domingo, 1 de marzo de 2009

Las Alas de Dios

(1) Para saber

Con motivo del Encuentro Mundial de las Familias en la Ciudad de México, el Papa Benedicto XVI envió como representante a su Secretario de Estado, el cardenal Tarsicio Bertone. Aunque no estuvo físicamente, el Papa afirmó que estaría presente “acompañándolo con la oración e interviniendo en videoconferencia”. Incluso ha concedido la indulgencia plenaria, con los acostumbrados requisitos, tanto a los que asistieron como a los que no pudiendo asistir se unieran espiritualmente al Encuentro y receran un Credo, un padrenuestro u otras oraciones.
El Papa aseguró que seguiría “con viva participación el extraordinario acontecimiento”. Recordó que la familia debe reflejar a Dios mismo a través del amor. Ha de ser un amor desinteresado, fiel, aún en los momentos de dificultad, dispuestos al sacrificio cuando sea necesario.


(2) Para pensar

Hace años hubo un suceso pequeño, pero significativo, que nos muestra cómo Dios, Creador de todo, puso un instinto en los animales que nos ha de llevar a reflexionar sobre nuestra actuación y la disposición que tenemos para sacrificarnos por los demás.

Un artículo de una revista internacional, experta en fotografía, mostraba una foto impactante en que la llamó: “Las Alas de Dios”. Sucede que después de un incendio forestal en el Parque Nacional de Yellowstone, los guardabosques iniciaron una larga jornada montaña arriba para valorar los daños del incendio.

Un guardabosque encontró un pájaro literalmente petrificado en cenizas en la base de un árbol. Un poco asombrado por el espeluznante espectáculo, dio unos golpecitos al pajarillo con una vara.
Cuando lo hizo tres diminutos polluelos vivos se escabulleron bajo las alas de su madre ya muerta. La amorosa madre, en su afán de impedir el desastre, había llevado a sus hijos a la base del árbol y los había acurrucado bajo sus alas.

Ella podía haber volado para encontrar su seguridad, pero se había negado a abandonar a sus bebés. Cuando las llamas llegaron y quemaron su pequeño cuerpo ella permaneció firme. Porque había decidido morir para que aquellos que estaban bajo sus alas pudiesen vivir.

(3) Para vivir

Este hecho nos recuerda lo que nos dice el salmo 91: "Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro…”

Por una parte, el salmo considera el amor protector de Dios por cada uno de nosotros. Y, por otra parte, nos muestra el amor sacrificado que ha de regir nuestros actos, sobre todo en el ámbito familiar.
El Papa se detuvo a considerar el tema elegido para el encuentro, “La familia, formadora de los valores humanos y cristianos”. Recordó la responsabilidad adquirida por los padres para educar a sus hijos en la fe. De ahí la importancia de bautizarlos lo más pronto posible, pues así se introducen en la familia de Dios. El bautismo es un gran regalo y una gran alegría, pero también una “gran responsabilidad… Los padres, de hecho, junto con los padrinos, deben educar a sus hijos según el Evangelio”, recordó.

Benedicto XVI confió a la santísima Virgen María, reina de la Familia, el VI Encuentro Mundial de las Familias.
Publicado en formato 1.0 en marzo de 2009