecho a la salud de todos los ciudadanos. Pero además, como entre ciertos segmentos de la población el consumo de droga no es visto como un mal, aún hay muchos enfermos -y quizás adictos- que no han "salido del clóset". Quizás algunos de ellos están esperando que lo suyo ya no sea considerado como una enfermedad, y que llegue el día en que se tome como una costumbre social más, aunque algo dañina. Como el tabaco o el alcohol.
Publicado en formato 1.0 en junio de 2009