Traducción y resumen: Revista Fides et Ratio
De acuerdo con la autora, la biología de los áfidos puede considerarse extraña. Así, estos insectos pueden nacer como animales gestantes; en ocasiones, los machos carecen de piezas bucales, por lo cual mueren al poco tiempo de aparearse. En un ensayo publicado en Nature, se señala que, además, podrían capturar la luz solar para emplearla como fuente de energía con fines metabólicos.
Este proceso estaría mediado por los carotenoides, pigmentos con diversas funciones en otros organismos vivos, como la preservación de la inmunidad y la biosíntesis de algunas vitaminas. En los áfidos, estas moléculas podrían absorber energía solar para transferirla a los procesos metabólicos. Este proceso no tiene precedentes conocidos en el reino animal, sino que es un patrimonio de las plantas, las algas, algunos hongos y bacterias, en el marco de la fotosíntesis.
En trabajos de investigación, se ha verificado que los áfidos de color verde, que contienen elevados niveles de carotenoides, tienen concentraciones muy superiores de ATP (adenosín trifosfato, la molécula vinculada con el almacenamiento de energía en todos los seres vivos). En los áfidos de color naranja que son movilizados a un área con mayor exposición a la luz, se comprobó un incremento de los niveles de ATP. Si bien no puede confirmarse con total certeza una capacidad para la fotosíntesis, estos datos parecen elevar en forma muy importante el índice de sospecha.