sábado, 13 de julio de 2013

Historia de una Conversión ¿Estamos Formados en la Fe?

Autor: Padre José Martínez Colin

1)  Para saber

           Cada año se publica el Anuario Pontificio en que se recogen la información sobre la Iglesia Católica desde un punto de vista cuantitativo, pues los bienes espirituales son invaluables. Entre sus datos más sorprendentes y esperanzadores es que en lo que va de este siglo XXI la Iglesia ha crecido casi en un 20 por ciento, lo cual es considerable, pues significa que ahora hay cerca de 200 millones más de católicos que en el año 2000. 

          Muchos de ellos han sido de conversiones de otras religiones. Hace poco, en un Congreso de Conversos al Catolicismo, varias personas contaban su testimonio. A continuación, uno de ellos.


2) Para pensar

Don Antonio Carrera era católico, pero dejó la Iglesia para convertirse en Testigo de Jehová, llegando a ocupar puestos de responsabilidad dentro de la secta. Estuvo con ellos 13 años.
 
Decía que el número de la secta de los Testigos de Jehová se ha estancado y todo apunta a que en un futuro disminuirá progresivamente. Don Antonio explicó por qué un católico es atraído por ellos: comparó su doctrina a un diamante falso, cuya no autenticidad puede ser fácilmente apreciado por un joyero, pero no por alguien que no sabe. Pues bien, un católico no formado en su fe, no sabe discernir la falsedad de las doctrinas de las sectas y puede ser embaucado con relativa facilidad.  

El señor Carrera decía que hace 40 ó 50 años no era muy necesario que los católicos estuvieran muy formados en su fe porque apenas había "lobos" que buscaran ovejas despistadas, pero poco a poco el ambiente se fue llenando de lobos que hicieron presa en muchos católicos que no estaban preparados. Hoy, por tanto, es absolutamente necesario que el católico practicante procure documentarse, catequizarse y conocer los fundamentos bíblicos y magisteriales de su fe. Por ello don Antonio recomienda que nunca cometamos el error de dejar entrar en nuestra casa a un Testigo, porque ellos sí se conocen su lección. La formación de los laicos, afirmó Carrera, es la vacuna perfecta contra las sectas y otras religiones.

¿Por qué abandonó la secta? Debido a que ocupaba ya altos cargos dentro de la Organización, tuvo acceso a literatura antigua de la misma. Entonces comprobó cómo la secta se equivocaba en varias ocasiones a la hora de profetizar el fin del mundo y cómo también algunas doctrinas habían sido cambiadas o retocadas de tal manera que era imposible que Dios estuviera detrás de algo así. Rompió con el grupo donde había entregado su tiempo durante más de 10 años. Hay muchos, dice, que quedan tan desencantados que pierden cualquier atisbo de fe en Dios.

Pero él estudió a los protestantes, pero no le acabaron de convencer, buscaba la Iglesia de Cristo. Y estudiando a los Padres de la Iglesia, se la encontró: era la Iglesia Católica. Se siente como hijo pródigo que ha vuelto a la casa de Dios. Ha escrito varios libros sobre los Testigos de Jehová y ha fundado la "Asociación de afectados por sectas".

3) Para vivir

En este “Año de la Fe” pongamos mayor empeño en formarnos en nuestra religión. Además de cursos o clases a las que pudiéramos acudir, una manera accesible es leer el Catecismo de la Iglesia Católica, o su Compendio, para luego poder transmitir de palabra y con el ejemplo la riqueza de nuestra fe.